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Fotografía

Se apaga la mirada femenina que plasmó la Transición

  • Fallece Queca Campillo, retratista de una importante etapa de la vida política y social española

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06/05/2015 a las 06:00
  • Colpisa. Cáceres
"Dulce Carolina, los buenos tiempos nunca parecieron tan buenos, y empiezo a creer que nunca lo fueron". La letra y la música de 'Sweet Caroline', compuesta por Neil Diamond en 1969 acompañaron la entrada del féretro de Queca Campillo ayer al cacereño templo de San Juan.

La fotoperiodista, que falleció el lunes a los 65 años tras luchar contra un cáncer detectado en 2011, fue referente de una vibrante etapa de la historia española: la vida social y política de la Transición quedó inmortalizada por su cámara y reproducida en importantes publicaciones, desde el periódico 'Pueblo' hasta 'Tiempo' o prensa internacional. Era la mirada distinta de una mujer en un mundo de hombres. "Se daba codazos por hacer una foto", explicaba ayer su hermana Pura, que trazaba a golpe de calificativos su carácter: "competitiva, fuerte, buena persona".

La propia Queca relataba en sus entrevistas esa sensación de adaptación a la fuerza. Sus ojos azules y su belleza no pasaban desapercibidas. Contaba que el militar Gutiérrez Mellado le dijo un día que las fotos deberían hacérselas a ella. "Le di la cámara y le pedí que me la hiciera, esas cosas relajaban mucho el ambiente", explicaba. Sus fotos le valieron el Premio Nacional de Fotografía en 1980. Por su cámara pasaron presidentes de Gobierno (Suárez, González, Aznar) y jefes de Estado mundiales. A don Juan Carlos y la familia Real les retrató durante décadas. Vivió el 23-F en la entrada de la puerta del Congreso. Pero además de los oropeles y el oficialismo, Queca aprovechó sus muchos viajes para fijarse en el rostro de cientos de mujeres, miradas poderosas de realidades muy distantes que agrupó en una muestra en 2004.

Nacida un 29 de marzo de 1950, pertenecía a una amplia familia cacereña. El procurador José María Campillo y Antonia Álvarez tuvieron siete hijos. Hoy, muchos de ellos son destacados profesionales. Manuel es director general de Relaciones Institucionales de Vocento, José Enrique es catedrático de Fisiología en la Facultad de Medicina de la UEX y Jorge es también procurador y padre del golfista Jorge Campillo.

Queca, viuda desde hace unos años, fue madre y abuela joven. Su hija, Carmen, nació cuando ella tenía 21 años. Sus nietos tienen 14 y 19 años. Apasionada del golf, corredora de maratones, deportista toda su vida, se mantuvo activa hasta que le quedaron fuerzas.



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