Los desahucios por impago de alquiler crecen un 36% en un año
- En el primer trimestre se registraron 15.491 órdenes judiciales de desalojo de inquilinos morosos
Publicado el 07/06/2011 a las 01:01
El número de desahucios por impago de alquiler se disparó un 36,3% interanual en el primer trimestre del año hasta sumar 15.491 casos, un nuevo récord desde que la economía empezara a temblar a finales de 2008, según un informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Aunque, como denuncian muchos propietarios, hay auténticos "profesionales" del impago de la renta, los desahucios son habitualmente el punto y final del calvario que sufren los atrapados por la crisis.
Para entender la gravedad del asunto basta con fijarse en el número de desahucios a comienzos de 2008, cuando estas incidencias judiciales apenas llegaban a las 5.700 al trimestre. Esto es, en poco más de tres años los desalojos se han triplicado. Para llegar al desahucio hace falta que el propietario de la casa (o del local comercial) haya denunciado el impago ante los tribunales.
Si la sentencia declara que ha lugar el desalojo, el juez otorga un tiempo a los inquilinos. Cumplido ese plazo sin éxito para los intereses del propietario, llega el lanzamiento, que se lleva a cabo a través del Servicio de Notificaciones y Embargos. Este señala un día para la operación y lo comunica a los ocupantes de la finca. Ya en el fatídico día, el secretario del juzgado y un agente del citado servicio se presentan en la casa junto al propietario. Si encuentran resistencia, será la policía la que se encargue del incómodo trámite.
El informe del CGPJ, sin embargo, enciende una pequeña luz de esperanza en lo que se refiere a las ejecuciones hipotecarias, que frenaron su avance. Entre enero y marzo se registraron 21.787 ejecuciones, un 21,1% menos. Ya es el segundo trimestre en el que los números reflejan un cierto respiro después de épocas en las que crecían a ritmos de hasta 145%. Es también un trámite largo y requiere, cuando menos, que el hipotecado no haya pagado la letra durante tres meses.