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CULTURA NAVARRA

La cultura busca soluciones en tiempos de recortes

  • Diversificar fuentes de financiación, buscar nuevos públicos, y estimular el mecenazgo, entre los grandes retos

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Actualizada 27/11/2011 a las 01:02
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  • JESÚS RUBIO . PAMPLONA .

Tenía vocación de ser un encuentro "en positivo", en que los lamentos quedaran atrás y se hablara de soluciones para la cultura navarra. Lo fue. A lo largo de dos horas hubo, no podía ser de otra forma, tiempo para amarguras por la mala situación de casi todo el mundo que tiene que ver con la cultura. Pero se habló sobre todo de qué cosas se pueden hacer, cómo atraer públicos, cómo diversificar la financiación y estimular el mecenazgo o de la conveniencia de reorganizar el sector cultural . La reunión, convocada por Diario de Navarra, trataba de que sonaran las opiniones y las vivencias de gentes curtidas en el mundo cultural navarro y procedentes de diferentes ámbitos artísticos: del mundo de las artes plásticas estaba Camino Paredes, directora del Museo Gustavo de Maeztu de Estella y exdirectora general de Cultura; la música la representaban Carlos Gorricho, presidente de la Federación de Coros de Navarra, y Joaquín Romero, gerente del Orfeón Pamplonés; el teatro tuvo su voz en Miguel Goikoetxandía, productor, director y actor en la compañía Iluna; de la organización de conciertos y otros eventos habló Jokin Zamarbide, de la empresa In& Out, mientras que la gestión cultural tenía dos buenos conocedores en Fernando Sáenz de Ugarte, coordinador cultural en el Auditorio Barañáin, e Iñaki Gordejuela, coordinador cultural en Burlada y profesor de gestión cultural en la Universidad.

Los públicos

Iñaki Gordejuela abrió su intervención hablando de una asignatura pendiente: los públicos. Apuntó que las cifras de asistentes a museos y de espectadores de espectáculos audiovisuales o escénicos eran tan bajas "que son para echarse a temblar". "Nuestro público es limitado y además lo estamos descuidando".

No todos estaban de acuerdo. "No existe un descenso tan pronunciado", replicó Fernando Sáenz de Ugarte. "Lo que ocurre es que ahora dependemos más que antes de que el público venga", afirmó el coordinador del Auditorio Barañáin, que resaltó la importancia de que "quienes trabajamos en organismos públicos seamos mediadores entre los creadores y la sociedad. Mi programación no es mejor por traer a quien cuesta mucho, sino de si soy buen mediador con la sociedad".

Carlos Gorricho tenía claro que los públicos "hay que crearlos. Nosotros llenamos las casas de cultura porque hemos dado en el clavo en una cosa: la calidad. Los públicos se crean generando una necesidad, y eso se logra con la expectativa de que un coro sea bueno". En el mundo del teatro, decía Miguel Goikoetxandía, se trata "de ajustar al público las obras, de buscar la cercanía del espectador. En los últimos años las compañías dependemos del público que vaya a la obra". Ese esfuerzo por acercarse al público, recordaba Goikoetxandía, también entraña un riesgo: "Que se traduzca en una política de espectáculos mayoritarios, comerciales. Sabemos que un chéjovo un beckettllevan poca gente al teatro. ¿Qué hacemos entonces con esos productos?".

Entradas y espacios

El precio de las entradas entró en el debate y hubo unanimidad en algo: no al gratis total. "Lo gratuito o los precios de amago, de 1 euro, de 1,5 euros, han hecho mucho daño a la cultura navarra", opinaba Goikoetxandía. "No puede ser que el contribuyente que va al teatro pague lo mismo que el que no va", ratifica Gordejuela. "Hay que tender a acercar los precios al coste real. Incluso puede ser que haya que cobrar por exposiciones y museos". Un extremo con el que no estaba de acuerdo Camino Paredes. "Si los museos tuvieran que financiarse con entradas, cerraríamos todos, salvo cuatro estrellas".

Carlos Gorricho también se mostró favorable a cobrar siempre. "Al menos sirve para que nadie se vaya a mitad de concierto". Pero pidió también que se abrieran espacios escénicos que se usan poco. "Un coro quizá no vaya a llenar la sala grande de Baluarte, pero sí la de Cámara. Y es un espacio que hemos pagado todos". Jokin Zamarbide coincidió punto por punto con la opinión de Gorricho. "No entiendo que esa Sala de Cámara del Baluarte esté cerrada cuando hay una exposición creativa importante a la que hay que dar cauce". El promotor de In&Out propone que, "ahora que la Administración no tiene dinero, ponga al menos a disposición de promotores y creadores los escenarios que han sido financiados con dinero público". La Administración asumiría el gasto de mantenimiento de ese escenario y el artista percibiría la taquilla que generara. Eso sí, Zamarbide reclama también al artista que sea "capaz de jugársela, de apostar por su trabajo, sin estar mirando a ver qué cae de la Administración".

El mecenazgo

Si la taquilla es una vía ineludible de financiación para la cultura, otra que se puso encima de la mesa es la del patrocinio y la del mecenazgo. "Desgraciadamente en este país no existe cultura de aportación individual, como en EE UU, donde no es raro que una fortuna done dinero a la cultura. Probablemente se deba a que siempre han sido las instituciones quienes han asumido esa responsabilidad", señala Camino Paredes.

Ella, como los demás, considera el patrocinio y el mecenazgo "una línea muy importante, pero difícil por la situación de las empresas privadas". "En España hace falta una ley adecuada", matizó Gordejuela. "En el mundo anglosajón se dan subvenciones condicionadas al patrocinio: si consigues 1.000 euros de financiación privada, te doy 1.000 de subvención. Pero quien vive en un 95% del erario público, está muy cómodo. Además, después es muy fácil protestar. Sin embargo, como yo explico a mis alumnos, el gerente de la Sinfónica de Filadelfia o el del Guggenheim de Nueva York dedican el 80% de su tiempo a buscar fondos".

A este respecto , Joaquín Romero, del Orfeón Pamplonés, lanzó una propuesta concreta: un sistema "híbrido, un patrocinio que sustituyera las partidas presupuestarias. Se trataría de que a toda aquella asociación que sea subvencionada se le aplique una tasa especial de deducción por patrocinio del 90%". Romero no cree que las objeciones legales por beneficiar a unas entidades y a otras no puedan ser un obstáculo. "No podemos admitir que nos digan sin más que es algo que la ley no permite: los servicios jurídicos y económicos han de ser creativos, y más en tiempos de crisis".

En el otro lado de la balanza, Sáenz de Ugarte defendió el sistema fiscal navarro. "Es muy bueno. Si alguien me da dinero, de cada cien al patrocinador le cuesta 40. No es el modelo de EE UU, de acuerdo, pero no es horroroso y no lo estamos utilizando". "En lo del patrocinio", apunta también Carlos Gorricho, "dinero llama a dinero. Quien más dinero tenga, más imagen dará y más dinero obtendrá. Otros se quedarán en el ostracismo".

¿Y la ayuda pública?

El coordinador cultural del Auditorio Barañáin recordó en todo caso que los modelos culturales de países como Holanda, Gran Bretaña o Alemania "consideran sana la financiación de los 33", es decir un tercio de la taquilla, otro tercio de patrocinios y de servicios como alquileres u hostelería y un último tercio de la ayuda pública. "Si un espacio es público, la ayuda pública es imprescindible. Y tiene que haber un código de responsabilidad: hacer planes para cada institución, cada agrupación, cada entidad. Si no hay un plan, es fácil recortar, porque no hay compromiso".

En este aspecto, Joaquín Romero insistió en la necesidad de una planificación estratégica de la cultura tanto para el conjunto de Navarra como para los ayuntamientos, "al menos los mayores". "Hay que hacer un diagnóstico, conocer qué oferta tenemos, qué públicos.... Y los datos tienen que ser los mismos para todos. No vale lo que ocurre ahora, que cada uno coge sus datos para decir lo guapo que es y lo feo que son los demás", censura el gerente del Orfeón. "Tras ese diagnóstico se pueden asignar los recursos".

Esa exigencia de planificación provocó las respuestas de casi todos en la mesa. "No se ha planificado nunca, ni a corto, ni a medio ni a largo plazo", recordó Camino Paredes. "Siempre hablamos de diagnósticos y de planes, pero nos perdemos en el plan, en Pamplona 2016, en la Red de Teatros... al final da miedo que el diagnóstico en sí nos coma el dinero", manifestó Goikoetxandía. "Es que podría ser que no estemos preparados para un plan estratégico, que no seamos capaces de entendernos. En San Sebastián fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre la capitalidad cultural y con el cambio de Gobierno no ha pasado nada. Aquí quizá cada uno haga su guerra", dijo Romero.

El gerente del Orfeón, en ese sentido, abogaba por que sean los técnicos más que los políticos quienes se encarguen de los planes y las estrategias. "Se trata de que haya voluntad política para no volver a depender de la voluntad política", abundaba Fernando Sáenz de Ugarte. "Es curioso", añadía Gordejuela, que "en nuestro mundo nadie cuestiona la profesionalidad de los artistas, pero no hemos conseguido que la gestión esté en manos de los profesionales".

En lo referente a las subvenciones, Joaquín Romero planteó otra exigencia: establecer un sistema de evaluación de políticas culturales. "Cada acción que se haga con un euro público debe tener indicadores, que muestren su impacto, para después ajustar o eliminar lo que no funciona". "¿Quieres decir cuantificar?", inquirió Gorricho, que recordó que "Van Gogh murió en la miseria". "Pero Van Gogh no recibía ayuda pública. Y sin indicadores no sabes cuántas millonadas se pueden destinar a quienes no van a ser Van Gogh", defendió Romero.

Gorricho coincidía con la idea de que la ayuda pública debe rondar el 33%. "Pero a todos en el mismo saco: al coro, al mimo, al teatro.... Todos son puestos de trabajo". Gorricho apuntaba una idea que también había introducido en el debate Sáenz de Ugarte: que las subvenciones no tienen por qué ser sólo del Departamento de Cultura. "Nuestras acciones formativas tienen que ver con la Educación", decía Gorricho. "No conozco ninguna patata cuya producción no esté subvencionada", adelantó Sáenz de Ugarte. "Por eso no entiendo por qué los puestos de trabajo del arte valen menos que los de Volkswagen o la agricultura". Claro que a la hora de pedir, había quien lo ponía peor. "Yo vivo la realidad de un ayuntamiento", señalaba Camino Paredes. "Si casi no se tiene para nóminas, ¿qué les voy a pedir yo?"

IDEAS SOBRE LA MESA

IVA CULTURAL Un impuesto que grave menos la asistencia a espectáculos o a actividades culturales.

RACIONALIZACIÓN DEL GASTO Joaquín Romero abogó por "revisar cachés, establecer contratos modelo y un sistema de auditorías" para todo aquel que reciba dinero público. En concreto, recomendó que esas instituciones, cuando contraten a un artista o a una entidad externa, se ciñan a un contrato "casi estandarizado" que deje explícito que ese artista o esa entidad pueden ser auditadas por el Gobierno de Navarra. "Eso evitará malas prácticas, que las ha habido".

BANCO DE IDEAS Camino Paredes apuntaba a la formación de un banco a través de Internet en el que las gentes de la cultura aportaran gratuitamente su conocimiento. "Yo me puedo ofrecer a comisariar exposiciones, otro a realizar catálogos, otro... Se trata de generar sinergias, proyectos con pocos recursos", decía Paredes, que considera que a la cultura se le deben aplicar ideas antes reservadas a las acciones humanitarias, como solidaridad, voluntariado... "Pero es que la cultura en España siempre ha sido un bien que hay que proteger".

CLUBFUNDING Una idea similar de la que hablaba Joaquín Romero: plataformas en las que el sector cultural pueda recibir apoyos económicos individuales. "Se requieren medios tecnológicos y un cambio legislativo para que quien dé un euro por Internet pueda recibir algo a cambio". Fernando Sáenz de Ugarte mencionaba la financiación distribuida, plataformas donde se reciben tanto apoyos económicos como trabajos voluntarios.

HERRAMIENTAS. Fernando Sáenz de Ugalde señalaba la necesidad de herramientas que ayuden a los gestores a conocer su público, a "saber quién es, qué tipo de gente son, de dónde viene". Sin embargo, lamentó, "las empresas que nos venden las entradas sólo nos dan el control de accesos. Yo quiero saber quién está al otro lado".

FOMENTO DE LA PREVENTA. Muy relacionada con ese conocimiento del público está la posibilidad de prevender. "Si puede prever el interés de la gente en una obra, en un espectáculo, puedo prevender y cuando llegue a un número de entradas vendidas concretar con la compañía la fecha y demás", explica Sáenz de Ugarte. "Ahora, sin financiación ni tesorería, correr riesgos es difícil".

VISIBILIDAD. Mikel Goikoetxandia insistió en la importancia de la visibilidad de un evento cultural, que se anuncie convenientemente. "En una casa de cultura puede ser un riesgo ir a taquilla y en otra situada a un kilómetro no serlo".

ESTÍMULO DE DEMANDA. Joaquín Romero apuntó a la necesidad de fomentar el consumo de cultura mediante "programas de educación" y "con mecanismos que primen los nuevos públicos, haciendo que parte de la actividad subvencionada se dirija a nuevos públicos".

UN GRAN EVENTO. Jokin Zamarbide, en unas reflexiones aportadas tras la mesa redonda, cree necesario un "gran evento o festival de referencia que sitúe a Navarra en el mapa internacional". "Aquí sí se necesita una apuesta valiente de la Administración".



  • Pepón
    (27/11/11 13:08)
    #2

    Veo en la foto a una ex directora general que cobró los 24 meses de cesantía que le correspondían sin incorporarse a su plaza de directora de museo.

    Responder

  • Teresa
    (27/11/11 11:00)
    #1

    Me parece interesantísimo el debate y su altura. Reúnen entre todos la experiencia profesional de personas que aman lo que están haciendo, que tienen necesidad de trasmitir su pasión y que son profesionales . Ese diálogo debería de estar presente en cualquier decisión que se adopte por parte de la Consejería de Cultura, tanto en lo que afecta a la profesionalización de los puestos de trabajo de responsabilidad cultural- museos, teatros, espacios de cultura- como a la ley de mecenazgo o el apostar para que los puestos de trabajo de los creadores sean tenidos en cuenta, como para utilizar los espacios cultuurales vacíos, plantearse si es o no justo la utilización de fondos públicosen beneficio de unos pocos o de todos . Reunirlos ha sodo una buenísima iniciativa

    Responder


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