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CULTURA

Burtynsky revela en fotografías la vulnerabilidad del ser humano sin el agua

  • Algunas vistas aéreas adoptan la forma y colores de los tejidos humanos analizados a través de microscopios

El agua, protagonista de la obra de Burtynsky

El agua, protagonista de la obra de Burtynsky

Una mujer observa algunas obras de la exposición "Shock" del fotógrafo canadiense de origen ucraniano Edward Burtynsky

EFE
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Actualizada 14/01/2016 a las 16:52
  • EFE. VALLADOLID
El arte como necesidad para satisfacer emociones, pero también para despertar conciencias, ha empleado el fotógrafo canadiense Edward Burtynsky a través de una serie de imágenes de gran formato, expuestas desde este jueves en Valladolid, donde avisa de la vulnerabilidad del ser humano sin el concurso del agua.

La secular relación entre el hombre y la naturaleza, con el arma devastadora del progreso como excusa, ha cimentado este ensayo visual de Burtynsky con el título de 'Shock', que permanecerá en Valladolid hasta el 6 de marzo dentro de una exposición que supone la presentación en España de este creador de origen ucraniano.

"Es un arte necesario el suyo para informar, provocar e involucrar" en todos los continentes, ha resumido Enrica Vigano, comisaria de este muestrario estructurado en torno a siete capítulos donde el autor expone, analiza y sintetiza la tradicional pugna o antinomia entre el hombre y el medio ambiente.
Desde el Golfo de México hasta el río Ganges en la India, referente en un caso de la contaminación hídrica por vertidos de petroleo y en el otro del uso del agua como elemento purificador, Burtynsky acredita un contraste visible también entre la pureza de las montañas canadienses y ríos islandeses, con la sobreexplotación de acuíferos en Estados Unidos y España debido a la agricultura.

Y lo hace a través de la belleza, que sublima los sentidos y emociona a través de la contemplación, pero también avisa de los riesgos de erosión y desertización del planeta por el empleo y abusos del agua, como propone en este muestrario de medio centenar de imágenes captadas en los cinco continentes entre 2009 y 2014.


"La cultura es lo mejor lugar para librar la batalla en favor de la sensibilización de las conciencias y, dentro de ella, la fotografía es un lenguaje universal que llega hasta nuestro cerebro y alma mucho más que largos ensayos académicos y científicos" sobre el conservacionismo, ha explicado Vigano.

Del desastre a la pureza de las fuentes que configuran el ciclo del agua, Edward Burtynsky ha visitado lugares emblemáticos del planeta en vistas aéreas captadas desde un helicóptero y a través de objetos voladores controlados desde un ordenador, para explicar las consecuencias de la sobreexplotación del agua de mares y riberas por usos agrícolas, acuícolas, industrial e incluso de ocio como el caso de una de las playas de Benidorm (Alicante) en hora punta.

Surgen así ante el visitante las manchas de petróleo vertidas por en 2010 en los países del Golfo de México y también en Alberta (Canadá); la erosión del terreno por la explotación industrial en Salinas Bajas (México); o la alteración del medio en el puerto industrial de Rotterdam y el sistema de polders en Grootschermer (Países Bajos).

Son imágenes estridentes por su la fuerza erosiva, la modificación del paisaje, el sometimiento de una naturaleza que por el contrario se vuelve indómita en los ríos Thjorsa y Eystri Ranga, ambos en Islandia al igual que el impresionante glaciar de Skeidararsandur, y en las montañas canadienses del Northern British Columbia, otro de los escenarios de este testimonio avisador.

Algunas vistas aéreas adoptan la forma y colores de los tejidos humanos analizados a través de microscopios, pero la ensoñación y estética alcanzan mayores cotas en las fotografías aéreas captadas en la parte dedicada a España.

El desierto de tierra en Los Monegros (Zaragoza) y el del plástico en la costa de Almería comparten espacio con la caprichosa geometría de los olivos jiennenses, las sinuosas formas de las salinas gaditanas y los labrantíos con forma de amebas de Castilla-La Mancha que recuerdan las pinturas de grandes paisajistas españoles como Benjamín Palencia, Juan Manuel Díaz-Caneja y Juan Barjola.



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