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Brasil combate al mosquito del zika casa por casa

  • Las calles de ciertos barrios con focos más propicios para el mosquito están siendo fumigadas

Fotografía del 30 de enero de 2016 del mosquito Aedes Aegypti en San José (Costa Rica).

Salud descarta poder contraer el virus Zika en Navarra

Fotografía del mosquito Aedes Aegypti en San José (Costa Rica).

EFE
07/02/2016 a las 06:00
  • colpisa. sao paulo
Las bromelias del jardín no representan lo mismo para la dueña de la casa y para el agente cazamosquitos que rastrea entre las hojas de la planta en busca del enemigo. "¡Aquí hay una!", exclama Marcio Hoglhammer, uno de los agentes de salud del municipio de Sao Paulo que se dedica a dar caza al Aedes eegypti.

Este mosquito es el principal vector de infección de algunos virus como fiebre amarilla, dengue, chikunguña y zika. Este último ha disparado todas las alarmas por su supuesto vínculo, aún sin demostrar, con una explosión de casos de bebés nacidos con microcefalia en Brasil y otros países de América Latina. Se desconocen aún muchos aspectos del virus y no está claro si puede ser o no transmitido de persona a persona. Los científicos estudian si puede contagiarse por vía sexual, a través de la saliva o de la orina, y sospechan que el zika es responsable del aumento de la incidencia de síndromes neurológicos como el Guillain Barré.

El agente muestra la especie de jeringa con la que ha succionado el agua estancada entre las hojas cóncavas y, mirándola en contraluz, explica: "Encontré una larva de Aedes aegypti. Esta planta es un gran criadero. Les recomiendo que, si no van a cuidar de esta planta como corresponde, mejor las cambien por otras. El mosquito no necesita tener una selva, pero sí plantas específicas para reproducirse", dice el agente a la sorprendida dueña de casa, Juliana Matuoka, de 43 años, que aún está recuperándose del dengue que contrajo a finales de enero.

Lucha casa por casa Brasil declaró la situación de emergencia de salud pública el noviembre pasado, tras constatar un aumento inédito de casos de bebés nacidos con microcefalia en el noreste que luego vinculó al aumento de infecciones por virus zika en la misma región. Entonces anunció un plan nacional de combate al Aedes aegypti que, entre otras medidas, amplió de 43.000 a casi 310.000 el número de agentes de salud que inspeccionan domicilios en todo el país para identificar posibles criaderos del mosquito, aplicar veneno contra larvas en cisternas, piscinas y cajas de agua, e informar a los habitantes sobre las medida de prevención.

En el elegante barrio de Alto Pinheiros, en el oeste de Sao Paulo, un grupo de agentes de la alcaldía acompañados de dos jóvenes militares recorren las casas. Quieren revisar si hay criaderos de mosquitos, si las familias están en riesgo de contraer un virus ligado al Aedes y orientarlas en el combate a este insecto.

Por ahora la más rica ciudad brasileña está más golpeada por el dengue que por el zika, que campa sobre todo en los estados más pobres y calurosos del noreste del país. Pero como el vector es el mismo, las autoridades esperan que esta campaña funcione también como una prevención ante un virus que se expande rápidamente. Más del 30% de los hogares de este inmenso país ya han sido visitados por agentes de salud y militares para el combate al Aedes, en torno a 20,7 millones de inmuebles, anunció el viernes el ministerio de Salud.

Los operativos realizados en Sao Paulo esta semana son similares a los que tendrán lugar en todo Brasil el sábado 13 de febrero, en la jornada de movilización nacional contra el mosquito y donde 220.000 militares de las tres fuerzas armadas irán casa por casa para informar a los ciudadanos cómo luchar contra el mosquito enemigo.

Efectividad incierta Hoglhammer dice que hace unos días, junto a un equipo de unas cinco o seis personas, visitaron casi 300 casas en una única jornada, pero aún así es un trabajo de hormiga con una efectividad incierta. Los equipos de combate al mosquito Aedes aegypti ya operan hace años en Sao Paulo, pero últimamente el servicio "está sobrecargado", reconoce el agente de salud. "No sé si tenemos gran alcance", comenta después sobre la efectividad de este tipo de operativos en un país de 200 millones de habitantes.

Además de las visitas casa por casa, las calles de ciertos barrios con focos más propicios para el mosquito están siendo fumigadas.

Pero ni siquiera ahí está garantizada la aniquilación de los insectos: el veneno sí mata a los ejemplares adultos que están circulando, pero es muy difícil que alcance a los huevos o larvas que están gestándose, por ejemplo, entre las hojas de una bromelia en el jardín trasero de una casa.

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