Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
LITERATURA

Se publica "Oficio ajeno", la última obra de Primo Levi traducida al español

  • El autor habla de su casa, sobre la química (su profesión cuando le arrastaron los nazis) o de la ciudad de Turín

0
Actualizada 05/09/2011 a las 01:02
  • CARMEN SIGÜENZA . EFE. MADRID .

Primo Levi, símbolo de la supervivencia de Auschwitz y voz del horror nazi, publicó de forma dispersa ensayos breves sobre literatura, filosofía, ciencia o historia, entre otras muchas materias, reunidas en 1985 bajo el título de Oficio ajeno, libro que ahora se publica, por primera vez, en español.

Con prólogo de Italo Calvino, Oficio ajeno, que publica El Aleph, salió en Italia dos años antes de la muerte de Primo Levi en 1987. El autor de Si esto es un hombre, considerada una de las mejores obras del siglo XX, y que forma parte de la trilogía de Auschwitz junto con La tregua y "Los hundidos y los salvados", se arrojó por las escaleras de su casa, un once de abril de 1987.

Casa, precisamente, que es objeto de la lupa y pluma de Primo Levi en el primer ensayo de este libro, que se publica esta semana.

"Vivo desde siempre (con involuntarias interrupciones) en la casa donde nací: mi manera de vivir no ha sido, pues, fruto de una decisión. Creo que el mío es un caso extremo de sedentarismo comparable al de ciertos moluscos, como por ejemplo las lapas...", escribe el autor.

En este bello artículo, Levi describe su piso en un pasaje que Italo Calvino califica en el prólogo como de "literatura de la memoria, que puede nacer de una mente ordenada y sistemática, en la que, de la concreción y precisión de los detalles, acaba naciendo una nota de "pathos" lírico aunque sobrio y controlado".

Primo Levi, de origen judío y químico de profesión, actividad que le salvó la vida en Auschwitz, también habla de este tema en este libro y de cómo pasó de esta profesión a la de escritor, trazando un cierto paralelismo entre ambas. "La química es el arte de separar, pesar y distinguir: tres ejercicios que también resultan útiles a quien pretende describir hechos o dar cuerpo a su fantasía", dice.

Este superviviente nacido en Turín solía explicar que se hizo escritor para poder dar testimonio de ese infierno humano que supuso el exterminio nazi. Una idea y argumento que el poeta alemán Paul Celan, también víctima el nazismo, plasmo muy bien en una de sus frases: "Algo sobrevivió en medio de las ruinas. Algo accesible y cercano: el lenguaje".

La ciudad de Turín también está incluida como protagonista en esta antología, en el artículo denominado Signos en la piedra, en donde describe poéticamente las aceras de la ciudad, un documento "mineralógico, antropológico, histórico..." que termina con amargas reflexiones acerca de la indestructibilidad de la goma de mascar, como recuerda Calvino.

La Luna, el lenguaje de los olores -un bellísimo ensayo sobre olores de la naturaleza y los humanos; "más exactamente los olores de mujer, tenues o vivos, suaves o ásperos..."-, los animales: las mariposas, los pájaros o los escarabajos, entre otros, forman parte de estas piezas.

Unos artículos a los que puso títulos como Las criaturas más dichosas del mundo, La necesidad del miedo, El rito y la risa, Los amos del destino, Noticias del cielo, La calavera y la orquídea, Novelas dictadas por los grillos, Leer la vidao El lenguaje de los químicos.

Mención especial requiere el capitulo final del libro: Nota biográfica y Fortuna crítica, a cargo de Ernesto Ferrero. En él se cita el libro de poesía que escribió Levi, A una hora incierta, que incluye también algunas traducciones, en las que el autor dice: "Soy un hombre que no cree demasiado en la poesía y sin embargo la practico".

"Adorno -continúa Levi- escribió que después de Auschwitz ya no es posible escribir poesía, pero mi experiencia me dice lo contrario. Durante esos años, si acaso, hubiera reformulado las palabras de Adorno: después de Auschwitz no se puede escribir poesía si no es para hablar de Auschwitz", escribe un Primo Levi que en realidad no nunca sobrevivió a tal horror.-




Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual