CUMBRE DE LA UE
La banca española deberá captar 26.000 millones para cumplir la exigencia de la UE
- Las entidades españolas quedan como las más débiles por detrás de las griegas en el plan de recapitalizaciones
- La UE deja en un pacto de mínimos su gran plan para proteger el euro
Actualizado el 27/10/2011 a las 02:26
Los cinco mayores bancos españoles deberán captar la friolera de 26.161 millones para cumplir con las nuevas exigencias europeas. La cifra se conoció en plenas negociones para cerrar el plan global de la zona euro, que ayer se encaminaba más hacia un acuerdo de mínimos con importantes lagunas. De acuerdo a los requisitos aprobados por la UE, las entidades tendrán hasta junio de 2012 para conseguir los fondos. El sector deberá optar por soluciones privadas en primera instancia, pero también dispondrá de ayudas públicas como último recurso.
Los socios acordaron las condiciones para la recapitalización de la banca en la reunión de los Veintisiete previa al encuentro de la zona euro. Poco después de que se hiciera público el pacto, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en inglés) difundió el reparto por países de un refuerzo que superará los 106.000 millones. Tras Grecia, España se llevó la peor noticia. El Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y el Popular, las cinco entidades españolas consideradas sistémicas, necesitarán los 26.000 millones para cumplir con la exigencia de un capital mínimo de máxima calidad del 9%.
El Gobierno español explicó que las entidades deberán presentar un plan con proyecciones detalladas. El Ejecutivo explicó que la cifra podría ser más baja porque los cinco bancos cuentan con unas obligaciones convertibles valoradas en 9.000 millones. Es decir, que las compañías podrán contabilizar este dinero como capital de máxima calidad y reducir así el volumen global de su refuerzo.
La Autoridad Bancaria también examinó la exposición de las entidades a la deuda soberana. Para ello, se tuvo en cuenta el precio de los títulos en el mercado a finales de septiembre.
Además, se penalizaron los préstamos a las Administraciones Públicas por sus potenciales riesgos. En total, estos dos conceptos suponen un descuento del 3% para las posiciones del sector español, lo que equivale a casi 6.300 millones. La medida finalmente afecta a toda la zona euro, aunque los países más débiles sufren un mayor impacto en el atractivo de su deuda.
El reparto de las recapitalizaciones deja a España en la segunda peor posición sólo por detrás de Grecia, que necesitará 30.000 millones. Las entidades italianas deberán captar menos de 15.000 millones, las francesas casi 9.000 y las alemanas algo más de 5.000. En Reino Unido, según la EBA, no tendrán que buscar ni una sola libra. La UE insistió en que el refuerzo del sector es "temporal". Hasta que completen el proceso, las entidades verán limitado el pago de bonus y dividendos.
Arenga de Merkel
Angela Merkel lo expresó sin rodeos en el Bundestag horas antes de la que se había concebido como cumbre de las cumbres. "El mundo está mirando a Europa para saber si estamos preparados y somos capaces de asumir nuestra responsabilidad en la mayor crisis desde el final de la Segunda Guerra Mundial", proclamó. La UE respondió a la arenga con un pacto muy de la casa, en el que se cubrieron los objetivos mínimos, pero falló la ambición.
La UE al completo primero y, posteriormente, los miembros de la moneda única cerraron una larguísima cadena de cumbres que arrancó el pasado viernes. En esta última doble sesión, los socios ultimaban un acuerdo sobre los tres grandes pilares del plan: la deuda griega, la recapitalización de la banca y el refuerzo del fondo de rescate. El propio bloque se había marcado como objetivo un consenso en estos tres apartados para intentar, de una vez por todas, restaurar la confianza en la zona euro.
El acuerdo no sólo se limitó a mostrar un nuevo esfuerzo colectivo de la UE. Los socios también aprovecharon para remarcar la necesidad de que cada país se apriete el cinturón en función del estado de sus cuentas. En el caso de España, se esperaba que le reclamarán mantener el ritmo en las reformas, pero sin aludir a más ajustes. En el encuentro celebrado el domingo, José Luis Rodríguez Zapatero defendió que el Gobierno cuenta con un colchón de seguridad de 7.650 millones. Este dinero se ha reservado por si las comunidades complican la reducción del déficit al 6% este año.
Fondo reforzado
Italia, convertida en el último gran foco de inestabilidad, volvió a llevarse un toque de atención de sus socios. El país transalpino tiene una deuda de 1,8 billones, lo que equivale al 120% de su PIB. Ante esta situación y sus titubiantes pasos a la hora de tomar medidas, los miembros del euro le exigieron el domingo que presentara un calendario claro con nuevos ajustes.
Silvio Berlusconi apuró hasta el último segundo, pero respondió a las exigencias. La edad de jubilación se elevará progresivamente de los 65 a los 67 años en el horizonte de 2025.
En el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, en inglés), tampoco se precisó la cifra final que alcanzará tras su refuerzo.
Merkel había adelantado que superará el billón de euros desde los 440.000 actuales. Para ello, se combinarán dos estrategias. Por un lado, el mecanismo actuará como como aseguradora para hacer más atractivos los bonos de los países en apuros. La segunda medida es un ejercicio de ingeniería financiera. Los socios apostaron por desarrollar un depósito paralelo en el que puedan poner su dinero tanto inversores públicos como privados. De esta manera, se pretende que el FMI, China y otros países emergentes colaboren en el rescate de la zona euro.
Grecia, el origen de todo el entuerto, fue el tercer pilar del pacto. Los socios negociaron hasta el último instante para sellar un acuerdo con la banca. Se esperaba que finalmente el sector aceptara una quita del 50% para hacer más llevadera la deuda helena. La medida es clave para aflojar la presión sobre el país y que pueda empezar a pensar en la recuperación a medio plazo. A cambio y en línea con las exigencias a Italia, Atenas tendrá que poner en orden sus cuentas con determinación y sin más retrasos.