Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Cómic

Ramón Boldú, el historietista que se ríe de sí mismo

  • El artista catalán habla en 'La vida es un tanto y te piso bailando' sobre la Guerra Civil española

0
Actualizada 02/05/2015 a las 12:44
  • EFE. Madrid
Sin pudor, como es habitual, y con el humor con el que acostumbra a vivir su vida, el historietista catalán Ramón Boldú vuelve con 'La vida es un tanto y te piso bailando' a meterse en su propia piel, y en la de su padre, para recordar cómo su familia vivió la Guerra Civil.

Aunque con esta nueva obra editada por Astiberri le ha costado más "reírse de sí mismo", el pionero de los cómics autobiográficos reconoció que su carácter le ha hecho tomárselo todo "en plan humor", algo que a sus seguidores ya no debe extrañar dado que ha mostrado su vida, con sus glorias y sus miserias, a lo largo de su trayectoria en publicaciones como 'Lib' o 'El jueves'.

En esta ocasión, el también autor de libros como 'Sexo, amor y pistachos' (2010) habla de la Guerra Civil, de cómo transcurre la vida en un geriátrico o de la muerte de su padre, el gran protagonista de este cómic que, tras fallecer en 2013, provocó un cambio en la obra que Boldú comenzó a escribir dos años antes.

"Cuando cogí las cien páginas que tenía hechas desde 2011 solo me quedé con treinta porque había cambiado todo tanto con la muerte de mi padre..., así que le di la vuelta. Esto demuestra que el libro está vivo siempre hasta que no lo entregas a la editorial".

Y, como resaltó, "menos mal" que le dio la vuelta porque el libro ha cambiado "para bien y para mejor". "Es el libro con el que me encuentro más identificado porque cuento cosas más actuales, que me pasaron el día anterior; en cambio en los otros explico cosas de hace diez años", añade.

Y, es que, en 'La vida es un tango y te piso bailando', Boldú vuelve a sacar su lado más sarcástico para contar a sus lectores cómo una vez al mes va al geriátrico a visitar a su padre y allí matan el tiempo jugando al ajedrez mientras este le explica historias de la guerra civil española.

Momentos que vivió en su propia carne y que le llevaron a crear un nuevo ajedrez llamado "tango libre", una nueva disciplina con un tablero especial y con unas reglas más humanas y que incitan a la humanidad a amarse, "mas que a matarse". Y todo esto, como desarrolla en el cómic, mientras se muestra su buena intención para aprender junto a su mujer a bailar tango.

Acostumbrado a "escuchar" que le digan que si hubiese nacido en Estados Unidos sería "la repera marinera, un Robert Crumb", este autor con nómina de 120 euros al mes, como confesó, prefiere quedarse no con lo que gana sino con el "hecho de saber" que cuando una persona abre un libro suyo está "jugando" con la mente del lector "hasta el final".

"O sea, que estoy haciéndole ir para todos lados, ocupo su mente".

Aunque aún sigue disfrutando de los encuentros con sus seguidores tras la publicación de 'La vida es un tango y te piso bailando', Boldú (Lleida, 1951) está en la actualidad inmerso en la reedición de 'Los Sexcéntricos' (La Cúpula), obra que creó " allá por el 1988".

"No será solo una recopilación, sino que hay muchas historias. Voy intercalando lo que vivían en cada momento con una historia autobiográfica de qué es lo que me pasaba mientras los dibujaba todos esos años", concluyó sobre este trabajo, que verá la luz después de que los originales aparecieran tras estar veinte años escondidos en un cajón.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual