Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Comercio

El mercado del lujo cambia de foco después de la crisis económica

  • El sector registra un crecimiento sostenido en los últimos cinco años, con un peso cada vez mayor del consumidor chino frente al europeo

0
23/08/2015 a las 06:00
  • Colpisa. Madrid
El mercado del lujo se ha movido por oleadas en los últimos años marcado por la evolución de la crisis. Sin embargo, ha logrado reajustarse para mantener su crecimiento, aunque para eso ha tenido que cambiar el foco y adaptar su realidad a los 'nuevos ricos' procedentes de otros puntos del planeta, sobre todo de China.

En 2015 la devaluación del euro se ha convertido en un factor determinante durante el primer semestre y ha atraído al turista asiático con poder adquisitivo, lo que ha hecho que el consumo del sector se mantenga al menos para los países de Europa Occidental y compense los mayores problemas de otros mercados otrora punteros como el ruso. En lo que respecta a España, el volumen de negocio el año pasado fue de 5.400 millones, con un crecimiento del 7 por ciento, según la Asociación Española del Lujo. Un aumento que se espera sea similar para 2015.

Las turbulencias para este negocio comenzaron en septiembre de 2008. Tras la quiebra de Lehman Brothers se desencadenó un colapso económico que sacudió incluso a este exclusivo mercado. De hecho, las ventas mundiales se redujeron en 17 millones en tan solo dos años, al pasar de 170 a 153 millones en 2009. Un descenso de un 10 por ciento que devolvía al sector a los niveles de 2005 y 2006.

Tras este primer susto, el lujo recobró el pulso entre 2010 y 2012 con una recuperación meteórica que le permitió no solo superar los ritmos de los años previos a la crisis, sino que además sumó tres ejercicios consecutivos con récords históricos para el sector. En plena ola positiva, el crecimiento interanual oscilaba entre un 10 y un 13 por ciento, según un estudio de Bain & Company, consultora especializada en el sector del lujo. Esto posibilitó que se llegara a los 212 millones de ingresos en 2012. Carlos Peregrina, socio responsable de Distribución y Consumo de KPMG en España, cree que "el mercado del lujo a nivel mundial ha aumentado de forma significativa durante los últimos años de crisis económica gracias a los países emergentes como China, Rusia y algunos países de Latinoamérica, cuya clase media ha crecido exponencialmente".

Sin embargo, en 2013 la marea volvió a bajar. El mercado se estabilizó con una mejora más lenta. Se registraron 218 millones, apenas un 2 por ciento de crecimiento sustentado por el impulso de los mercados emergentes. La muestra es que Europa encadenó cuatro años con pérdidas de cuota de mercado, pasando de representar un 37 por ciento de los gastos mundiales en 2011 a un 34,1 por ciento en 2013. La tendencia a nivel global había cambiado. La crisis imperante en Europa hizo que el sector se resintiese en el Viejo Continente, mientras que en otras zonas del planeta comenzó su consolidación.

El año pasado, el mercado del lujo creció un 3 por ciento hasta alcanzar los 224 millones de euros, según el estudio Global 2014 de Bain & Company. Son cifras que hablan a las claras de un repunte lento, pero sostenido a largo plazo. Se confirmó un nuevo reposicionamiento como consecuencia de la debilidad económica en Europa y las fluctuaciones de la moneda, lo que hizo que el mercado pasara a mirar cada vez más hacia Asia. Peregrina considera que en los próximos años China se situará como el segundo mercado más importante para las marcas de lujo, solo detrás de Estados Unidos. A día de hoy representa más del 30 por ciento del gasto global del sector y son en gran parte responsables del cambio de consumo, ahora más enfocado al gasto turístico, que representa la mitad del gasto total en este negocio. Ricardo Alcón, de la consultora Nielsen, apunta que la clave del sector en países como España es la llegada de turistas, en especial procedentes de China. Este experto apunta a una redistribución de la riqueza en el país asiático para entender el fenómeno: "La nueva clase media en China tiene poder adquisitivo y está dispuesta a gastar; es importante que las marcas reorienten su estrategia comercial para poder captarlos. El turista chino cuando viaja sabe lo que va a comprar. Hay que promocionar la marca en China".

El experto Luis Llorca, 'country manager' de la consultora de turismo Global Blue, considera que "la importancia cualitativa del turista extracomunitario es enorme, pues se gasta en compras cuatro veces más que uno comunitario y siete veces más que uno nacional". "El turista chino es el más destacado, con un gasto medio por acto de compra de alrededor de 1.000 euros", asegura.

PREVISIONES PARA 2015

Se prevé que el ritmo de crecimiento más gradual de 2014 tenga su continuación este año. Desde Bain & Company, apuntan a las fluctuaciones de la moneda como una causas del cambio en el flujo turístico y los patrones de gasto, especialmente entre los chinos, cada vez más proclives al consumo en sus viajes a Europa.

Gracias a este aumento turístico, se estima un crecimiento en Europa para 2015 de entre un 3 y un 5 por ciento, mientras que Estados Unidos solo lo hará entre un 1 y un 3 por ciento y perderá terreno en el sector en favor del mercado asiático, que ascenderá tanto a nivel externo como interno gracias a la nueva clase emergente. Y es que para el sector del lujo parece que la crisis ya es cosa del pasado.

EL CLIENTE MÁS CODICIADO 

El perfil del cliente que acude a comprar un producto de alta gama está muy diversificado, según el informe 'Lens on the worldwide luxury consumer', elaborado por Bain & Company. Esta consultora distingue siete tipos dentro del sector; el omnívoro (25 por ciento del gasto), formado por jóvenes que están dando sus primeros pasos en el mundo del lujo y muestran una mayor disposición a probar marcas; el conocedor (20 por ciento del gasto), compradores bien formados de más de 30 años; el inversor (13 por ciento), que busca artículos que pasen de padres a hijos y exigen calidad; el hedonista (12 por ciento del gasto), que compra por capricho y quiere experiencias; el conservador (16 por ciento del gasto), comprador maduro y convencional que compra en tiendas multimarca; el desilusionado (9 por ciento), compuesto principalmente por mujeres de la generación del 'baby boom' que experimentan la denominada "fatiga del lujo" -la publicidad no ejerce demasiada influencia sobre ellas-; y el quiero y no puedo (5 por ciento del gasto), mujeres jóvenes que ojean y desean lo que ven en revistas de moda.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual