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La nueva Libia trata de organizarse sobre el vacío institucional dejado por Gadafi

  • "La muerte es poco para el tirano", afirma un hombre que pasó 21 años en la cárcel, sin juicio

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La nueva Libia trata de organizarse sobre el vacío institucional dejado por Gadafi

Se mantiene el control en las rutas de Bani Walid después de la prórroga del ultimátum dado a los gadafistas para que se rindan. AFP

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Actualizada 15/09/2011 a las 01:03
  • JORGE FUENTELSAZ . EFE. TRÍPOLI

El delicado proceso político en Libia se ralentiza a la espera del nombramiento del nuevo Gobierno, mientras los últimos reductos gadafistas continúan en pie de guerra.

"Queremos una Libia nueva con caras nuevas", aseguró Mohamed Obeid, miembro de la oficina política de la Alianza 17 de Febrero, de Misrata, una de las localidades más castigadas por las brigadas del coronel Muamar el Gadafi durante los seis meses de conflicto armado.

Obeid se refería a los responsables del antiguo régimen que intentan hacerse un hueco en la libia post Gadafi. En concreto, citó al director del Banco Central libio, Farhat bin al Gidara, a quien, según dijo, el nuevo Ejecutivo quiere mantenerlo en algún puesto de responsabilidad.

"No lo aceptamos y se lo hemos hecho saber a Mahmud Yibril", primer ministro del Consejo Nacional de Transición (CNT), máxima autoridad rebelde, subrayó.

A pesar de sus críticas, confiesa que su grupo apoya al CNT y a su presidente, Mustafa Abdulyalil, que ocupó la cartera de Justicia durante el régimen de Gadafi, porque, según afirma, es un hombre con espíritu nacional. "Durante 42 años Gadafi no dejó ninguna institución, ninguna infraestructura", una carencia que esta y otras organizaciones han intentado suplir.

Así, la Alianza del 17 de Febrero está compuesta por una cúpula de fundadores de la que depende una oficina ejecutiva, por un lado, que dirige a su vez diferentes comisiones y otra política, a la que pertenece Obeid, y que se encarga de seguir el trabajo del CNT, que a su vez tiene sus propias comisiones, que se pueden calificar de "gubernamentales".

Obeid destacó, también, la importancia del proceso que intenta conducir el CNT, a pesar de los retos y las dificultades, con la formación de un nuevo Gobierno y la celebración en año y medio de elecciones.

Clanes y ciudades

Además, insistió en minimizar la existencia de diferencias entre rebeldes y políticos, de clanes entre sí o incluso de rivalidades entre ciudades, cuestiones que aparecen una y otra vez sobre el tablero donde se está dibujando a pulso la futura Libia.

Un proceso que ha querido apoyar EE UU con la llegada a Trípoli del subsecretario de Estado para Oriente Medio, Jeffrey Feltman, quien se reunió con Abdulyalil y representantes del CNT y la sociedad civil. En una rueda de prensa celebrada en un hotel de la capital libia, Feltman, el responsable estadounidense de mayor rango que visita Libia desde la caída de Trípoli, el pasado 23 de agosto, hizo hincapié en la transición democrática, el respeto de los derechos humanos y la estabilización del país.

No obstante, Feltman subrayó que estos avances eran sólo el principio, algo en lo que coincide Obeid, que sostiene que aunque la guerra ha terminado, "empieza la batalla para la reconstrucción".

Una batalla de la que todos hablan a pesar de que ciudades como Sirte, Bani Walid y Sebha continúan resistiéndose a la entrada de los rebeldes.

Abdul Busid, miembro de la brigada Garian, dijo a Efe que por tercer día consecutivo las familias continúan abandonando la ciudad de Bani Walid, 150 kilómetros al sureste de Trípoli, lo que favorece la acción de los insurgentes.

En las tres ciudades, las negociaciones lanzadas por las autoridades para alcanzar un final negociado están salpicadas de enfrentamientos esporádicos entre rebeldes y gadafistas, que aún nadie sabe cuándo van a acabar para dejar paso a un genuino proceso político.

Dinero desde España

Por otra parte, ayer se supo que la ONU ha autorizado a España a entregar al CNT libio los 350 millones de euros de fondos del régimen de Gadafi que permanecían bloqueados con el fin de que sean empleados para la reconstrucción del país y acciones humanitarias.

Los 350 millones, unidos a otros 16 millones desbloqueados a final de agosto para ayuda de emergencia, suponen la práctica totalidad del dinero en metálico que Gadafi tenía depositado en España, señaló la ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez.

Estos fondos estaban intervenidos en virtud de las medidas impuestas por Naciones Unidas contra el régimen de Gadafi cuando comenzó la guerra contra los rebeldes.

Las víctimas recuerdan el horror de los años de Gadafi

SENTADOS en un amplio salón casi vacío, Omar y Hisham reflexionan con el rostro sosegado pese a que en su memoria albergan una de las más mayores atrocidades perpetradas por el régimen del huido Muamar el Gadafi. Ocurrió hace 27 años, pero por la expresión serena de sus oscuros ojos parece cierta la sentencia que dice que el tiempo es la mejor de las medicinas.

Omar tenía apenas 14 años y su hermano Hisham 9 cuando su padre, un rico empresario llamado Uzman Sarti, salió de su casa disfrazado a bordo de un vehículo para nunca más volver vivo a su barrio de Suk al Yuma, en el este de Trípoli.

"Iba a acompañar a Túnez a la familia de una de las empleadas que acababa de morir. Alguien le avisó que la policía secreta había salido a buscarle, por lo que decidió cambiar su ropa. Nunca más le volvimos a ver", relata a Omar en una amplia casa construida muy cerca de la que tuvo su progenitor.

"Nosotros éramos muy pequeños entonces y no nos dejaron ir a la ejecución pública. Yo no he podido ver el vídeo hasta este año, pero mi hermano es incapaz de verlo. Es demasiado doloroso recordar", agrega.

La trágica historia de Uzman Sarti, uno de los miles de represaliados de Gadafi, se remonta a albor de la década de 1980, en el apogeo de una de las épocas más siniestras y oscuras de la dictadura libia.

Corredor de seguros, logró hacer una pequeña fortuna en el negocio de la construcción antes de convertirse en el representante en Trípoli de una importante firma británica.

El Frente de Salvación

En uno de sus frecuentes viajes de trabajo a Londres entró en contacto con opositores en el exilio, y en particular con el Frente Nacional para la Salvación de Libia (NFSL, en sus siglas en inglés), que en mayo de 1984 trató de manera infructuosa de dar un golpe de Estado y asesinar al tirano.

"En las semanas previas a que lo prendieran nos obligaron a abandonar nuestra mansión y la arrasaron. Tuvimos que irnos a vivir a una pequeña casa y jamás pudimos recuperar esa tierra, que Gadafi quiso regalar. Fue un aviso", cuenta Omar.

"Pudo huir, pero mi padre se entregó después de que se enterara de que habían amenazado con hacer daño a sus hijos. Le hicieron una farsa de juicio público y lo condenaron a muerte", agrega mientras fija la vista en un añoso retrato en blanco y negro de un Uzman joven.

La ejecución se llevó a cabo en mayo de 1984, en pleno mes de Ramadán, en medio de una cruenta oleada de represalias ordenadas por Gadafi.

Y cobró relevancia por la insidia de sus verdugos, que cuando oscilaba en el patíbulo, sujetaron el cuerpo por la cintura y tiraron hacia abajo con saña para certificar la asfixia.

"Después, colocaron el cuerpo en un camión de basura y lo trajeron al barrio para que sirviera de escarnio. Nunca nos entregaron el cadáver ni nos permitieron hacerle un funeral. Algunos de los que asistieron fueron encarcelados", rememora mientras Hisham juega con otra foto más moderna de su padre entre los dedos.

Casi tres décadas después, y una vez caído el tirano que arruinó sus vidas, Omar ha emprendido la búsqueda del cuerpo de su padre para cerrar una herida que solo aflora con el paso de la entrevista.

Depósito de los muertos

Gracias a "unos contactos", logró el pasado lunes entrar en Dar al Mauta, una conocida morgue de la ciudad.

Esos mismos contactos le permitieron asomarse al llamado "depósito de los muertos" de 1984, hasta la fecha sólo accesible a los servicios secretos de Gadafi, y en la que dice que vio 18 cuerpos, uno de ellos de una mujer.

"Creo que allí no estaba mi padre; los cadáveres estaban muy corrompidos y envueltos en plástico; puede que fuera enterrado en una fosa común"", relata Omar. Al asesinato de su padre, le siguió la implacable persecución del régimen a toda la familia.

Uno de los sobrinos más queridos de Uzman, detenido también en 1984, pasó 21 años en la cárcel, sin acusación ni juicio. El apellido Sarti quedó maldito: no podían tener documentación, ni pasaporte, ni títulos de propiedad y muchos se apartaban al oír su nombre.

"La muerte es poco para Gadafi", contesta cuando se le pregunta que destino prefiere para el dictador. "Nosotros creemos en la justicia divina", concluye.

CLAVES

1 Posible visita de Sarkozy y Cameron a Trípoli y Bengasi. Nicolas Sarkozy y David Cameron pretenden visitar hoy, jueves, Libia, según la edición digital del diario Le Monde. Los dos políticos, principales iniciadores de la operación militar , visitarán tanto la capital, Trípoli como Bengasi, bastión del CNT.

2 Gadafi pide a Naciones Unidas protección para su ciudad natal. Gadafi ha pedido a Naciones Unidas que proteja su ciudad natal, Sirte, de las "atrocidades cometidas por la OTAN", según un nuevo mensaje leído en la cadena siria Arrai. Apela a la ONU para "intervenir militarmente" a la mayor urgencia.




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