Berlusconi. EFE
Las principales bolsas europeas bajaron este miércoles más del 2% ante la creciente preocupación y nerviosismo por la situación financiera y política de Italia, cuya deuda soberana superó el 7% de rentabilidad al llegar su prima de riesgo hasta 574 puntos básicos.
Los mercados están a la espera de que se confirme la partida del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, quien ha anunciado que dimitirá cuando se aprueben las reformas exigidas por la Unión Europea.
Dichas reformas estarán incluidas en los presupuestos generales de Italia para 2012, que se someterán al Parlamento en Roma el próximo fin de semana.
Tras la partida de Berlusconi, el presidente italiano, Giorgio Napolitano, podría encargar la formación de un "gobierno técnico" previo a la celebración de elecciones generales en febrero próximo, según se baraja en medios políticos y periodísticos de Italia.
La bolsa de Milán encabezó las caídas en los parqués europeos y su índice selectivo, FTSE MIB, perdió un 3,78 por ciento para cerrar en 15.071,77 puntos.
Las acciones de Mediaset, propiedad de Berlusconi, lideraron las pérdidas al bajar el 12,04 % en la bolsa milanesa.
La nueva caída de las acciones de los bancos llevó al índice Euro Stoxx 50, que aglutina a las empresas con mayor capitalización de la zona euro, a perder un 2,34 por ciento.
El índice DAX 30 de la bolsa de Fráncfort cayó el 2,21 por ciento; el CAC-40 del mercado bursátil de París retrocedió un 2,17 por ciento; el indicador del mercado español IBEX 35 bajó un 2,09 por ciento, y el FTSE-100 de Londres un 1,92 por ciento.
Después de comenzar la sesión con ganancias por el anuncio de Berlusconi sobre su intención de dimitir, las plazas europeas incurrieron en pérdidas que superaban el 3 por ciento después del mediodía, cuando registraron los mínimos de la sesión, para reducir su caída hacia el final de la jornada.
Los inversores están preocupados por los problemas en la negociación de la deuda italiana, después de que Clearnet, una cámara de compensación, exigiera más garantías para compensar las operaciones con bonos del país transalpino.
Además, persiste la desconfianza sobre de la voluntad de Italia de acometer las reformas necesarias, unido a falta de resolución de la crisis griega.
La rentabilidad de la deuda italiana a diez años subió hasta el 7,45 por ciento, aunque posteriormente retrocedió hasta el 7,23 por ciento del cierre, ayudada por las compras del Banco Central Europeo.
La cotización del euro, por el peligro que se cierne sobre la continuidad de la moneda única y la existencia de la zona euro, también reflejó la situación creada por la deuda italiana, ya que en esta jornada osciló entre 1,385 y 1,355 dólares, nivel al que no bajaba desde el comienzo de octubre.
Por "mera supervivencia" del Viejo Continente, la canciller alemana, Angela Merkel, propuso la reforma de los tratados europeos ante la necesidad de lograr cambios estructurales reales que permitan superar la crisis.
La bolsa de Nueva York también sufría una fuerte caída influida por los problemas en Grecia e Italia y la consecuente incertidumbre sobre el futuro del euro.
El índice de la bolsa de Nueva York, el Dow Jones de Industriales, perdía un 3,04 por ciento unas dos horas antes del cierre del mercado, en que el selectivo S&P 500 perdía un 3,28 % y el Nasdaq un 3,31 por ciento.
En cuanto a la evolución de las compañías del índice Euro Stoxx 50, sólo subió una en esta jornada, la cervecera AB Inveb, el 1,64 por ciento, mientras que la entidad financiera holandesa ING lideró las pérdidas al bajar el 8,76 por ciento, seguida de el banco italiano Unicredito, con un descenso del 6,81 por ciento.