Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
conferencia de seguridad de davos

Lo que se cuece en la Conferencia de Seguridad... fuera de los micrófonos

  • La clave del éxito de este foro son las discretas reuniones privadas que se celebran lejos de cámaras y micrófonos

0
Actualizada 02/02/2014 a las 14:15
  • Efe. Múnich (Alemania)
La Conferencia de Seguridad de Múnich atrae cada año durante tres días a decenas de figuras clave de la política exterior y la seguridad. Si sus discursos públicos apenas contienen avances, ¿dónde radica la importancia de este foro?.

La clave del éxito del llamado "Davos de la defensa", que ya suma 50 ediciones anuales, es, a juicio de sus participantes, lo que se cuece lejos de cámaras y micrófonos, en los discretos encuentros que celebran jefes de Estado y Gobierno, ministros de Exteriores y Defensa, grandes empresarios y expertos.

"En las últimas 48 horas se han producido más de 200 reuniones bilaterales y seguramente antes del cierre de la conferencia alcancemos las 250", anunció en el tercer y último día del foro su presidente, el embajador alemán Wolfgang Ischinger, con una evidente pizca de orgullo.

De la mayoría de las entrevistas no queda apenas registro, más allá de un apunte apresurado en la llamada "Mesa de bilaterales" que pone al servicio de los asistentes a la Conferencia el Bayerischer Hof, el suntuoso hotel de cinco estrellas que acoge la conferencia.

En los últimos tres días sus salas, restaurantes y suites, decorados con una barroca profusión de lámparas de araña, elementos dorados y tupidas alfombras, han sido testigos de un ingente número de encuentros del más alto nivel.

Ministros aliados comentan entre susurros en las escaleras; algunos quedan para almorzar en los reservados del sótano, decorados en estilo rústico; otros reciben -casi con rutina de médico- en sus suites de las plantas más nobles... el hotel, de más de 1.200 metros cuadrados, es un trasiego continuo de delegaciones, traductores y representantes.

Las posibilidades de trabar citas son múltiples y la libertad de movimientos, bastante alta, ya que los periodistas tienen un acceso extremadamente limitado al hotel y trabajan en un edificio colindante, desde el que asisten a través de varias pantallas gigantes exclusivamente a los debates.

El secretario de Estado de EE UU, John Kerry, se reunió cara a cara con el ministro ruso de Exteriores, Sergéi Lavrov, y parece que en su encuentro se enhebraron ciertos principios de acuerdo sobre los que se trabajará en la segunda ronda de negociaciones de paz entre el Gobierno sirio y la oposición, que arrancará el 10 de febrero.

Pero Kerry, por seguir hablando de uno de los principales espadas presentes, también se entrevistó con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y con el representante de las Naciones Unidas para Siria, Bajdar Brahimi.

Y se reunió asimismo con los ministros de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, iraní, Mohamad Yavad Zarif, y turco, Ahmet Davutoglu; con la alta representante de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, y el representante del Cuarteto de Paz para Oriente Próximo, el exprimer ministro británico Tony Blair; y con miembros de la oposición ucraniana.

El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, reconoció ayer en un encuentro con medios que la agenda de sus dos días en la capital bávara estuvo tan plagada de encuentros que apenas había podido seguir los debates de la conferencia, lo único a lo que tienen acceso los medios y lo que trasciende a la opinión pública.

Los empresarios presentes, entre ellos el copresidente del Deutsche Bank, Anshu Jain, y el director ejecutivo de Airbus, Thomas Enders, también han aprovechado la densidad de líderes políticos concentrados en el Bayerischer Hof.

Es difícil creer que este mareante rosario de encuentros, con el desgaste personal que suponen en agendas de por sí apretadas, sea en vano.

Y no lo debe ser al comprobar que la mayoría de los participantes de esta edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich ya acudieron a la conferencia de los dos últimos años.

Los frutos de sus encuentros, ya sean avances en los principales conflictos internacionales, acuerdos de cooperación militar o contratos multimillonarios, quizá comiencen a aflorar en los próximos meses, aunque nunca se haga público dónde se fraguaron.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual