Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
EDUARDO LAPORTE ESCRITOR

"Hay que mirar de frente a la oscuridad cada día"

  • "A veces el duelo puede durar mucho más de lo que creemos, en mi caso fueron cinco años"

Imagen de la noticia

"Hay que mirar de frente a la oscuridad cada día"

El periodista especializado en cultura Eduardo Laporte publica Luz de noviembre, por la tarde. JESÚS GARZARON

3
Actualizada 28/08/2011 a las 11:29
  • MICHELLE UNZUÉ . PAMPLONA .

Desde las vísceras. Así trasladó al papel lo que ocurrió en 2000, año en que perdió, con diez meses de diferencia, a sus padres. El resultado fue Luz de noviembre, por la tarde, que ganó la edición literaria de los Encuentros en 2006. Pero el periodista Eduardo Laporte Miqueléiz (Pamplona, 1979), escondió el manuscrito en un cajón. Tras cinco años de mejorado reposo, el 1 de septiembre sale a la venta la que es su primera novela, melancólicamente autobiográfica, editada por Demipage. Sorprende que su autor sólo cuente con 32 años para haber descrito, con tanta calidad y humanidad, los últimos meses que pasó junto a su padre, el afamado diseñador francés Philippe Laporte.

Se ha abierto en canal. ¿Cómo queda el cuerpo tras esta operación de introspección literaria?

Es una de las cosas por la que escribí, por una especie de psicoanálisis y vómito. Esta palabra es un poco fea, pero es un vómito estético, exquisito podríamos decir. Hacía cinco años que tenía una serie de imágenes en la cabeza que quería trasladar al papel. El libro empiezo a escribirlo cuando me entero de que mi padre va a fallecer: en los tres meses que estuve con él en otoño recibo imágenes bellas y a la vez tristes. Como la luz de noviembre que entra en la habitación entre las 5 y las 6 de la tarde, es muy intensa pero a la vez lúgubre y mortecina. Dicen que la literatura puede ser tóxica o peligrosa, pero en este caso me sanó. Fue un ejercicio terapéutico.

¿Este libro era algo imperativo, tenía que escribirlo?

Exacto. Y como escritor que me he sentido a partir de cierta edad, supe que era una experiencia que no podía dejar de lado. Cuando se me acabó un trabajo de periodista en Punto Radio lo vi claro. Sientes una llamada de no se sabe dónde que te dice "Siéntate a escribir". Pero a veces es difícil defender esta postura y dar a entender que lo que quieres hacer es olvidarte de la lucha por la profesión, de envíar currículos, y ponerte en tu casa con zapatillas a escribir.

Como dice su amigo X en el libro.

Sí, pero es un X genérico. Lo más difícil es que al ser joven no tienes crédito alguno, nadie confía en ti. Y hay un entorno que te empuja para que te metas en el sistema y cualquier movimiento outsider, como diría mi admirado Miguel Sánchez-Ostiz, es visto como un desafío obsceno. Tienes que luchar primero contra tus propias dudas de si estás capacitado para escribir sobre algo tan delicado, pero cuando me meto algo entre ceja y ceja lo hago. Y conocer cómo fueron los hechos, objetivamente, es otra forma de sanación. Tenía muchas nebulosas sobre su muerte, a lo mejor porque no quise enfrentarme a ella. A veces el duelo puede durar mucho más de lo que creemos, en mi caso fueron cinco años.

El proceso de escritura fue tan artesanal como colocarse frente a un cuaderno en blanco.

Así de anacrónico y anticuado fui. Como tenía ese respeto al tema me refugié en el boceto que ofrece un cuaderno en blanco. El ordenador es más definitivo, la palabra parece que va a ser impresa. En el cuaderno volcaba las palabras como patas de araña aplastadas (me gusta esa imagen), y luego lo reescribí.

Decidió aparcar los estudios universitarios para cuidar de su padre. ¿Es de las mejores decisiones que ha tomado?

Sí. A veces me encuentro con amigos que están por trances parecidos y recomiendo que la gente se salga del sistema, de estas ruedas de molino en las que a veces nos hipotecamos sin razones. Y que tengamos el valor de despedir a la gente que se va. Este libro habla del descubrimiento que hago de mi padre y del adiós, son dos extremos muy peliagudos porque nunca había estado tanto tiempo con él.

¿Qué supuso Philippe Laporte en la moda de Navarra?

Sin ser pretencioso, en su día cambió la moda de Pamplona, que era una ciudad gris y franquista, en la que las únicas tiendas que había eran para señoronas burguesas. Trajo un soplo de aire fresco francés en 1974. Era apasionado y cada colección la hacía con todo el alma, tenía una clientela muy fiel. Es una pena que se haya perdido el concepto de tienda de autor y de trato personal y que ahora todo sean franquicias de moda rápida...

Asegura que muchas veces conocemos mejor las biografías de seres admirados que la de los propios padres. Tras el libro, ¿en su caso esto ha cambiado?

Sí. A veces no hay tiempo para hablar de la juventud de tus padres, de cómo se conocieron, de su ideología, sus temores... Vivimos en una inercia indocumentada. Cuando ya no estaban mis padres me daba rabia conocer sus anécdotas en Londres, o la vida alocada de mi madre en el Madrid de los 60. Y sin embargo sabía perfectamente la biografía de Andrés Trapiello o de Miguel Sánchez-Ostiz.

Su padre le pedía recurrentemente que le tocara "su canción". Mejor letra no le ha podido escribir...

Claro, el libro es un evocar y un entender. También es un homenaje, una deuda hacia ellos por unos valores que nos han transmitido: un amor a la vida, una elegancia, una no crispación... en ellos vi una serie de valores que me llevo conmigo. Toco la guitarra pero soy nulo para componer y mi padre me pedía una canción. Era como un mensaje con segundas, sabiendo que se iba a ir te pedía un detalle.

¿Algún familiar se ha sentido violento al ver reflejada en el libro esta experiencia tan dura?

Mi familia respeta mi postura y la apoya. Pero en general no estamos educados para hablar de nuestros sentimientos. Puede causar sorpresa que alguien diga "Lloré", y estoy en contra de esa pacatería sentimental. Creo que en Navarra tenemos una tendencia a ocultar de puertas para adentro, de ponernos corazas. Ya está bien de esconder los sentimientos: hay que desnudarse sin caer en el exhibicionismo barato.

¿En sus próximos proyectos literarios seguirá la senda de la autobiografía?

Sí, voy viendo mis limitaciones y no soy capaz de generar nuevos mundos. Me da pereza o no me sale, estoy abocado por suerte o por desgracia a usar mi experiencia como material literario. El otro día leí una cita de Saramago: "Yo soy el fundamento de mi obra". No es que mi vida sea especialmente interesante, pero me gusta tratar lo que he visto pasado por el filtro literario. Ahora estoy escribiendo un libro sobre mis últimos meses, lo voy a titular Madurez. Es una escritura automática en la que parto de un viaje a París, de esa base afloran muchos recuerdos. Creo que escribir te ayuda a poner en claro tu propia confusión.

¿Y por eso ha salido fortalecido con este libro?

Sí. Creo que el proceso del luto no hay que infravalorarlo, hay que mirar de frente a la oscuridad cada día, en la dosis que creas necesaria. En el libro hablo de la matemática del cuerpo. A veces tenemos sueños con gente que no está, son maneras de canalizar ese dolor. A mí me hizo falta escribir este libro y diez años después el tema creo que está superado, pero hay que hablar de la muerte sin tapujos. Todos los días son buenos para recordar, la gente vive en la memoria. "¡Es lo más grande!", que diría Jesulín (ríe). Por eso escribimos libros, para que se perpetúen.



  • Ana
    (28/08/11 21:35)
    #3

    Enhorabuena por el libro, estamos ansiosos por leerlo.

    Responder

  • pedro
    (28/08/11 21:11)
    #2

    Muuy buena la entrevista

    Responder

  • ENHORABUENA
    (28/08/11 13:10)
    #1

    Me ha encantado la entrevista. Espero con ansia el 1 de Sept para comprar "Luz de noviembre, por la tarde". MUCHAS GRACIAS (a entrevistador y a entrevistado).

    Responder


Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual