Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Política

El partido de Evo Morales se juega su liderazgo en las regionales bolivianas

  • El Movimiento al Socialismo se enfrenta este domingo a los comicios, con la posible pérdida de la ciudad de El Alto

0
Actualizada 29/03/2015 a las 10:52
Etiquetas
  • EFE. Bolivia
El presidente Evo Morales y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), afrontan este domingo las elecciones regionales y locales más difíciles de sus nueve años al frente de Bolivia, con la posible pérdida de su principal bastión de poder urbano, la ciudad de El Alto.

Estos comicios, si se cumplen los vaticinios de las encuestas difundidas en las últimas semanas, no serán la marcha triunfal protagonizada por Morales en las presidenciales de octubre pasado, en las que más del sesenta por ciento de los bolivianos le otorgó su confianza para un tercer mandato.

Un total de 6.043.162 ciudadanos eligen a nueve gobernadores y 339 alcaldes, además de asambleístas departamentales y concejales municipales.

El MAS encabeza, según los sondeos, la intención de voto para las gobernaciones de cinco de las nueve regiones de Bolivia, pero con menos apoyo que en comicios anteriores.

Con esas predicciones, el MAS ganaría en Pando, Cochabamba, Chuquisaca, Oruro y Potosí, regiones donde podría registrarse un elevado índice de voto en blanco o nulo.

Tales encuestas dan a la oposición la victoria en Santa Cruz, Tarija, Beni y La Paz.

El caso más llamativo es el del departamento de La Paz y de su ciudad más poblada y de mayoría aimara, El Alto.

La Gobernación de La Paz y la alcaldía de El Alto están controlados ahora por el MAS, pero los sondeos vaticinan una victoria aplastante de otros partidos.

En El Alto, la candidata a la alcaldía Soledad Chapetón, de Unidad Nacional, encabeza las encuestas con el 46 por ciento, frente al oficialista Edgar Patana (28 por ciento), que busca la reelección.

El presidente Morales pidió a sus bases en esa ciudad que salieran a pedir el voto "puerta por puerta", consciente del revés que implicaría perder el poder en esa combativa urbe del altiplano, de pujante economía y célebre por su capacidad para ganarle pulsos a los gobiernos e incluso hacerlos caer con sus bloqueos y revueltas.

Pero, aunque el mandatario se ha volcado en la campaña para respaldar a los candidatos del MAS, parece que el 'factor Evo' no tendrá esta vez el tirón de comicios anteriores.

El gobernante provocó airadas críticas de la oposición cuando, hace unas semanas, amenazó con no realizar inversiones estatales en aquellos lugares donde ganen sus oponentes, una advertencia que ratificó el vicepresidente, Álvaro García Linera.

La legislación boliviana considera delito que un servidor público induzca al voto por una determinada formación, pero el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no se pronunció sobre este asunto, lo que provocó que la oposición lo acusara una vez más de estar controlado por el Gobierno.

Las acusaciones de juego sucio hacia el MAS se dispararon después de que el TSE anulara la candidatura en el departamento amazónico de Beni de Unidad Demócrata, partido que aparecía como vencedor en las encuestas y que ha pedido amparo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Dicha formación difundió datos de encuestas propias, lo que está prohibido por la ley electoral.

La misión de observación electoral enviada por la Organización de Estados Americanos (OEA) ha anunciado que seguirá con atención el caso de Beni, región en la que el MAS nunca ha ganado unas elecciones.

Otro de los terrenos difíciles para el oficialismo es el próspero departamento oriental de Santa Cruz, que escenifica el abismo entre los comicios presidenciales y los regionales, en los que Morales no aparece en las papeletas.

El presidente venció por primera vez en Santa Cruz en las generales de octubre pasado, pero el oficialismo no logra rendir a la Gobernación cruceña, donde el candidato opositor a la reelección, Rubén Costas, lidera los sondeos con un 56 por ciento.

Algo similar sucede en la ciudad de La Paz, otra de las 'espinas' del MAS.

La candidatura presidencial de Morales ganó en octubre en La Paz, pero la alcaldía se ha mantenido siempre como un feudo opositor.

La situación no tiene visos de cambiar, pues Luis Revilla, que opta a la reelección, parte como favorito con un apoyo del 48 por ciento, trece puntos por delante del oficialista Guillermo Mendoza.

Entre los factores que explican el posible retroceso del MAS, figura el escándalo millonario del Fondo Indígena, que ha salpicado a varias figuras del oficialismo, entre ellos a la candidata a la Gobernación de La Paz, la aimara Felipa Huanca.

Una reciente investigación reveló un fraude de más de diez millones de dólares en este organismo, un órgano que adjudica fondos para iniciativas de desarrollo en comunidades indígenas, muchos de los cuales han resultado ser proyectos fantasma.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual