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El color que hacía visible los capiteles, reconstruido

  • Para que las formas de capiteles y claves fueran visibles a varios metros de altura se pintaban probablemente de colores vivos

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Actualizada 30/10/2011 a las 01:05

El claustro de la Catedral de Pamplona está reconocido como una de las joyas del arte en Navarra. Es uno de los claustros de la época gótica más completos de toda Europa, sino el que más. De hecho, en libros de referencia de la historia del arte, como el de A. Michel, es la única obra gótica navarra que aparece fotografiada. Sin embargo, es posible que para muchos visitantes resulte muy difícil apreciar toda su belleza. En muchos de los capiteles (estructuras adornadas que culminan las columnas) y de las claves (los adornos en el centro de los arcos) están talladas escenas de la Biblia, leyendas, parábolas... esculturas sobre piedra elaboradas con un primor reseñable. El problema con se que topa el visitante de hoy es que se encuentran a varios metros de altura, y apenas puede distinguirse nada desde el suelo.

No era así cuando se construyó, entre los siglos XIII y XIV. Entonces el claustro lucía como aparece en las reconstrucciones coloreadas que pueden verse en estas páginas. "El claustro estaba totalmente policromado, lo que no sólo le confería una apariencia muy distinta, sino que además facilitaba la visibilidad", explica Clara Fernández-Ladreda Aguadé, la persona que ha encargado las recreaciones en color, que se basan no sólo en los conocimientos históricos sino también en los restos de color que quedan en algunos elementos, especialmente algunas claves.

En aquellos tiempos, a pesar de la altura, gracias a la policromía era posible distinguir, en los capiteles de la fotografía de la primera página, una escena de vendimia, con figuras de agricultores, hojas verdes, racimos en morado. O en los capiteles de la fotografía de al lado, una jabalina, en marrón que destaca sobre el verde, que amamanta a sus pequeños mientras ataca una fruta, también morada. "Hoy cualquiera que vaya al claustro y miré hacia arriba, probablemente no vea nada, apenas unas formas y no distinguirá cuáles son los capiteles historiados".

Varios de los capiteles del claustro están decorados con motivos vegetales, como hojas, volutas.... Pero 34 capiteles y 45 claves esconden auténticas historias en escultura. Varias tienen temática religiosa. "Pero resultan más interesantes las de temas profanos, aunque haya que interpretarlos siempre en clave religiosa", dice Fernández-Ladreda. Unas narran temas tomados de la literatura moralizante, como las desventuras amorosas del filósofo Aristóteles y el poeta Virgilio, o la fábula de la tortuga y el rico; otras dibujan criaturas salidas de bestiarios como dragones o leones; y las hay que muestran escenas de la vida cotidiana de la época, como la vendimia, pero también la caza, la tauromaquia o el pastoreo.




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