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CINE

Nadine Labaki: "Hago política a mi manera"

  • La cineasta libanesa vuelve a mostrar que otro país es posible en la cinta 'Y ahora, a dónde vamos?, con la guerra de trasfondo

La cineasta Nadine Labaki

La cineasta Nadine Labaki

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Actualizada 27/02/2012 a las 11:31
  • COLPISA. MADRID
A sus 38 años recién cumplidos y con tan solo dos películas en la mochila, Nadine Labaki es ya una directora imprescindible para entender de qué va esto del cine allá por Asia y, en particular, en Oriente Próximo, ese intenso crisol de culturas que a menudo odios y venganzas hacen saltar por los aires. Su primer filme, el amable 'Caramel', mostraba a través de un salón de belleza en el que se mezclaban mujeres muy variopintas -jóvenes cristianas, ancianas musulmanas, lesbianas, etc...-, una imagen del Líbano, su país, optimista. Incluso luminosa. Muy alejada de las sombras de una guerra que empezó cuatro días después del rodaje y que Labaki no puede ya evitar en '¿Y ahora, a dónde vamos?', película que se estrena el viernes y que recibió los aplausos más ruidosos en el pasado festival de San Sebastián, donde se produjo esta entrevista: "Mi objetivo no era reflejar la guerra, sino la diversidad que hay en mi país y que la gente puede vivir con normalidad. Pero, ¿de qué voy a hablar cuando salta esta guerra?", cuenta la cineasta, que hoy presenta la cinta en Madrid.

La guerra, pues, pero a la manera de Labaki. El trasfondo bélico impregna toda la historia, pero el protagonismo vuelve a recaer en la idea de que las personas están por encima de supuestas ideas políticas y religiosas que les enfrentan. '¿Y ahora, a dónde vamos?'es, como 'Caramel', una tragicomedia sencilla y bienintencionada. Se ambienta en un pueblo donde conviven musulmanes y cristianos y donde las mujeres, hartas de guardar luto, emplean todo tipo de engaños y artimañas para evitar que el conflicto que desgarra el país llegue al lugar, aislado desde la destrucción de un puente. "No he querido profundizar en la guerra. Es muy compleja y no quería entrar en los motivos ni las razones porque no quería hacer algo superficial, sino mostrar un poco de sol. En el momento de escribir el guión estaba embarazada y me preguntaba qué tipo de mundo quería para mi hijo. Afortunadamente ahora tenemos otros problemas".

Labaki, una de esas personas que sonríen con su mirada, grande y oscura, es una mujer muy famosa en su país. Todo un fenómeno social.

Pero no por su atractivo, indudable, sino por su labor como directora de videoclips, lo que le ha dado a conocer -con alguna polémica incluida- en varios países árabes. Allí también se reconoce ya la labor de esta cristiana libanesa no solo como directora de cine, sino también como guionista, actriz, cantante e incluso bailarina. La veterana productora francesa Anne-Dominique Toussaint la descubrió en Beirut y fruto de ese encuentro surgió 'Caramel'. Su marido, al que conoció durante aquel rodaje, es el compositor Khaled Mouzanair y con él se ha atrevido a insertar videoclips en mitad del metraje de '¿Y ahora, dónde vamos?', lo que rompe la narración y desdramatiza la película, a la que también salpica de continuos toques de humor. Un riesgo que a ella le funciona: "Me gusta explorar este tipo de formatos. No sabía si iba a funcionar o no, pero he ido varias veces al cine y me gusta cómo reacciona la gente", dice.

"¡Ya basta!"


Lo que filma Labaki es un desahogo contenido durante años. Décadas de silencios obligados y llantos a puerta cerrada. "Es una película donde las mujeres gritan a la vez: '¡Ya he tenido suficiente!, ¡Ya basta! ¡Tenemos que estar todos en el mismo lugar, así que vamos a hacer algo útil'!", clama la directora. En ese contexto de hartazgo se entiende que el sacerdote cristiano del pueblo y su colega musulmán se unan para manipular a sus parroquias y evitar la lucha armada: "Un lugar donde la religión hace que la gente se una y no se divida es utópico, pero debería existir", defiende esta mujer que quiere contribuir con sus películas a la normalización de las relaciones en el país. "No estoy interesada en los políticos ni en cómo manejan el mundo. Intento hacer política a mi manera, que es haciendo películas. Tampoco intento cambiar las cosas, sino que intento animar al cambio", explica.

'¿Y ahora, a dónde vamos?' es una cinta atípica y valiente, por diferente, que en manos de otro director podría haber sido un fiasco mayúsculo.

En las de Labaki tiene credibilidad. Una sensación a la que contribuye en gran medida el reparto del filme, formado en su mayor parte por actores no profesionales, y un cierto influjo del cine iraní que admite entusiasmada la propia Labaki. "Es que me encanta esa cinematografía", concede. "Estoy fascinada por la forma en la que hacen las películas. No es el estilo, es el cómo. Porque hablan de la vida real. Son tan reales que no sabes si es ficción, si es un documental, si los actores son eso, actores, o si no lo son. Ghobadi, Panahi o Kiarostami, solo por citar algunos, son directores muy diferentes, pero creo que su concepción realista es magnífica".



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