Cubierta de uno de los libros escritos por Malvaldi. CEDIDA
Los recortes en los presupuestos para la ciencia en Italia llevaron al químico Marco Malvaldi a dedicarse a la literatura, ha explicado el propio autor tras presentar en Barcelona su novela "La brisca de cinco".
"La brisca de cinco" (Destino) cuenta con unos protagonistas muy particulares: el joven Massimo, propietario del BarLume, y de una cohorte de cuatro viejecitos que se reúnen en este antro de un pueblo costero imaginario de la Toscana, Pineta, y que le asesoran en sus pesquisas.
En esta primera entrega de la trilogía escrita por Malvalni, Massimo y ese extraño "coro griego" de ancianos debe dilucidar la aparición del cadáver de una joven en un contenedor de basura en un aparcamiento, un homicidio que aparentemente es un asunto de droga y sexo y los principales sospechosos son dos amigos de la víctima.
Marco Malvaldi (Pisa, 1974) ha explicado que se inspiró en las novelas de Nero Wolfe y Archi Goodwin, "una especie de comisario mixto formado por un europeo, el primero, que es meramente deductivo, y un segundo, que es más partidario de la acción".
Según Malvaldi, la trama no puede ser más sencilla: "creo una historia para poder en escena a unos personajes, cuatro abuelos y un camarero, y un ambiente, el de los pueblos turísticos de la costa que han perdido su encanto de antaño".
Cuando se publicó en Italia funcionó tan bien que el editor le encargo un segundo libro y a Malvaldi le pareció "natural seguir con esos personajes", con los que se "había divertido tanto, y seguidamente salió un tercero, y ahora acaba de salir en Italia el cuarto".
Inventarse Pineta permitía al autor "poner cosas positivas y negativas sin recurrir a descripciones muy precisas ni tener problemas legales con las administraciones de los pueblos si fueran reales, y mi pueblo es un 'collage' de varios sitios del litoral toscano, que se están convirtiendo en pueblos muy modernos, donde pocos residen y son lugares de veraneo".
Malvaldi, que continúa ejerciendo de químico, revela que "hace dos años y medio" que no cobra "ningún salario como investigador", algo que atribuye a la actual crisis: "Más que recortes son hachazos", ironiza.
Ese mundo universitario que tan bien conoce será el decorado de la siguiente novela de la serie, "El juego de las tres cartas", ambientada en un congreso científico en el que es asesinado un profesor japonés", adelanta.
"Hay gente de la universidad que ha leído esta novela y me ha retirado el saludo", señala Malvaldi con resignación.
En el tercero, "El rey de los juegos", anticipa el escritor italiano, Pineta es el lugar de un crimen que inicialmente parece un accidente de tráfico.
Esta sobrecarga de sucesos en el pequeño villorrio toscano lleva a Malvaldi a bromear que "Pineta se está convirtiendo en Cabot Cove, el pueblo en el que Jessica Fletcher demuestra que se asesina una persona al día".
La cuarta entrega de la serie llevará al lector a un crimen que se remonta a 30 años atrás y que tampoco parecía un crimen.
Cada novela lleva por título un juego y cada juego citado es, según Malvaldi, el modelo de la novela y, de este modo, "la brisca del inicio de la serie alude a que una persona miente y se debe descubrir quién es; y en el segundo, el juego de las tres cartas alude a un fraude, como lo es la historia de la novela", explica.
La serie de los juegos de cartas se convertirá próximamente en una serie de televisión, al igual que otra novela suya, "Odore di chiuso" ("Olor a cerrado"), un relato histórico ambientado en 1895 y protagonizado por Pellegrino Artusi, considerado el padre de la gastronomía italiana moderna.
Malvaldi no ha podido dejar, sin embargo, su querencia por la investigación criminal y coloca a Artusi como testigo del asesinato de un mayordomo de una familia noble de la Toscana, en una novela en la que no faltan numerosas referencias al funcionamiento de la universidad italiana decimonónica: "recomendaciones, ascensos por antigüedad, imposibilidad para las mujeres de hacer una carrera".