Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
TRIBUNALES

La defensa del celador que mató a 11 ancianos alega alteración psíquica

  • El fiscal pide 194 años de cárcel por los asesinatos de ancianos ingresados en la residencia con fármacos y productos de limpieza

0
Actualizada 27/05/2013 a las 12:20
  • EFE. GIRONA
Un jurado popular juzga a partir de este lunes en la Audiencia de Girona al celador del geriátrico de Olot "La Caritat" Joan Vila, uno de los mayores asesinos en serie de España, que afronta 194 años de prisión por matar a 11 ancianos con fármacos y productos de limpieza corrosivos.

Carles Monguilod, abogado del celador, ha asegurado este lunes que Vila se arrepiente de los crímenes, que confiesa haberlos cometido porque "quería a los ancianos" y que no merece pena de cárcel porque tiene una alteración psíquica.

Monguilod ha dicho que cuando Vila asesinó a los ancianos "creía que no estaba haciendo nada malo", que con el paso del tiempo está arrepentido, que ha recibido tratamiento en la cárcel y que puede que padezca "una alteración psíquica por la que quizás no merece pena de cárcel".

Poco antes de que se iniciara la mañana de este lunes la selección de los once miembros del jurado, Monguilod ha explicado que el acusado le ha asegurado que no pasa un día sin que se acuerde de las víctimas y que le ha confesado que él las quería, que sabía que estaban en fase terminal y que no quería que sufrieran.

Monguilod ha asegurado que, en realidad, "la percepción que Vila tenía de lo que hacía sería de una manera genérica o analógica una percepción de muertes eutanásicas, erróneamente", y ha destacado que el objetivo del juicio "no es tanto qué pasó, sino por qué pasó".

En este sentido, ha considerado que lo más importante del juicio será "su declaración (de Vila), porque es una prueba, y el jurado deberá escucharlo", y las pruebas periciales psiquiatras y psicológicas, que deberán explicar su comportamiento.

En su opinión, aunque el celador diferenciaba entre el bien y el mal, podía sufrir una alteración psíquica que no le haga imputable porque él creía que no hacía nada malo.

"Tenemos muchas armas jurídicas en el Código Penal para poder dar tratamiento a una persona que, a pesar de haber cometido asesinatos, quizás no merece pena de cárcel", ha asegurado.

Por su parte, los dos letrados que representan a las ocho familias de las víctimas presentadas en la causa han asegurado que poner en duda la salud mental del acusado es "la única salida" que le queda a la defensa para intentar evitar una condena de más de 150 años.

El fiscal pide 194 años de cárcel y las dos acusaciones particulares de familiares 202 años y 6 meses, mientras que la defensa solicita un máximo de 20 años de libertad vigilada.

El representante legal de La Caritat ha mostrado la disposición del geriátrico a colaborar en todo el proceso judicial, ha reiterado el apoyo a las familias de las víctimas y ha asegurado que el centro no comparte ninguna justificación de la conducta del acusado.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual