Fotoperiodismo: calidad o inmediatez
- Cuatro fotoperiodistas discutieron ayer en Pamplona sobre los problemas y las condiciones de su profesión. Y se mostraron preocupados por que hoy se prime la rapidez a la hora de mandar las fotografías sobre la calidad de la imagen
Publicado el 16/06/2011 a las 00:04
EL fotoperiodismo actual se debate entre dos extremos y los profesionales parecen tener claro cuál de ellos prefieren: la calidad frente a la inmediatez. Así se dedujo de la mesa redonda que se celebró ayer en el Palacio del Condestable de Pamplona, organizada por la asociación Periodistas de Navarra con motivo de su centenario y que juntó a varios profesionales de la fotografía de prensa. Fue Villar López, informadora gráfica de la agencia Efe en Pamplona, la primera que reclamó que, en aras de la rapidez y de enviar fotografías casi de inmediato, se está "olvidando el periodo de reflexión" que exige la fotografía. "Nos está llevando a errores, algunos importantes".
Luis Azanza, redactor gráfico de El Paísy presidente de la delegación navarra de la Asociación de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión, abundó en el asunto: "El futuro está en convencer a los dueños de los medios en que lo importante es la calidad, el estilo. La cantidad, en cambio, está por todas las partes", adujo.
También el navarro Fernando Múgica, fotoperiodista recientemente jubilado de El Mundo,apostó por la necesidad de la calidad. "Hoy cuenta más una imagen tomada por un corresponsal con un iPhone, movida y de mala calidad, antes incluso que la misma imagen bien tomada. Pero primar la inmediatez por la calidad es una sandez. Hay que mirar las fotos, reflexionar un poco sobre el contenido", aconsejó.
Fotografía y realidad
Antes, en la presentación de la mesa redonda, a la que asistió una treintena de personas, Luis Azanza apuntó a la necesidad de que el fotoperiodista sea "veraz, respetuoso con la realidad", extremo al que también se refirió Villar López: "El fotoperiodista tiene que ser fiel a la realidad, contar lo que pasa".
Fernando Múgica puso en cambio un punto de vista algo divergente: "Tú eliges el trozo de realidad que quieres sacar. Y eso es producto de la reflexión". Es más, el fotoperiodista, que dirigió Diario de Noticiasde 1993 a 1996, afirmó que la primera obligación de un reportero es "saber qué es lo que quiere decir". Múgica apuntó otros condicionantes del reportero gráfico: "No es una profesión para cómodos: se necesita acción, movimiento, variedad. Además, es un examen diario". "Tienes que estar en el lugar donde ocurren las cosas. No puedes recurrir, como un redactor, al teléfono o al email", apostilló Villar López. "No vale lo que se ha hecho antes, sólo lo que se hace hoy", siguió Múgica. "Es una profesión mágica, fascinante", concluyó el fotoperiodista navarro.
La crudeza en la imagen, ¿insensible o sincera?
La foto premiada en PhotoEspaña es una de esas que pueden suscitar la discusión sobre hasta qué punto la violencia cruda, la muerte, los cadáveres... deben aparecer en las fotografías de prensa. Algo de eso se habló en el coloquio de fotoperiodistas. Luis Azanza indicó que el límite siempre es la "dignidad humana" y no recrearse en los detalles escabrosos. En ese sentido, Luis Mariano Martínez, el presidente de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión, confesó el impactó que le causó un niño indigente que se encontró en Guatemala, en una zona "donde nadie sonreía". "Ese niño no quería ser fotografiado y te preguntas si se puede hacer. En ese caso decidí no publicar la foto".En otros casos las razones para no publicar proceden de la publicación. Azanza recordó que fue uno de los primeros fotógrafos en llegar al cámping de Biescas, tras la riada de 1996 que mató a 87 personas. Sus fotos, dijo, las hizo con la mayor "sensibilidad". Y, sin embargo, no llegaron a publicarse. "Existe un doble rasero, según los muertos sean nuestros o de otros. Esos mismos días se habían publicado de África fotos terribles". A este respecto, Fernando Múgica opinó que existe "hipocresía" cuando se reclama que no aparezcan en las fotografías detalles desagradables. "Todo lo que sucede se puede ver", señaló.