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RECORTES EN CULTURA

A la Sinfónica de Navarra se le acaba la era de la abundancia

  • La reducción de la ayuda del Gobierno foral, que en 2012 baja a 3,7 millones, le obliga a plantearse topes de gasto

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La OSN, en un concierto de octubre de 2010. El director es Ernest Martínez Izquierdo y la cantante, una de las invitadas, Pía Freund. ARCHIVO

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Actualizada 24/12/2011 a las 01:00
  • JESÚS RUBIO . PAMPLONA .

A la Orquesta Sinfónica de Navarra (OSN), la institución cultural más subvencionada de la Comunidad foral, se le han terminado los tiempos de bonanza, con sueldos elevados, artistas invitados, viajes, comidas y otros gastos que estos tiempos de crisis colocan en la categoría de lujo. El recorte de la ayuda del Gobierno de Navarra, que pasa de 5 a 3,7 millones de euros, obligará a los gestores de la Orquesta a ser más cuidadosos que nunca con el dinero y a establecer un plan de austeridad que introduzca topes en los gastos en conciertos, viajes y otros extremos. "Hay margen para ahorrar", reconoce el gerente de la Orquesta, Florentino Briones. "Pero algunas cifras no deben confundirnos: será posible recortar algunos miles de euros, no millones".

Briones admite que hasta hace no demasiado tiempo "no se había mirado la peseta todo lo que quizá se debería", sobre todo visto desde unos tiempos donde los recortes y la escasez son la norma. La Orquesta ha venido recibiendo del Gobierno de Navarra entre cuatro y cinco millones de euros anuales, que suponen el principal ingreso de la orquesta. La aportación de las arcas públicas (también han ayudado el Ayuntamiento de Pamplona y el Estado) significa en torno al 90% del presupuesto de una orquesta profesional que Juan Luis Sánchez de Muniáin, consejero de Cultura (y por su cargo presidente de la fundación Pablo Sarasate, principal organismo de gobierno de la OSN) equiparó a un organismo público.

Unas cuentas particulares

Las cuentas de 2010 de la Sinfónica de Navarra reflejan un año bueno, en el que la Orquesta recibió más dinero que nunca (5,7 millones de subvenciones). No resulta sorprendente que su gasto principal fueran los sueldos, que en algunos casos alcanzan cifras realmente importantes. En total, los gastos de personal supusieron 4,3 de los 6,3 millones del presupuesto de aquel año, es decir, casi un 70%. Es un porcentaje similar al de otras formaciones: por ejemplo, la Sinfónica de Euskadi, con más de 90 músicos, tiene un presupuesto superior, de 9,3 millones, de los que el gasto en personal es de 6,5 millones, también cercano al 70%.

Sin embargo, las cuentas permiten comprobar que el de la música clásica es un mundo de salarios y gastos muy elevados, casi de lujo. No se ven en la de Navarra dispendios de escándalo como los que se han conocido en otras comunidades (a Lorin Maazel, por ejemplo, en Valencia le pagaron 4,5 millones por un trienio de trabajo). Pero se cobran cantidades muy elevadas, que el gerente equipara a las que pagan otras formaciones similares. Destaca el director artístico, Ernest Martínez Izquierdo, que ingresó ese año 2010 algo más de 150.000 euros. Además, a estas retribuciones se añade el alquiler de un piso, que sale por algo menos de 7.000 euros. Florentino Briones asegura que estas cantidades son las habituales e incluso menores a las que se manejan en el ámbito de los directores de orquesta. Tampoco es una rareza, afirmó, que se le pague el piso. De hecho, como los directores suelen tener fijada su residencia fuera de la sede de la orquesta, lo habitual, dice Briones, es que se les pague un hotel. El director titular, además de tomar la batuta en la mayor parte de los conciertos, participa en la planificación artística de la temporada, la elección de los músicos, las grabaciones...

Por su parte, los sueldos de los 51 músicos, dice el gerente, "están en línea con las demás formaciones, en algunos casos mayores y en otros menores". Las cuentas detallan que cobraron aquel 2010 casi 2,4 millones de euros, a los que habría que añadir otros 700.000 euros de Seguridad Social. Es decir, una media cercana a los 46.000 euros brutos (14 pagas de algo más de 3.300 euros).

A este dinero se suma el que la Orquesta gasta en contratar músicos que sustituyan a los de plantilla que están de baja o que amplíen la orquesta en las obras que exigen más instrumentistas. Ampliaciones y sustituciones supusieron unos 340.000 euros. "En el futuro es muy probable que no podamos sustituir a todos los músicos que estén de baja", señala Briones. "Pero debemos tener un margen: podremos arreglárnosla un día si un violinista está enfermo, no si el enfermo es un primer trombón".

A los sueldos de los músicos se deben añadir los once del departamento administrativo. El libro mayor de cuentas de 2010 señala que supuso un gasto de 588.000 euros. Briones indica en todo caso que la media del sueldo viene a ser parecida a la de los músicos. Ese total incluye, pero no detalla, el salario del propio Briones, al que, por una cláusula de su contrato, la Orquesta también le alquila la vivienda (9.000 euros al año).

Directores y artistas invitados supusieron cerca de medio millón

La Sinfónica de Navarra, como casi todas las demás, invita regularmente a directores que toman la batuta en varios conciertos. Estos directores hacen valer su caché. Los hay que en 2010 cobraron hasta 15.000 euros por sus actuaciones. En total, se contrató a diez batutas que a la OSN le supusieron, entre cachés y alojamiento, 108.000 euros. Sus nombres (Anttoni Witt, Mena Ostériz, Carl Davis, entre otros), y sus habilidades, deben dar lustre y calidad a la temporada de la OSN. Algo parecido debe ocurrir con los solistas, instrumentistas de excepción que también piden estipendios de excepción. "Hay gente que puede elegir dónde está. Si quieres tenerles, tienes que pagar un precio", justifica Briones. En total, en 2010 la Orquesta contrató a 27 músicos solistas o formaciones especiales, desde coros a grupos de cámara. Su actuación y su estancia en Navarra costó casi 320.000 euros. Es decir, entre músicos y directores sumaron casi 430.000 euros. "Esto ya está cambiando", advierte Briones. "Antes se hacía la temporada mirando la calidad artística y en función de eso se contrataba, aunque ahora se va a poner un presupuesto máximo". De hecho, la Orquesta ya ha comenzado a exigir que sean los propios invitados quienes costeen los viajes a Pamplona, "un aspecto que a veces salía por mucho dinero", y es más que probable que en las futuras temporadas la presencia de invitados resulte mucho más esporádica.

Algo parecido ocurrirá con los llamados solistas especiales, virtuosos de instrumentos como la trompa o el violoncello que no pertenecen a la plantilla de la orquesta, pero que suelen ser contratados con una gran periodicidad. En 2010 sólo entre dos de estos solistas, que fueron contratados en cerca de 20 ocasiones cada uno, sumaron más de 150.000 euros. Algo similar ocurre con los músicos que regularmente suplen al concertino (el primer violín, el que sigue en jerarquía al director), que supusieron casi 120.000 euros.

Todos estos invitados, sean directores o músicos, fueron objeto de atenciones, en forma de comidas y algunos obsequios, que se llevaron casi 7.800 euros. "Es otra cosa que ya ha cambiado. Hay que tener en cuenta que estos invitados son gente que está sola en la ciudad, los ensayos les dejan poco tiempo y sólo quedan las comidas para poder hablar con ellos, entre otras cosas, de la propia Orquesta. También había en esas comidas algo de costumbre, es verdad, y se ha sido más generoso de lo debido. Ahora se han quitado comidas, y si las hay se cuida de que cada uno se las pague y que se limite el número de comensales", dice Briones.

La gran apuesta cultural del Gobierno foral

La Orquesta Sinfónica de Navarra ha sido la gran apuesta cultural del Gobierno de Navarra en los últimos años, una vez culminó un proceso de profesionalización que dio sus primeros pasos en 1985 y se apuntaló en 1997 con la creación de la Fundación Pablo Sarasate, que está formada por la Sociedad Santa Cecilia, la tradicional dueña de la orquesta, y el Gobierno de Navarra.

Los distintos presupuestos confirman el apoyo indiscutible que el Ejecutivo ha prestado a la formación: 4 millones en 2006, 4,5 en 2007 y 2008, 4,7 en 2009, 4,1 en 2010 y 5 para 2011. Pero la llegada de Yolanda Barcina al Gobierno, y la aplicación de los recortes por la crisis, han supuesto malas noticias para la Sinfónica. En los ajustes de septiembre fue una de las pocas entidades culturales a las que se quitó, y no retrasó hasta 2012, un 16% de su subvención, 800.000 euros en total.

Y la consignación presupuestaria para 2012 baja por primera vez en muchos años de los 4 millones. En todo caso, la Sinfónica ha sido una de las dos entidades, junto al Orfeón, que ha conservado una subvención nominativa y que no tendrá que pasar por un concurso público para obtener ayudas públicas. El consejero Sánchez de Muniáin lo justificó en el Parlamento por su carácter casi público.

Ingresos propios

Como la mayor parte de las orquestas españolas, la Sinfónica de Navarra depende de forma casi total de las arcas públicas. Briones presume que hubo años en que, tras la Sinfónica de Euskadi y la de Barcelona, la de Navarra era la tercera en ingresos propios de España, en torno a un 30% principalmente gracias a la afluencia de público. Pero en 2010 esos ingresos sumaron en torno al 10% del total. Fueron algo más de 600.000 euros, de los que casi todos proceden de lo pagan sus 2.500 abonados y en mucha menor medida de la venta de entradas.

También hubo unos pequeños ingresos, 36.000 euros, de patrocinio privado. El resto, más de 5,7 millones de euros, vino de las arcas públicas. Además, 2010 fue para la orquesta, como para otras entidades culturales navarras, un año especialmente bueno, ya que por una carambola política en el Congreso, el Estado les concedió 1,36 millones, que completaron los 4,1 7 millones del Gobierno foral. El Ayuntamiento de Pamplona colaboró con 200.000 euros.

OTROS GASTOS

Fotocopiadoras y teléfonos. Las cuentas muestran unos gastos que en otro tipo de empresa sorprenderían. Por ejemplo, a fotocopias se dedican 4.300 euros, que se explican en la conveniencia de que los músicos tengan copias de las partituras donde hacer anotaciones. El teléfono también es una partida muy importante, superior a los 26.000 euros. Briones los justifica en la necesidad de hablar habitualmente con artistas y directores que viven en el extranjero. El propio director artístico de la OSN reside en París y con él se mantienen conversaciones frecuentes, que a veces superan la hora de duración.

Alquileres. Contar con el Baluarte, sede habitual de los conciertos de la Sinfónica, les cuesta casi 290.000 euros, a los que hay que añadir los 2.600 que pagó ese año al Auditorio de Barañáin (la orquesta se instaló allí a finales de 2010) o los 35.000 que paga por sus oficinas en la calle Sandoval de Pamplona.

Traslados. Los desplazamientos de los músicos, no sólo dentro de España, sino también en las giras por el extranjero, se cuantificaron en 105.000 euros. El transporte de instrumentos (algunos son especialmente delicados y otros, como los violocellos, muy voluminosos) subió a 36.000. Otros gastos de viaje y representación sumaron otros 32.000.

Partituras No es un gasto baladí. El alquiler y el envío de estos documentos sumó 87.000 euros. Se incluye el pago de los derechos a la SGAE, que supuso cerca de 38.000.

Dietas y formación Las dietas por desplazamientos, dice Briones, son uno de los aspectos regulados por el convenio colectivo. En 2010 sumaron 138.000 euros. También están contempladas en el convenio ayudas para la formación de sus miembros. Emplearon 16.000 euros en subvencionar desde cursos de trompa o francés hasta masters.



  • Juan
    (26/12/11 23:08)
    #5

    150.000€ al año para Martínez-Izquierdo???? Estamos locos??? Y mientras tanto las asociaciones culturales y la ENT a punto de cerrar por no contar con presupuesto.  Como ha podido el gobierno de Navarra fomentar tamaño disparate?

    Responder

  • Pedro aficionado a la música clásica
    (26/12/11 11:50)
    #4

    Es de chiste lo que se invierte en "grandes directores" "Grandes solistas" "Grandes concertinos" "Grandes directores artísticos" "Grandes...." y ninguno de Navarra. ¿que nos quieren hacer creer que no se programan a los artistas de Navarra porque no tienen nivel? ¿Qué hay de las comisiones de representantes, asistentes...? Ya es el momento que se programen a los artistas de Navarra (y no a los de siempre: hay estupendos pianistas, intérpretes de cuerda, de viento...)

    Responder

  • Alex
    (25/12/11 21:00)
    #3

    Vergonzoso que se haya tirado el dinero así.  Cuánto gana el señor Briones? Es totalmente intolerable 

    Responder

  • estellica
    (24/12/11 17:29)
    #2

    es la ley de la oferta y demanda..., o pagas no tienes un director aceptable.......,

    Responder

  • Lo mires por donde lo mires,
    (24/12/11 13:03)
    #1

    es absurdo que el director de la orquesta de Navarra gane más que el presidente del gobierno. http://www.lukor.com/not-por/0909/29113406.htm

    Responder


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