A Camino Paredes, exdirectora general de Cultura y directora del Museo Gustavo de Maeztu de Estella, hay una comparación que le indigna. "Me molesta infinitamente ver que la cultura se iguala al ocio. Ése es uno de los grandes problemas que nos han situado en el lugar donde estamos: si la cultura se equipara al ocio y no a la educación, la formación y el progreso humano, no tenemos nada que hacer. Lógicamente cuando hay que reducir gastos, lo primero que se reduce es el ocio. Pero la cultura no es ocio, al menos no es sólo ocio".
La idea de Camino Paredes fue una de las que se puso sobre la mesa en la iniciativa de Diario de Navarra de juntar a siete voces representativas del mundo cultural navarro: junto a Paredes, hablaron de la cultura y de sus condicionantes económicos Joaquín Romero, gerente del Orfeón Pamplonés, Carlos Gorricho, presidente de la Federación de Coros de Navarra, Jokin Zamabide, director de la promotora In&Out, Miguel Goikoetxandia, de la compañía teatral Iluna, Fernando Sáenz de Ugarte, coordinador cultural del Auditorio Barañáin, e Iñaki Gordejuela, coordinador cultural en Burlada y profesor universitario de gestión cultural.
La necesidad de distinguir cultura y ocio fue apoyada de manera casi unánime. "No es lo mismo jugar a cartas que ir a un concierto", explicitó Carlos Gorricho. "Nosotros mismos no hemos dignificado la cultura". Aunque también hubo matices. "Es cierto que no hay que confundir cultura y arte con el ocio", coincidía Gordejuela. "Pero la cultura compite con otras formas de ocupar el tiempo de ocio que a veces son más cómodas y baratas. En el tiempo de ir a ver una ópera, que me cuesta 60 euros, puedo quedarme en casa jugando a la Play, ver una película, leer un libro o ir a la bolera o de copas con mis amigos. Todo está en el mismo cesto del consumo de ocio. Por eso quizá haya que conseguir un estatus diferente al consumo cultural, que hoy no lo tiene".
La mesa se fijó mucho en lo educativo. Y no sólo, como decía Paredes, porque existe un sector cultural, el del patrimonio, la investigación, los archivos y las bibliotecas, que poco tiene que ver con el ocio y sí "está ensamblado con lo educativo".
Se refirieron sobre todo a la labor educativa que conlleva la actividad cultural y que desarrollan las diferentes asociaciones. "Le estamos haciendo el trabajo al Departamento y al Ministerio de Educación", llegó a decir Carlos Gorricho. "Estamos formando a niños para que canten, para que hagan teatro, para que dancen. estamos supliendo una carencia", señalaba el presidente de la Federación de Coros, que cuenta con una línea de formación entre sus actividades. También la tiene el Orfeón Pamplonés. "No se trata sólo de llevar la cultura a los colegios, sino de crear programas educativos en los centros", aportaba Joaquín Romero. "Se podrían insertar planes de educación musical o artística en el ciclo de 3 a 6 años, de manera que después de los 6 años se pueda encauzar a un niño al que se ve que le gusta la pintura, la música." "Es más", apuntaba Romero, "nos hemos dado cuenta de que educando a los niños educas a los padres: van a los conciertos, y empiezan a tener inquietudes sobre la música, sobre los conciertos. Es otro modo de crear nuevos públicos". Gorricho, a este respecto, recordó que en otros países la educación cultural está engarzada en la educación. "Los ingleses o los alemanes no tienen mejores voces que nosotros. Lo que tienen son mejores profesionales al frente de los grupos, porque hay coros en las universidades o se enseña a leer partituras. La formación es el problema". "Hace años escuché a un experto en sociología de la cultura decir que la mejor política cultural es una buena política educativa", indicaba Gordejuela. "En España, si tenemos carencias culturales se debe quizá a que tenemos carencias educativas".
Impacto social
Más allá de lo educativo, en la mesa latía una preocupación. La expresaba con una frase Gordejuela. "Lo que en el presupuesto de Cultura es una gran cantidad, en otro ámbito es el chocolate del loro. Sin embargo, quitamos de la Cultura, se ve como prescindible. En esta situación de recortes, se queja el promotor y la compañía, pero no se quejan los ciudadanos". Lo decía también Miguel Goikoetxandia: "¿Por qué es menos doloroso tocar lo cultural?".
"Hay problemas mayores", terciaba Gorricho. "A quien está a vueltas con su situación laboral no le puedo hablar de un concierto". Y sin embargo, el propio Gorricho se pasmaba por el hecho de que la sociedad aceptara mucho mejor los recortes a la cultura que los del deporte. "Deberían doler igual". "Nosotros somos mucho más antiguos que el deporte, pero nos han comido la tostada", expresó Fernando Sáenz de Ugarte, fijándose también en la capacidad del sector deportivo para obtener patrocinios. "Deberíamos aprender de lo que han hecho bien".
Camino Paredes, por su parte hablaba de una situación "dramática". "Las administraciones han llegado a la conclusión de que lo nuestro es prescindible. Se habla de guardar la educación, el bienestar social, pero no la cultura", lamentaba. "Nos están abocando a la frivolidad, cuando la cultura tiene un componente existencial y educativo importante. No concibo la vida sin un libro y no la quiero concebirla así para mi hijo".
13 Comentarios


Es tan claro que una persona culta no es precisamente una persona ociosa. Ni una persona ociosa es una persona culto. Es casi lo contrario. La cultura demuestra una inversión intelectual de la persona en el conocimiento que hace que posea un grado de aprendizaje capaz de hacerle entender lo que ve , escucha o lee. El ocio es tiempo de no hacer gran cosa sino entretenimiento sin demasiado esfuerzo. aunque sea divertido. Es un juego.
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Aquí a la gente le encanta poner el nombre de "cultura" a lo que hace y llamarse "artista" a la mínima. Pero luego nadie sabe distinguir qué es cultura y qué es ocio. Yo soy el primero que no tengo claro qué abarca cada uno de esos conceptos. ¿Un concierto de Alejandro Sanz? ¿Un cuadro de Dalí? ¿Un comic de la guerra civil? ¿Una exposición de Andy Warhol? ¿Un documental de animales? ¿El musical de la Bella y la Bestia? ¿Un partido de futbol? ¿Un video juego de la segunda guerra mundial?. Yo entiendo por cultura lo que me hace más culto y no suele coincidir con lo que dicen los políticos que es "cultura".
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Hay tantas personas que viven de este tema, que cualquier día dirán que la cultura es algo divino, sólo por seguir manteniéndose a flote.
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Es curioso como se pervierte el lenguaje y la significación de las palabras. La cultura de un pueblo o un país es algo mucho más amplio que las representaciones teatrales, conciertos, exposiciones, etc: estos últimos son tan sólo reflejos de la verdadera cultura, la que nos permite vivir, y que pasa por la técnica, la fabricación, la sostenibilidad medioambiental y, en tiempos de crisis, el ahorro o la austeridad. La sanidad y la educación parecen elementos primordiales de la cultura, y las manifestaciones culturales tendrán que esperar tiempos mejores o practicar también la austeridad. En todos los tiempos las manifestaciones culturales han formado parte del tiempo de ocio; las fiestas populares, sin ir más lejos, siempre han tenido como referencia momentos económicos, como la recogida de la cosecha, es decir, una vez realizado el trabajo, la verdadera cultura de la subsistencia, dediquemos el exceso o sobrante a celebrarlo.
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Loli dijo..
Dí que sí. La Cultura es sobre todo educación. Pero en Pamplona se confunde la Cultura con ir al Baluarte, por parte de unos, y con saber Euskera, por parte de otros...¡Y así nos va!
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jfk dijo..
Esta es la cultura de nuestro triste e inculto país, pintxo y caña. Qué triste... Así claro, titular de hace unos días del Diario: el número de bares y restaurantes crece en 5 años un 21 por ciento en Navarra. No tengo nada en contra de los hosteleros, pero me da que muchos se están pondiendo las botas. Y eso que se iban a hundir con la ley antitabaco, JA JA JA, me parto de risa. Aquí hay unos cuantos que se están forrando. Manifestaciones a diario casi en contra de los recortes, pero luego todos los manifestantes a Navarrería a gastarse los cuartos que, supuestamente, no tienen. Pero claro, de qué cultura hablamos en este inculto y maleducado país. Por cierto, que yo sepa, la cultura es educación.
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¿Se puede recortar en limpìeza de los centros escolares y subvencionar grupos culturales?. Esta es una de las cuestiones a resolver en el futuro ejercicio presupuestario, el de 2012. Defínanse en sus prioridades, políticos de Navarra. Por lo menos ya sabemos que no vamos a gastar ni un euro en limpiar el Reyno de Navarra Arena.....algo es algo. ¿Cómo es posible que no sólo no hayan dimitido algunos, sino que hayan sido vueltos a nombrar?. Yolanda Barcina y Álvaro Miranda RESPONSABLES directos.
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Elvenenolamezquiriz dijo..
El Camino de Santiago y Román Felones son la cultura en Navarra. Así nos va. No me comparen la Educación con la Cultura, por favor. Ni me comparen la enseñanza con la cultura, por favor. La CULTURA está muy por encima de la Constitución Española. Pero hay una cosa que mata o alimenta a la cultura: es el vil metal. Poderoso Caballero es don dinero. En Barañain hay Cine de arte y ensayo algunos viernes en el Auditorio a 2 euros. Van unas 30 personas...sin comentarios
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Una comunidad sin cultura es una comunidad muerta y una ciudad sin cultura es una ciudad muerta. No podemos mirarnos en la pésima gestión cultural durante décadas en nuestro territorio, pero si que podemos buscar ejemplos en otras comunidades donde un trato cultural favorable ha abierto nuevos horizontes. A una hora y media de coche tenemos como ejemplo la luz de nuevo Bilbao, mientras nuestra Pamplona cada día es mas gris y mortecina; yo quiero a mi ciudad viva.
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Grupo La información Iogenia Digital
Teresa dijo..Es tan claro que una persona culta no es precisamente una persona ociosa. Ni una persona ociosa es una persona culto. Es casi lo contrario. La cultura demuestra una inversión intelectual de la persona en el conocimiento que hace que posea un grado de aprendizaje capaz de hacerle entender lo que ve , escucha o lee. El ocio es tiempo de no hacer gran cosa sino entretenimiento sin demasiado esfuerzo. aunque sea divertido. Es un juego.
Si señor. Ya lo decía mi padre: La ociosidad es la madre de todos los vicios. Pero ahora va a haber poco ocio. Hay que trabajar más por menos. ¡Bendita crisis!. Que no nos pase nada. Barcina y Rajoy están exultantes y yo veo a mi alrrededor que la gente sigue sin confesarse....¡que no les pase nada!
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