Imagen de Fernando Pérez Ollo. DN/ARCHIVO


Fernando, cuánto vamos a echar de menos tu enorme sabiduría, pero también tu sentido del humor, tu ironía, tus largas conversaciones,... El mundo es ahora mucho más vulgar. Te has ido demasiado pronto, pero permanecerás mucho tiempo entre nosotros. Gracias desde la cuna de Miel Otxin, descanza en paz.
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Fue un privilegio el haber podido conocerte. Tus aclaraciones y consejos, e incluso nuestros intercambios de opiniones, toda una lección magistral. Añoraré tu presencia imponente en los pasillos de Baluarte. Aunque no estés presente, como los grandes, tu memoria perdurará a las generaciones venideras.
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Como un terrible mazazo he recibido en Colombia la noticia de la muerte de Fernando. Me uno al dolor de todos, al dolor y la pena de toda su familia. Rezo al Señor de la vida y de la muerte por el eterno descanso de su alma. Siempre me impresionó su independencia y amor a la libertad y el sentido estricto y exigente conque vivía su trabajo profesional. Carlos Soria
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Sacudido hoy todavía por la noticia radiofónica de ayer, sospecho que será mañana cuando concienciaremos la pérdida de la tan sutil persona que tuvimos el gusto y suerte de tratar. "Fernando: Amigo, maestro... Que listón nos has puesto tan ambicioso. Independencia, honradez intelectual, exigencia en las fuentes, sentido crítico, saboreo de lo exquisito, fidelidad en las relaciones autenticas... Tardaré en no esperar tu llamada, pidiendome cita para poner orden a tu cabello, y estate seguro que no dejaré de tenerte como amable voz exigente junto a la de mi padre, otro quijote que tuvo que partir. Está bien que sea así.
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Nunca olvidaré el primer ejercicio que nos encomendó en la asignatura de Redacción Periodística: escribir en estilo de agencia informativa nada menos que el pasaje evangélico de La resurrección de Lázaro. Algo así como "EFE. Lázaro, vecino de Betania, ha resucitado a las 13 horas de hoy....". ¿Alguien se atreve?. Una mente aguda, independiente y divertida. Te echaremos de menos, querido maestro.
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Me acabo de enterar de la pérdida de Fernando. Una lástima. Su erudición era inagotable, al igual que su conocimiento. La cultura navarra pierde a una de sus grandes figuras. DEP.
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Gracias
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Eskerrik asko Fernando. Goian bego.
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Nunca olvidaré el partido del ascenso rojillo a Primera, Fernando, cómo celebrabas los goles aunque con moderación, no como el "vikingo del gorro con cuernos" que era como me bautizaste. Contigo se va una bellísima persona, una lengua mordaz y afilada pero, sobre todo, un sabio. Allá donde estés seguro que te alegrarás de nuestros rojillo. ¡Un fuerte abrazo!
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Grupo La información Iogenia Digital
Nunca te olvidaré, Maestro.
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