Noruega da su último adiós a las víctimas

  • El momento más emotivo fue la lectura de los nombres de las víctimas, a la vez que iban pasando sus fotos

EFE. OSLO (NORUEGA)

Publicado el 22/08/2011 a las 01:03

Noruega envió ayer un mensaje por la libertad, la democracia y la diversidad en la ceremonia celebrada en el Spektrum de Oslo en recuerdo de las víctimas de los atentados del 22 de julio, perpetrados por el ultraderechista Anders Behring Breivik y en los que murieron 77 personas.

La defensa de esos valores, así como de la solidaridad, la unidad y la apertura, estuvieron presentes en los discursos pronunciados al principio y al final de la ceremonia, respectivamente, por el rey Harald y por el primer ministro, el laborista Jens Stoltenberg.

El monarca señaló que la "tragedia" del día 22 "nos ha recordado lo fundamental que nos une en nuestra sociedad multicultural y diversa", y que la libertad "es la mayor seguridad" que existe.

"Como nación, debemos llevar este tiempo en nuestros corazones, en nuestra experiencia. Hemos sido despertados a una nueva conciencia sobre lo que realmente significa algo para nosotros", dijo al final de su alocución. El monarca a duras penas pudo contener el llanto, al igual que le ocurrió a su nuera, la princesa Mette-Marit, que perdió a un familiar en la masacre de la isla de Utoya.

Unidad y responsabilidad para defender la libertad y la democracia fue la idea central sostenida por Stoltenberg en su intervención, que se cerró con el Spektrum en pie y aplaudiéndole.

Las armas de la democracia

Stoltenberg animó a "luchar contra la violencia con todas las armas de la democracia" y apeló a cada noruego, sin tener en cuenta su origen o su religión, a emprender ese camino.

"Independientemente de dónde vivas, independientemente de a qué dios adores, cada uno de nosotros puede asumir la responsabilidad, cada uno de nosotros puede defender la libertad. Juntos haremos una unión irrompible de ayuda, democracia y seguridad. Es nuestra defensa contra la violencia", dijo emocionado.

El primer ministro agradeció su papel a quienes ayudaron en las labores de rescate de los atentados, aunque admitió que existen muchas preguntas acerca de la actuación de las autoridades que deben de ser respondidas "para seguir adelante".

La emoción dominó una ceremonia que tuvo su momento culminante cuando cinco actores noruegos fueron leyendo en alto los nombres de los muertos, mientras que en la pantalla del escenario iba pasando una foto de cada uno, con el recinto iluminado por miles de pequeñas luces y en un silencio sobrecogedor sólo alterado por algún llanto.

Tono optimista

Aunque hubo momentos para el dolor y el llanto en las actuaciones musicales, las lecturas de textos literarios, los discursos y las intervenciones grabadas en vídeo de supervivientes y heridos en los atentados, dominó un tono optimista y la defensa de los valores de la sociedad democrática noruega y de la diversidad.

Muestra de ello fueron un vídeo, en el que un pastor, una humanista, un rabino, un hindú, un budista y un imán noruegos llevan un mensaje de paz; o las palabras de Magdi Omar Yttreeide, de procedencia egipcia y miembro del dúo de rap Karpe Diem.

"Nunca nos hemos sentido tan noruegos y tan poco distintos como después del 22 de julio. Algo cambió, y quizás sea inocente, pero desearía que ese cambio durase siempre", sentenció.

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