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ARTE

Picasso-Dalí, una relación de admiración mutua

  • El epistolario 'Picasso y yo', reunido por el periodista Víctor Fernández, revela la amistad entre ambos artistas pese al abismo político

Portada del epistolario 'Picasso y yo'.

Portada del epistolario 'Picasso y yo'.

Portada del epistolario 'Picasso y yo'.

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Actualizada 30/09/2015 a las 17:19
  • efe. málaga
Frente a todo lo que se ha escrito al respecto, la relación entre Pablo Picasso y Salvador Dalí estuvo marcada por la amistad entre ambos y una admiración mutua, a pesar del abismo político entre ambos, como revela el epistolario 'Picasso y yo', reunido por el periodista Víctor Fernández.

"Fue una relación amistosa y de admiración mutua, pero, como la política ha pesado tanto en todo esto, se ha desvirtuado mucho. Evidentemente, había un abismo político entre ambos, aunque el arte lo superaba todo", ha afirmado Fernández.

Precedidas por una introducción, en este libro están las cartas que Dalí escribió a Picasso y la única que el malagueño dirigió al ampurdanés, además de los textos literarios de éste referidos al autor del 'Guernica'.

"Dalí mostró siempre una gran curiosidad por conocer sobre Picasso, pero al otro lado pasaba lo mismo: Picasso quería saber lo que hacía Dalí", ha resaltado Fernández.

Ha apuntado que, "para ser franquista, Dalí era un franquista muy peculiar", porque, si bien es verdad que se reunió con Franco, también "ilustró los poemas de Mao Tse-Tung o ayudó económicamente al presidente catalán en el exilio, Josep Tarradellas".

Sin embargo, Picasso se convirtió "en el símbolo del exilio" con su militancia en el Partido Comunista francés y, al acabar la Guerra Civil, como autor de la gran denuncia de los horrores del conflicto, el 'Guernica'.

"A veces se olvida, porque no se puede comparar con la magnitud de Picasso, pero Dalí también hizo una serie de cuadros sobre esos horrores, como 'Premonición de la Guerra Civil' o 'El enigma sin fin'", ha apuntado el editor del libro.

Como muestra de esa admiración, Picasso no tenía reparos en asegurar que, de todos los artistas de esa generación, era Dalí el que más le interesaba.

En el primer encuentro entre ambos, propiciado en 1926 por mediación de García Lorca, Dalí quiso impresionar desde el primer momento a Picasso con una frase que ha quedado para la posteridad.

"He venido a verle a usted antes de visitar el Louvre", espetó el artista catalán al malagueño, que no se amilanó y le replicó: "Ha hecho usted muy bien".

A Picasso le entusiasmaron las obras que Dalí llevaba con él, tanto que le ofreció una visita guiada por su taller de París, y los cuadros que el ampurdanés vio allí le influyeron en sus obras posteriores al regresar a Figueras.

"En los años 50 y 60, lo que hacían ambos no tenía nada que ver, pero, si Picasso dialogaba con Velázquez y hacía meninas, Dalí también hacía meninas; y si Picasso había obras taurinas, Dalí también", ha explicado Fernández.

Un caso particular es el de la serie de litografías 'La tauromaquia surrealista', porque en una de ellas Dalí "calca, como si hubiera hecho un cortar y pegar, una obra de Picasso, con las figuras y su disposición exactamente igual".

Víctor Fernández ha encontrado un dibujo preparatorio de esta obra, que se reproduce en el libro, y en cuya esquina Dalí escribió, "Viva Picasso", por lo que "no ocultó la deuda".

La famosa frase de Dalí, "Picasso es un genio. Yo también. Picasso es comunista. Yo tampoco", durante una conferencia en la que estaba rodeado de autoridades franquistas como Manuel Fraga, lejos de molestar al malagueño, le hizo "mucha gracia", según confesó entonces.

La última anécdota entre ambos se produjo a la muerte de Picasso, a cuyo entierro quiso asistir Dalí, por lo que llegó a pedir una corbata de luto, aunque finalmente no lo hizo por lo íntimo del acto, y se limitó a enviar una corona de flores.

"Conociendo a Dalí, sospecho que envió la corona de flores más fastuosa, más grande y más recargada que había, y cuando la viuda, Jacqueline, la vio, la tiró por la ventana", ha relatado Víctor Fernández.



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