Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca

Dos caras de la "primavera árabe"

  • Túnez tiene una tradición política ausente en Libia, donde el país renace sin estructuras, tras los 42 años de Gadafi

0
Actualizada 29/10/2011 a las 00:04
  • ENRIQUE VÁZQUEZ . COLPISA.

POR azares del calendario, dos de los países involucrados con toda intensidad en los proceso de democratización (y cambio de régimen) etiquetados como primavera árabe, Libia y Túnez, coinciden en el interés internacional.

El mismo día, casi hora por hora, los dos países han hecho historia: los rebeldes libios enterraron de mala manera el lunes, y en incógnito lugar, al coronel Gadafi, sumariamente ejecutado cuatro días antes.

Y simultáneamente, la autoridad electoral tunecina empezaba a facilitar los resultados de la elección para una asamblea constituyente.

El Consejo Nacional de Transición proclamaba en Libia la liberación del país, pero pedía a la OTAN que mantuviera algún tiempo más su misión; y en Túnez se hablaba, al democrático modo, de quién formará el gobierno provisional y con quién.

La petición del Ejecutivo interino libio sobre la OTAN fue rehusada con inusual rapidez por las dos instancias habilitadas para dar por terminada la intervención internacional.

Prisas de la ONU

El Consejo de Seguridad de la ONU dio por cancelada, a contar del próximo lunes, la misión que creó con la resolución 1949 en marzo pasado que sirvió para acabar con Gadafi, pero con tal unanimidad y presteza que no pudo evitar la impresión de una prisa cercana a la descortesía.

Fue como si se enviara un mensaje de incomodidad a las nuevas autoridades, que solo pudieron, mientras la OTAN confirmaba el fin de la operación en otra rápida sesión en Bruselas, prometer que llevarán a los tribunales a los que mataron a Gadafi.

Libia, pues, nace al orden democrático, en tanto que fin de la opresión, casi inerme, sin clase política entrenada, sin partidos conocidos, sin un líder respetado y popular, sin un Ejército digno de tal nombre, y con una devastación material considerable.

Además, nace con profundas heridas morales derivadas de cientos de ejecuciones por venganza, de víctimas seleccionadas bajo criterios étnicos y con la evidencia de que las diversas corrientes de la rebelión se atienen a agendas específicas cuya conciliación en un proyecto nacional común se anuncia muy difícil.

El que sobraba

Gadafi, claro está, tiene una gran responsabilidad: pudo dejar el país a tiempo, como Ben Alí en Túnez, y no lo hizo. Pero las causas de la diferencia entre los dos escenarios son más complejas: se relacionan con la historia, la tradición política local (vibrante en Túnez, ausente en Libia), la existencia de una clase trabajadora motivada y alerta, la completa falta de cintura política del indefinible régimen gadafista, la ausencia de herramientas elementales, como un censo creíble, y lo que Benjamin Franklin, ya apreciaba mucho a finales del siglo XVIII: algo bueno que conservar.

Libia era un desierto, y no solo físico, sino una aburrida representación. Túnez tiene una envidiable agricultura por goteo, una dinámica industria turística y un activo mundo universitario e intelectual.

Solo le sobraba Ben Alí. Y el interesado, para decirlo todo, pareció entenderlo en seguida.




Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo DN+
VER EL CONTENIDO COMPLETO
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra