Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Economía

La recuperación que vende el PP no llega a todas las capas sociales

  • La corrupción y el discurso de Mariano Rajoy durante la campaña electoral han hecho que el partido pierda 2,5 millones de votos

0
Actualizada 31/05/2015 a las 09:20
  • Colpisa. Bilbao
"¿Quién habla hoy de la recesión, del rescate y del paro?". Fue quizás la frase más desafortunada de Mariano Rajoy durante la campaña y la que mejor ayuda a entender la pérdida de 2,5 millones de votos en el Partido Popular. El presidente del Gobierno la pronunció en Pamplona durante un discurso matinal y, a la tarde, consciente del tremendo lapsus, intentó remediarlo. No era su intención meter el drama del desempleo en el saco de los datos con los que ha presumido de recuperación estos últimos meses (prima de riesgo, crecimiento del PIB, creación de puestos de trabajo...).

Pero la euforia le traicionó y por un momento se olvidó de los 5,4 millones de parados que cada día tienen menos esperanzas y menos subsidios.

Quedó más patente que nunca esa fractura entre la milagrosa reactivación que vende el Ejecutivo y las penurias que aún sufren millones de familias, que no perciben mejora alguna. Es este divorcio entre las cifras macroeconómicas y las cuentas 'micro' de los hogares lo que, sumado a la corrupción, ha provocado una fuga de votos hacia formaciones como Podemos y Ciudadanos, que prometen rescate social y regeneración.

Rajoy afrontó la campaña electoral con un claro objetivo: hablar poco o nada de corrupción y mucho de recuperación económica, del giro experimentado por el país, sobre todo en el último año. No le faltan motivos para sacar pecho, aunque habría que debatir si el mérito de los logros corresponde al Gobierno o también a factores exógenos como la intervención del Banco Central Europeo (BCE). El caso es que España está creciendo a una tasa superior al tres ciento, la más alta de la Eurozona.

También se están creando medio millón de puestos de trabajo al año, con lo que la previsión es acabar el ejercicio con 18,2 millones de ocupados, los mismos que había cuando sustituyó a Zapatero pero lejos de los 20,5 de antes de la crisis. Y, tal como repite machaconamente, se ha evitado un rescate como el de Grecia y ahora España se financia en los mercados a tipos de interés mínimos e incluso negativos.

Demasiado lento para librarse de ese rescate, el Gobierno del PP adoptó medidas muy duras e impopulares con la esperanza de poder aflojar y dar un respiro a los ciudadanos en los dos últimos años de la legislatura. "Pero el tiempo se le ha echado encima; la macroeconomía va mejor, pero no van mejor las cosas para las personas", afirma el secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo. Este sindicato ha elaborado un completo estudio que revela cómo la mejora no ha llegado a los más golpeados por la crisis. Lo resume uno de sus coautores, Manuel Lago: "La recuperación se apoya sobre una base de desigualdad insoportable. Por un lado están los 5,4 millones de parados. A ellos hay que sumar cinco millones de trabajadores que ya tenían unos salarios paupérrimos y que se han reducido aún más, puesto que el ajuste se ha cebado en los trabajos más precarios.

En el otro extremo figura el treinta por ciento más rico, que se está beneficiando de factores como la revalorización de los activos por las medidas del BCE.

Según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada esta misma semana, la población en riesgo de pobreza se ha disparado al 22,2 por ciento, aunque otro indicador de la misma fuente eleva el porcentaje al 29 por ciento, lo que equivale a 13 millones de ciudadanos. Este índice incluye carencias como no poder mantener la vivienda caliente o no permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días. "Lo que más me preocupa es ese veinte por ciento más pobre de la escala de renta porque son los que mayor palo se han llevado. La crisis les ha terminado de hundir", apuntó Guillermo Fernández Maíllo, economista de Cáritas.

