El legado de Espoz y Mina ya es público

  • El fondo donado abarca 23 cajas llenas de documentos, memorias, recibos, cartas personales y diarios de la época

EVA FERNANDEZ . PAMPLONA

Publicado el 12/11/2011 a las 01:02

Los herederos del militar liberal Francisco Espoz y Mina donaron ayer al Gobierno de Navarra 23 cajas llenas de documentos relacionadas con distintas etapas de la vida de este ilustre navarro que han estado en manos de la familia durante los últimos 200 años. "Hemos querido que los documentos vuelvan al pueblo de Navarra", afirmó el actual conde de Espoz y Mina, Juan Pablo Moso Pérez-Salazar, durante el acto simbólico de entrega. "No hay un lugar mejor que el Archivo General para su conservación y para su estudio", prosiguió. "Si estos documentos refieren hechos de la historia de Navarra, deben pertenecer a los navarros, para que pueden venir a verlos y a estudiarlos".

Durante la entrega, el consejero de Cultura del Gobierno de Navarra, Juan Luis Sánchez de Muniáin, agradeció a la familia "la velocidad" con la que puso en manos de la administración el valioso legado. "Con él, enriquecemos de manera fundamental nuestro fondo histórico", señaló el consejero, que invitó a "todos los navarros" a que lo conozcan, puesto que "la mejor forma de conocer la historia es acudir a las fuentes originales".

Cinco meses de trabajo previo

En realidad, la donación del legado de Espoz y Mina se llevó a cabo hace "unos cinco meses", explicó Maika Munárriz Elizondo, la técnico superior de archivo que ha organizado toda la documentación para darle una estructura histórica y que pueda ser consultada "por cualquier persona que se acerque al archivo".

Munárriz reconoció la valiosa labor de la viuda de Espoz y Mina, Juana María de la Vega, "mucho más joven que él", y que dedicó el resto de su vida a recopilar y conservar la documentación del general para la publicación de sus memorias. "Ahora que los documentos ya están organizados, clasificados e instalados, -precisó-, es el momento de darlos a conocer".

"La documentación donada al archivo, -relató por otra parte la esposa del actual conde de Espoz y Mina, Teresa Sagüés San Martin-, la conservaba la madre de mi marido hasta que falleció en enero de este mismo año". "Las cajas estaban guardadas con unas cuerditas, en un armario", añadió Juan Pablo Moso, que desde el primer momento tuvo claro, tras hablar con su mujer y su hermano, que "el mejor lugar para guardarlas era el Archivo General". "Sabemos que no existen mejores técnicas de conservación que las de los archiveros, -declaró Francisco Javier Moso Pérez-Salazar, hermano del conde- ya que actúan como el bótox en la cirugía estética".

Ejemplo para otros legados

El material entregado al Gobierno de Navarra, -y que es sólo una parte del archivo familiar, puesto que éste se dividió en partes a lo largo de la historia-, contiene memorias, recibos, cuentas de la División de Navarra, publicaciones de la época y correspondencia personal de Espoz y Mina. "Uno se siente como un cotilla revisando cierto material", aseguró Carlos Idoate Izquieta, director del Archivo General.

Por otro lado, Felix Segura Urra, jefe del Archivo General de Navarra, destacó que se trata de "la donación más importante de los últimos años", y apreció todavía más su valor "puesto que las donaciones de fondos no son una práctica en uso". "La generosidad de la familia es admirable, -recalcó-, todo lo han hecho gratis et amore".

Al finalizar el acto, Mercedes Chocarro Huesa, técnica superior de archivo y uno de los enlaces de los herederos con el Gobierno de Navarra para hacer la donación, precisó: "No hay duda. Son pioneros y un ejemplo para otras familias. Como ellos han sido generosos, el Gobierno será generoso con ellos. Les entregará una copia digital de todo el legado", concluyó.

De héroe de guerra a virrey de Navarra

Francisco Espoz e Ilundain (Idocin, 1781 - Barcelona, 1836) era miembro de una humilde familia campesina navarra que, sin embargo, llegó a ser uno de los guerrilleros más notables de la Guerra de la Independencia (1808-1814) y posteriormente un destacado militar liberal. Durante su etapa en la guerrilla, comandó la famosa División de Navarra, que tuvo en jaque a los ejércitos franceses de Navarra, Aragón, Guipúzcoa y Castilla. Finalizada la guerra, abrazó la causa liberal, y luchó contra el absolutismo del rey Fernando VII (1813-1833), primero, y, después, a favor de la causa de su hija Isabel II contra los carlistas, a los que se enfrentó en la primera guerra civil. Sufrió diversos exilios en Francia e Inglaterra, pero volvió a España y la reina regente María Cristina le nombró virrey de Navarra (1834-1836). Su viuda, Juana María de la Vega, condesa de Espoz y Mina, mantuvo vivo su recuerdo.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora