30.000 francesas deben quitarse sus implantes de mama
- El instituto francés del cáncer asegura que los implantes PIP no aumentan el riesgo de sufrir la enfermedad
Publicado el 24/12/2011 a las 01:01
El Gobierno francés recomendó ayer que se retiren las prótesis mamarias de la marca PIP a título "preventivo y sin carácter de urgencia", incluso si los implantes no muestran signos de deterioro. En Francia, los medios de comunicación locales calculan que en torno a 30.000 mujeres llevan prótesis PIP (Poly Implants Prothèses), de las 300.000 personas que con ese tipo de implantes en el mundo.
Por su parte, el Instituto Nacional del Cáncer (INCA) entregó un informé al Gobierno en el que dice que esos implantes no aumentan el riesgo de cáncer, en comparación con otros.
El Ejecutivo tomó esa decisión, sin precedentes en la historia de la cirugía plástica, y solicitó a las portadoras que se las retiraran, ya que algunas contienen silicona industrial de uso no médico (utilizada, por ejemplo, en el relleno de colchones), que incrementa el riesgo de que su funda sufra una rotura.
El ministro de Sanidad, Xavier Bertrand, quiere que se proponga a las mujeres "la extracción de las prótesis, incluso sin que haya un signo clínico de deterioro", señaló en un comunicado.
El coste para la Seguridad Social, que sufragará los gastos de las intervenciones de reconstrucción tras un cáncer de mama, será de en torno a unos 60 millones de euros, según indicó ayer uno de los responsables de esa institución, François Godineau. Esos cálculos contemplan el coste de las intervenciones para extraer los implantes y su sustitución por nuevas prótesis.
El precio de una operación es de unos 2.000 euros, agregó Godineau, quien precisó que si en la misma se retira un implante y se sustituye por uno nuevo, el precio aumenta, pero no se duplica. Respecto a las prótesis, su precio ronda los 330 euros por unidad.
Hasta ahora, las autoridades sanitarias solo habían recomendado a las mujeres con implantes PIP someterse a exámenes clínicos y radiológicos para garantizar el buen estado de éstos.
Las autoridades sanitarias tomaron esa decisión tras sospechar de que esas prótesis causaron la muerte de por lo menos una mujer. La precisión llega después de que el director general de la Sanidad francesa, Jean-Yves Grall, revelase la semana pasada que se han detectado ocho casos de cáncer en pacientes con PIP, sin establecer una relación.
España aconseja visitar al médico
España, como el resto de países comunitarios, no va a variar las recomendaciones que ya ha hecho respecto a las prótesis mamarias PIP. El secretario general de Sanidad en funciones, Alfonso Jiménez Palacios, quien ha intervenido en una reunión, vía audioconferencia, con autoridades sanitarias de otros países de la UE para coordinar las acciones que debían emprenderse tras el anuncio del Gobierno francés. Pero Alfonso Jiménez ha subrayado que las autoridades sanitarias francesas no han aportado argumentos científicos rigurosos que justifiquen un cambio de las recomendaciones que ya se han hecho en Europa a todas las mujeres que se han implantado esas prótesis. En ese sentido, las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios inciden en la importancia de que las portadoras de prótesis PIP contacten con su médico para someterse a un seguimiento adecuado que incluya control ecográfico anual, o con una frecuencia mayor si el cirujano lo estima conveniente.Un problema en 65 países
"Mi cirujano trató de tranquilizarme, pero yo no podía dormir. Por ello, decidí sacarme los implantes el año pasado". La bella mujer de alta estatura que relata su experiencia al diario Libération se encuentra entre las manifestantes que han protestado durante días ante el Ministerio de Salud en París por el llamado "escándalo de la silicona". "No quería vivir con dos bombas de relojería en el pecho", asegura.Las manifestantes, que formaron una asociación de víctimas, consideran una victoria a la perseverancia la recomendación del Ministerio de acudir al quirófano para extraerse las prótesis de mama de baja calidad. La producción y exportación de implantes de PIP fue prohibida en abril de 2010, cuando la empresa se declaró en quiebra. Desde entonces, la utilización de sus productos está prohibida también en Alemania, España, Brasil, Chile y Colombia, entre otros países.
En sus mejores tiempos, PIP producía unos 100.000 implantes por año y llegó a ser el tercer mayor fabricante a nivel mundial. Sus productos llegaban a cirujanos, hospitales y clínicas privadas en más de 65 países, aunque era en América Latina donde PIP hacía sus mejores negocios.