Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
marruecos | resumen 2013

Galván, el pederasta que puso a Marruecos en el punto de mira

  • La concesión por error de un indulto al pederasta español desató un importante revuelo a nivel internacional

0
22/12/2013 a las 06:01
  • efe. rabat
La concesión por error de un indulto al pederasta español Daniel Galván llevó el pasado verano al rey Mohamed VI de Marruecos a decisiones inéditas durante su reinado, como reconocer una equivocación y rectificarla, y dio pie a una contestación interna nunca antes vista en el país.

El 30 de julio, pocos días después de la visita a Marruecos del rey Juan Carlos I, el rey Mohamed VI indultó a 48 presos españoles, entre ellos a Galván, de 65 años y que había sido condenado en 2011 a 30 años de cárcel por abusar de varios menores.

Un día después, Galván abandonó Marruecos y se perdió su rastro, mientras el escándalo por su excarcelación crecía imparable.

El indulto, que situó a Marruecos en el punto de mira de medio mundo, puso sobre la mesa el problema de la pedofilia en el país y las deficiencias del sistema de indultos. Además, por primera vez, la sociedad cuestionó públicamente una decisión real.

Durante los días que duró la confusión en torno al indulto del pederasta, hombres y mujeres que no tenían nada que ver con el activismo político o sindical se congregaron en la calle para criticar abiertamente la medida tomada por el monarca y expresar su preocupación por el futuro de sus hijos.

"Militantes, miembros de partidos políticos y el movimiento (contestatario) 20 de febrero habían criticado la sacralidad del rey (eliminada en la nueva Constitución). También hubo protestas para denunciar la ceremonia de pleitesía al monarca, pero nunca antes padres de familia habían salido para cuestionar una decisión real", comenta el politólogo Mohamed Madani.

El malestar general de los marroquíes aumentó cuando las fuerzas de seguridad reprimieron con una violencia desproporcionada una protesta en Rabat contra el indulto otorgado a Galván; un hecho que hizo que las fotos de los manifestantes ensangrentados terminasen como portada de numerosos periódicos internacionales.

La calle pedía explicaciones y los jóvenes no ponían reparos en expresar sus ideas: "El caso Galván ha demostrado que el monarca puede cometer errores (...) y cuando se reprimen las protestas es porque se quiere esconder este hecho", comentaba durante aquellos días de agosto Mohamed, un universitario de 21 años, que participaba en una manifestación en Kenitra, ciudad donde el pederasta cometió sus crímenes durante años.

"Los niños que están en esta calle vendiendo cigarrillos son utilizados con fines pedófilos", exclamaba otro marroquí en la misma ciudad poniendo así de manifiesto un problema que todavía supone un gran tabú en la sociedad.

El caso "Daniel Gate", como se bautizó en las redes sociales y en la prensa, ocurrió en pleno ramadán, mes sagrado para los musulmanes y la reacción popular sorprendió dentro y fuera de país.

"En Marruecos existe un potencial de movilizaciones imprevisible, pero carecen de estructuras para capitalizarlo y tan pronto como aparecen se desinflan", apunta Madani.

Y, efectivamente, así ocurrió con el caso "Daniel Gate" una vez que la Casa Real, el Gobierno y los medios de comunicación oficiales lanzaron su ofensiva para zanjar el asunto.

En un gesto de carácter excepcional, ya que el rey no acostumbra a dar explicaciones sobre sus decisiones, Mohamed VI aseguró a través de un comunicado que "nunca fue informado de la gravedad de los crímenes" de Galván. En un segundo comunicado anunció la revocación del indulto, a la que siguió una orden internacional de busca y captura del prófugo.

La calle todavía no se daba por vencida y aparecieron pasquines nunca imaginables que decían: "¿Cómo que no sabía?" en una clara referencia al jefe del Estado cuya figura sigue siendo inviolable.

En su acometida por solventar el mayor escándalo de sus 14 años de reinado, el monarca ordenó destituir al Delegado general de Prisiones, Hafez Benhachem, quien al parecer incluyó por error el nombre de Galván en una lista de presos "indultables", cuando solo era candidato a un traslado carcelario a España.

Además, Mohamed VI se reunió en el Palacio Real de Rabat con las familias de las víctimas a quienes no pidió disculpas, pero sí les expresó su interés por "garantizar la protección de todas las capas sociales, sobre todo los niños y las categorías vulnerables".

"Se llevaron a cabo esfuerzos suplementarios para demostrar que la monarquía controlaba las cosas y llamó la atención el número de comunicados (cuatro) emitidos por la Casa Real", explica Madani.

Galván fue detenido en Murcia el 5 de agosto, y el pasado 18 de noviembre la Audiencia Nacional española anunció que cumpliría su condena en España.

A pesar de que Marruecos solicitó su extradición el convenio entre los dos países imposibilita su entrega, ya que, aunque Galván nació en Irak, adquirió la nacionalidad española por matrimonio.

El caso "Daniel Gate" ha finalizado, pero en Marruecos ha dejado mella. En los próximos meses se aprobará una nueva normativa sobre la concesión de indultos reales conforme a las instrucciones de Mohamed VI, quien en noviembre ordenó que no se tramite en adelante ninguna solicitud de indulto procedente de violadores, traficantes de droga o falsificadores.

"En Marruecos las decisiones de la monarquía no pueden ser criticadas. Mohamed VI tomó las riendas y mostró su control", concluye Madani, para quien el caso "Daniel Gate" mostró realmente "los síntomas de una transformación social" en este país.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual