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CRISIS ECONÓMICA

Lunes negro en las bolsas europeas tras las advertencias de recesión inminente

  • La Comisión Europea atribuye el parón económico a "una serie de incertidumbres y riesgos"

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Lunes negro en las bolsas europeas tras las advertencias de recesión inminente

La directora del FMI, Christine Lagarde, que lanzó el domingo mensajes pesimistas sobre la economía. EFE

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Actualizada 06/09/2011 a las 00:05
  • CÉSAR CALVAR . COLPISA. MADRID

Dicen que no hay nada más miedoso que el dinero. Las principales bolsas del mundo confirmaron ayer esa máxima, en una jornada marcada por el pánico y las pérdidas, derivadas del temor a una nueva recesión global y de las dificultades para solventar la crisis de la deuda soberana europea. Los batacazos se sucedieron uno tras otro en los parqués de todo el globo después de un fin de semana en que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, alertaron de que la economía mundial se enfrenta al peligro de una recaída inminente.

En Madrid, el Ibex 35, vivió su tercera peor jornada del año y acabó la sesión con un derrumbe del 4,69%, a un paso de perder la cota de los 8.000 puntos. La prima de riesgo repuntó hasta los 341 puntos básicos, 30 puntos por encima de su nivel del viernes.

A vueltas con Grecia

La semana arranca en los mercados igual que acabó la anterior, con un batacazo antológico del que no se libró ninguno de los principales índices: Fráncfort, París, Milán, Londres, Tokio, Seúl y Hong Kong son sólo algunas de las plazas que se apuntaron números rojos. Wall Street se salvó por ser festivo en Estados Unidos.

El viernes pasado, con los nervios de los inversores a flor de piel, bastó para devastar la bolsas el dato del estancamiento del empleo en Estados Unidos y el reconocimiento por el gobierno de Grecia de que -aún tras aceptar dos rescates financieros- será incapaz de cumplir este año sus planes de déficit y crecimiento.

Ayer ya no hicieron falta indicadores negativos; las declaraciones de Lagarde el domingo al semanario alemán Der Spiegel -que los expertos consideran "irresponsables" en el momento actual- y de Zoellick el sábado en su visita a China fueron determinantes para que el dinero huyera a riadas de los parqués. Tampoco ayudó la permanente vacilación de la UE a la hora de cerrar el segundo rescate al estado heleno.

Las autoridades europeas, quizá conscientes de lo que iba a pasar, intentaron desde primera hora apagar el incendio avivado por las palabras de Lagarde. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que se encuentra de gira por Oceanía, señaló que el crecimiento económico de la zona euro será modesto este año, pero descartó una nueva recesión. Poco después era el portavoz para Asuntos Económicos del ejecutivo comunitario el que salía a escena para hablar de "ralentización".

Pero en los mercados el daño ya estaba hecho y uno tras otro, a medida que la tensión se desplazaba de este a oeste, se fueron sucedieron los batacazos. En Europa la palma se la llevaron Fráncfort, que cedió un 5,28%, y Milán, que cayó un 4,83%. París se dejó un 4,73%; Madrid un 4,69% y Londres un 3,58%. En Europa los valores más perjudicados fueron los bancarios que cayeron en picado, sobre todo Deutsche Bank (7,3%) y los franceses Societé Generale (6,9%) y BNP Paribas (6,4%). En el Ibex Santander y BBVA sufrieron desplomes del 5,94% y del 5,79%, respectivamente.

Tampoco se salvaron otros grandes valores: Repsol se anotó pérdidas del 6% y Telefónica del 4,29%. Los títulos que más se depreciaron fueron los de Sacyr, que bajó un 7,62% y de Arcelormittal, un 7,47%.

Caída del petróleo

La prima de riesgo -el diferencial entre el rendimiento del bono español a diez años y el alemán- volvió a repuntar y se situó en 341 puntos básicos al cierre del mercado, cota comparable a las de comienzos de agosto, antes de que el Banco Central Europeo acudiera en auxilio de las economías más vulnerables mediante la compra masiva de bonos soberanosalor estatal más seguro por los inversores, que marcó el mínimo histórico del 1,83%, con las consiguientes consecuencias para los títulos de España e Italia. El diferencial de riesgo del país trasalpino subió hasta los 373 puntos básicos.

En el mercado de divisas el euro siguió retrocediendo posiciones frente al dólar y al término de la sesión se cambiaba por 1,4097 billetes verdes, frente a 1,4203 el pasado viernes. El petróleo también perdía 1,63 dólares y el barril de Brent (de referencia en Europa) cotizaba en Londres a 110,70 dólares.

La mayoría de mercados bursátiles asiáticos cerró también con pérdidas. El índice Nikkei de Tokio se dejó un 1,86%; Hong Kong perdió un 2,95% y Shanghai un 1,96%. En Estados Unidos, Wall Street esquivó los derrumbes al estar cerrado por ser festivo.

"Habrá una ralentización, no una recesión", defiende la UE

La Comisión Europea admitió ayer que en la segunda mitad de este año habrá una "ralentización del crecimiento" en la UE, pero descartó que se produzca una "segunda recesión", pese a la advertencia en este sentido del Fondo Monetario Internacional.

Los economistas consideran que un país ha entrado en recesión cuando durante dos trimestres consecutivos su producto interior bruto (PIB) decrece en lugar de aumentar. En el segundo trimestre del año, la zona euro registró un exiguo crecimiento de dos décimas debido al estancamiento de países como Francia y Alemania.

"No estamos en un escenario de una segunda recesión sino de una ralentización del crecimiento", insistió el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj. El Ejecutivo comunitario ha atribuido el parón económico a la existencia de "una serie de incertidumbres y riesgos", algunos de los cuales "se están materializando".

"Sigue habiendo un nerviosismo importante en los mercados, los inversores siguen siendo reticentes a asumir ciertos riesgos", señaló. Pese a esta diferencia en el diagnóstico, el portavoz defendió que "no hay ninguna línea de división" entre la UE y el FMI.

"Tanto el FMI como la UE comparten los objetivos de mejorar la competitividad de la economía europea, de estabilizar el sistema financiero y de generar políticas de crecimiento que permitan crear más empleo. Puede haber a veces diferencias en los análisis de unos y de otros pero los objetivos son compartidos", subrayó Altafaj.

A juicio de Bruselas, la respuesta a la crisis pasa por combinar las medidas de ajuste con reformas estructurales para estimular el crecimiento. "La austeridad por sí sola no va a solucionar los desafíos de economías que están sometidas a mayor presión, como el caso de la economía española, tiene que ser acompañada necesariamente de reformas económicas para que haya más crecimiento y por lo tanto más empleo", señaló. "No he oído nunca a la Comisión hablar de un déficit cero sino de presupuestos equilibrados", añadió.

DOS VOCES

1 El Banco Mundial. Su presidente, Robert Zoellick, alertaba el sábado de un "otoño caliente" debido a la crisis de la deuda soberana europea y a los problemas de Estados Unidos.

2 El Fondo Monetario Internacional. Su nueva directora, la francesa Christine Lagarde, advertía el domingo sobre el riesgo de que la economía mundial vuelva a entrar en recesión de forma "inminente".




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