EL PARO ES LA PRINCIPAL CAUSA DE DESIGUALDAD Y POBREZA EN ESPAÑA

También es una de las razones clave por las que a Rajoy no le ha salido igual de bien que a David Cameron la estrategia de vender en campaña la recuperación económica. El desempleo nacional alcanza el 23,8 por ciento frente al 5,5 por ciento de Reino Unido. Lo más grave del paro nacional es que corre el riesgo de ser una situación permanente para muchos. Ya son 1,4 millones las personas que llevan en la cola del Inem más de tres años, lo que representa un 25 por ciento del total. La mayoría de parados españoles tiene baja formación (el 54 por ciento tiene como mucho la Enseñanza Secundaria Obligatoria) y, además, casi la mitad procede de la construcción. "Creo que el paro de larga duración es el principal reto para la política económica. Se ha subestimado el problema", apuntó Marcel Jansen, profesor de la Universidad Autónoma e investigador de Fedea.

Cuanto más tiempo en el paro, menos expectativas de encontrar un empleo y menos prestaciones. "El acceso a la protección social se ha endurecido en los últimos años", alertó Fernández Maíllo. La cobertura por desempleo ha caído al 55 por ciento; y eso según la tasa oficial, porque los sindicatos la rebajan más. Cerca de 1,7 millones de parados no cobran prestación, lo que deja datos escalofriantes: ya hay 770.000 hogares, el 4,2 por ciento del total, en los que no entra ni un solo euro al mes; ni nómina, ni pensión, ni subsidio...

A la larga lista de parados hay que sumar la categoría de los trabajadores pobres, aquellos que han conseguido un empleo pero en unas condiciones tan malas que no llegan a fin de mes. Rajoy presume de que se están creando medio millón de puestos de trabajo al año pero los sindicatos advierten de su precariedad. Las estadísticas demuestran que están marcados por la temporalidad y la contratación a tiempo parcial, una modalidad esta última que se ha disparado en la crisis y que levanta mucho recelo. El ajuste en los salarios no ha afectado a todos por igual. Entre los colectivos más perjudicados figuran los que perdieron su empleo en la recesión y, tras un tiempo en el paro, volvieron a ser contratados.

O los que accedieron al mercado laboral por primera vez. Para ellos los sueldos se han desplomado un 17 por ciento en términos reales frente a solo el descenso del 1,6 por ciento -de media, eso sí- de los que han tenido la suerte de conservar su empleo. "Los denominados salarios iniciales han retrocedido a niveles de 1993 en el caso de los adultos y a 1990 en los jóvenes", señaló Jansen. Los sueldos más bajos son los que más se han reducido en la crisis, según denuncia CC OO en su informe. Cerca de un 14 por ciento en términos reales.

Los que ganan más, por contra, han registrado incrementos nominales similares a la inflación con lo que no han perdido poder adquisitivo. Así encajan datos como que un 34 por ciento de los asalariados españoles cobra menos de 645 euros netos al mes. Esa es la cifra que le sale a la Agencia Tributaria aunque la EPA, con otro sistema de cálculo, reduce el porcentaje al 12 por ciento.

En cualquier caso, no es de extrañar que con estos ingresos aumente la indignación por escándalos como las 'tarjetas Black' de Caja Madrid y Bankia. Con la crisis, la corrupción se nota bastante más y se tolera mucho menos.

El paro y la precariedad laboral han disparado la pobreza y también la desigualdad. Ya hay un 42 por ciento de hogares que no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos y un 16 por ciento tiene "mucha dificultad para llegar a fin de mes". En cuanto a la desigualdad, un informe que publicó la OCDE justo antes de las elecciones revelaba que España es el país donde más ha crecido durante la crisis. Los hogares más desfavorecidos perdieron hasta un 13 por ciento anual de sus ingresos entre 2007 y 2011, mientras que los que más tenían solo vieron mermar sus ganancias un 1,5 por ciento.

Los desahucios son quizás la evidencia más cruda de la situación extrema de muchos hogares. Las ejecuciones hipotecarias de viviendas, primer paso para el embargo, sumaron 34.680 en 2014, 95 al día. El rechazo social que suscitan las imágenes de familias arrojadas a la calle han aupado a la exactivista de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) Ada Colau, en su lucha por la alcaldía de Barcelona. Y esa misma indignación ha impulsado a Manuela Carmena en Madrid. Está por ver si ellas consiguen hacer llegar la luz de la recuperación a las capas sociales que todavía no han salido del túnel de la crisis. Y no es precisamente una tarea fácil.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual