MÚSICA
Las canciones y la palabra de Montalbán, al servicio de un cabaré literario
Actualizado el 11/11/2011 a las 17:26
El director teatral Damià Barbany pone la palabra, los textos y las canciones que escribió Manuel Vázquez Montalbán al servicio del cabaré literario en el espectáculo "Groucho me enseñó su camiseta", que se estrena este domingo en el Festival Temporada Alta de Girona.
Barbany explicó este viernes en la presentación del espectáculo que se inscribe en los diversos actos que tras la muerte de Vázquez Montalbán recuperan su figura y su memoria creativa como novelista, poeta, periodista y gastrónomo.
"Groucho me enseñó su camiseta", que posteriormente hará temporada del 16 al 27 de noviembre en Barcelona, retoma, según el director, "una faceta olvidada o incluso desconocida del autor como letrista de canciones, que aunaba sus dos fuentes formativas: la universitaria y su vinculación con la cultura popular".
Aparte de en sus novelas de Pepe Carvalho, Vázquez Montalbán, añadió Barbany, consiguió juntar esos dos mundos en textos como "Escritos subnormales", "Guillermotta en el país de las Guillerminas", "Happy End" o "Manifiesto Subnormal", y pensó que era una faceta interesante para recuperar.
A partir de esos textos, Barbany constituyó un corpus de 16 canciones, 15 de ellas con letra del propio Montalbán y música de diferentes compositores y épocas, más la popular copla "Tatuaje", que era una canción emblemática para el escritor porque consideraba que "reflejaba la condición de muchas mujeres de la posguerra, que eran viudas o señoras con el marido perdido en la prisión franquista o en el exilio francés".
Frente a esa moral dominante que las condenaba a estar solas, "Tatuaje", reflexionaba Vázquez Montalbán, presentaba a una mujer que se atrevía a tener una relación con el marinero que llegaba al puerto.
El director explicó que de las quince canciones, seis proceden de un texto que Vázquez Montalbán escribió para el musical "Guillermotta en el país de las Guillerminas", que no pasó la censura en seis ocasiones y en el que "partiendo de los tópicos del género del cuplé y el tango, hizo una distorsión en la letra e introdujo elementos surrealistas".
Ante la imposibilidad de estrenar el musical, unos años después la propia Guillermina Motta grabó un disco con una selección de aquellas canciones.
Otras tres melodías proceden del musical "Flor de nit", de Dagoll Dagom, compuestas por Albert Guinovart, y tres más son de un musical histórico de los años 80 dirigido por Guillermo Heras y compuestas por Luis Eduardo Aute y Ovidi Montllor.
Las tres restantes son "Barcelonès", escrita en catalán para Marina Rossell; el poema "Inútil escrutar tan alto cielo", que versionó Loquillo, y "Homenaje al Tango" que Mario Gas utilizó en el Festival de Peralada en el montaje "Noche de cabaré literario" con música de Alberto García Demestres.
Barbany dijo que "una primera versión de 'Groucho me enseñó su camiseta' se estrenó en el Teatro Español de Madrid en 2009, aunque en versión concierto y con una escenografía mínima.
"En esta ocasión hemos optado por hacer teatro y por tanto se han modificado la escenografía, el vestuario y los arreglos musicales para hacer un montaje dentro de los parámetros del teatro musical, del espectáculo de pista, del cabaré", comentó el director.
Entre canción y canción, Barbany intercala fragmentos de la prosa de Montalbán, de libros como "Cancionero General del Franquismo", "Crónica sentimental de España", "Los mares del sur" o "Los pájaros de Bangkok", frases que crean "un salto narrativo totalmente surrealista".
En esos textos, en los que son recurrentes temas como la alienación, el poder, las contradicciones entre el compromiso colectivo y el "descompromiso" personal, Barbany también ha incluido un diálogo de astracanada que escribió para la contraportada del disco de Guillermina Motta.