NAIM THOMAS CANTANTE
"La fama forma parte de mi trabajo"
- Se estrenó en octubre de 2009 en Madrid. "40 El Musical" aterriza en Pamplona del 17 al 20 de noviembre con 3 horas de espectáculo, más de 40 bailarines y 100 grandes éxitos
Publicado el 12/11/2011 a las 01:02
Joaquín es un radioaficionado que crea un radioblog en Internet en el que airea las intimidades de sus amigos. Éste es el personaje principal de 40 El Musical, una comedia en la que el humor y la música comparten protagonismo. Naim Thomas, cantante e intérprete, es el encargado de meterse en la piel de ese personaje que visitará Baluarte del 17 al 20 de noviembre.
Naím Thomas se convierte en Joquín en 40 El Musical, ¿qué hay de la persona en el personaje?
Hay poco. Joaquín es una persona tímida, probablemente lo único que haya de común entre los dos sea eso, la timidez. Joaquín es una persona que calla sus sentimientos, que le cuesta decir lo que piensa. A mi me cuesta pensar lo que digo, en lugar de decir lo que pienso. Somos personas muy distintas, casi opuestas. Pero ese era el reto de ser Joaquín.
¿Cuánto hay de interpretación en su papel en el musical?
Básicamente todo. Es un personaje que lleva el hilo conductor de la obra, que canta bastante, pero actuar actúa más. Es de los que más tiempo pasa en escena, al fin y al cabo, es el nexo de unión de todas las tramas.
Este papel, ¿le sirve para enriquecer su carrera como actor?
Sí, todo personaje supone un reto, unos más fáciles y otros menos. El reto era intentar coger mi naturaleza y adaptarla a otra persona totalmente distinta a mi.
¿Recuerda su primera vez como integrante del musical?
Claro que sí. Formaba parte del elenco de Barcelona, y estábamos todos muy nerviosos. Año y medio después, puedo decir que aquí seguimos. Y muy contentos.
En este tiempo, sobrarán las anécdotas dentro y fuera del escenario
Hay tantas... Desde blancos que no sabes cómo solucionar en los que se te va el texto por completo de la cabeza, hasta reacciones del público cuando te entra un ataque de risa que no puedes ni cantar ni hacer nada. ¡Eso nos ha pasado un millón de veces! Y ojalá siga pasando, porque es la "salsa" que hace distinto un día de otro.
¿Le gusta ver al público entregado durante la actuación?
Creo que hasta lo exigiría. Para ver este musical es necesaria una respuesta activa del público. Energía por ambas partes.
¿Y hay un público definido?
La verdad es que no. Es para gente con ganas de pasárselo bien, con espíritu joven. Algunos lo han definido como "para jóvenes de todas las edades". La gente que viene a vernos sale con un estado de euforia, pensando "qué guay, me lo he pasado genial, ha merecido la pena".
¿Cuál es su opinión sobre el género musical en España?
Estamos cogiendo una cierta madurez. A mí personalmente me ha ido bien. He hecho tres musicales, por suerte o por desgracia, me ha ido muy bien porque en los tres me nominaron a premios como mejor actor. Pero ahora lo que pasa es que hay gente con muchísimo talento, que sabe hacer las cosas muy bien. Gracias a esas buenas actuaciones, todavía no llegamos a Broadway, pero estamos en el buen camino.
Baila, canta, y actúa. ¿En qué faceta se siente más cómodo y qué es lo que más le cuesta?
Yo sé moverme, no sé bailar. Simplemente no bailo bien. Es como si te preguntan, ¿a quién quieres más, a tu padre o a tu madre? Son amores distintos, a mi me pasa lo mismo, no puedo elegir.
¿Cómo es la relación con sus compañeros?
Muy buena. Es muy complicado llevarse bien con gente que viene de diferentes lugares, cada uno "de su padre y de su madre". En nuestro caso, eso se cumple.
Conociéndolo desde dentro, si pudiera cambiar algo del espectáculo, ¿qué sería?
Tal y como está, está muy bien definido. Probablemente lo que me hubiera faltado sería una canción de Michael Jackson, para acabar de redondearlo.
¿Qué le distingue con respecto a otros musicales como Hoy no me puedo levantar o Mamma Mia, que visitaron Pamplona recientemente?
Tiene mucho en común con Hoy no me puedo levantar. El tono relajado lo convierte en un musical muy cercano. Aunque no está ambientado en los años 80, sino que son historias atemporales, historias muy cercanas con las que el público se puede sentir identificado.
El espectador, cuando se apagan las luces y la música, ¿qué siente?
Resulta como "un trapo mojado en la cara de la gente". En el sentido de sorpresa, de decir "¡buah!", de energía, de vitalidad. Buen rollo, sobre todo.
Su trabajo, ¿es un trabajo reconocido?
Me pagan, me aplauden, me nominan a premios... En el momento en el que te aplauden por trabajar, te están reconociendo tu trabajo. A los mineros no les aplauden, y creo que hacen trabajos más difíciles que yo.
¿Qué supone para Naim Thomas la fama?
Forma parte de mi trabajo. Hay gente que me recuerda y me tiene cariño. Si hubiera matado a alguien, la fama no me sentaría muy bien. Pero como es una fama positiva que me admiran por un trabajo bien hecho, qué menos que agradecerlo.
¿Qué queda de su paso por la Academia de Operación Triunfo y su etapa como "triunfito"?
Nunca me he sentido identificado con el término "triunfito". Si trabajas en El Mundo, no eres el "mundito". De algún modo, de mi paso sí que tengo buenos recuerdos.
Otro recuerdo, su primer single Cruel to be Kind.
Le tengo un cariño y un afecto distinto. Especial. Fue la primera vez que grabé un disco, que vi mi cara en una portada, todo era nuevo, de algún modo es entrañable recordarlo.
¿Un adelanto de sus proyectos?
Por ahora, terminar la gira con el musical. Acabarla, estar concentrado en esto. También tengo alguna cosa fuera para el año que viene, un papel pequeño en Londres. Todavía no es nada seguro pero ahí está.
¿Será la primera vez que visite Pamplona?
No. Mi amigo Serafín Zubiri me llevó una vez, aunque la verdad que no la pude conocer todo lo que me hubiera gustado. Tenemos una compañera que es de Pamplona, que nos ha detallado dónde ir y qué podremos visitar.