BALUARTE

Amaral encandila con su lado salvaje

  • Durante dos horas de concierto estrenaron doce temas que alternaron con sus canciones más conocidas

NEREA ALEJOS . PAMPLONA

Publicado el 21/10/2011 a las 01:01

El Baluarte vivió ayer un día para recordar: pocos grupos de música son capaces de llenar un auditorio de 1.600 butacas y dejar con las ganas a otros cientos de seguidores. Amaral es uno de elllos, y ya van por su sexto disco, Hacia lo salvaje, en el que se han aventurado con un sonido cargado de guitarras. En sus dos horas de concierto, lo cantaron entero con sus doce temas, empezando por Hacia lo salvaje para despedirse con Como un martillo en la pared.

Amaral impactó desde el primer minuto. Segundos antes de aparecer sobre el escenario, mientras cruzaban por detrás de la pantalla gigante sobre la que se había proyectado el rostro de un lobo, el público pudo reconocer sus siluetas. Primero se dibujaron las sombras de los tres músicos (el batería y los dos guitarras), seguidos de Juan Aguirre y justo detrás de él, Eva Amaral, la estrella indiscutible del concierto. Con un vestido muy minifaldero y unos botines, a Eva Amaral no dejaron de gritarle "¡guapa!" desde las butacas.

Después de proclamar en su primera canción que habían elegido "caminar hacia lo salvaje", mantuvieron la misma intensidad rockera con Esperando el resplandor, con una Eva Amaral que se mostró poseída por toda esa energía. Sin dejar de moverse por el escenario, había momentos en que, dejándose llevar por todo el torrente de sonido, bailaba golpeando con fuerza sus pies contra el suelo.

Con el quinto tema, Hoy es el principio del final, Eva Amaral señaló que era un "título muy adecuado para un día como hoy", aludiendo a la noticia más esperada de las últimas décadas.

En un concierto que sonó a antología, -con más de una década de trayectoria y seis discos-, no faltaron temas como Moriría por vos o Estrella de mar, que ofrecieron en una versión mucho más guitarrera. Mientra cantaba esta canción, a Eva Amaral se le cayó al suelo el cinturón negro que llevaba sobre su minivestido. Lo recogió nada más acabar el tema. "Esperad, que me compongo", pidió al público, que le aplaudió mientras se lo ataba. "Este cinturón no me lo vuelvo a poner", dijo ella. "Puedo contar un chiste mientras", bromeó. "Mi hijo es un sol: sale y se pone, sale y se pone...", soltó. Temas nuevos como Robin Hood o Antártida se alternaron con El mundo al revés, de su primer disco, o Cómo hablar.

Y así, poco a poco, Amaral se fue acercando a la veintena de canciones. "Os veo silenciosos, en la oscuridad", comentó Eva. "Ahora vais a tener que cantar", animó enseguida al público, que le acompañó en los coros.

El auditorio puesto en pie

Para la recta final, Amaral escogió uno de sus "himnos", Kamikaze. "Porque no importa el porvenir/ creímos en el rock and roll/por eso estamos aquí/equivocados o no. Auhhh". Y en ese momento que sonaba a despedida, el Baluarte entero se levantó de sus butacas para dejarse contagiar por la energía de Eva, que decidió desaparecer del escenario para mezclarse con sus seguidores.

Después continuaron con Sin ti no soy nada,pero el público no les dejó marcharse tan fácilmente. "Nos vamos a despedir con esta canción, Cuando suba la marea", dijo Eva. Pero no fue la última. El público les reclamó con aplausos y silbidos, y Amaral volvió al escenario. De propina, la última canción que les quedaba por estrenar en Pamplona, Como un martillo en la pared.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora