Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Cine

Emilio Aragón habla de segundas oportunidades

  • Este viernes estrena la "road-movie" 'Una noche en el Viejo México', con Robert Duvall

El cineasta, músico y actor Emilio Aragón, durante la presentación de su segundo largometraje, 'Una noche en el viejo México'

Emilio Aragón, a por las segundas oportunidades

El cineasta, músico y actor Emilio Aragón, durante la presentación de su segundo largometraje, 'Una noche en el viejo México'

efe
0
Actualizada 06/05/2014 a las 17:51
Etiquetas
  • efe. madrid
Emilio Aragón vio la luz en La Habana hace 55 años y nació payaso, como el resto de su familia. Y, como ellos, se hizo músico, y actor, y empresario; y al final se decidió por la dirección de largometrajes. Con el primero, 'Pájaros de papel', saldó una deuda familiar. Y el segundo, dice, "ha sido un regalo".

"Un regalo, provocado, además por 'Pájaros de papel', porque cuando se proyectó en Los Ángeles, unos productores me dieron para leer el guion de Bill Witliff y me dijeron que Robert Duvall quería hacerla... Eso me pudo", ha reconocido Aragón en una entrevista.

El cineasta se encuentra en Madrid con la colombiana Angie Cepeda y el gallego Luis Tosar, ambos convertidos en mexicanos por necesidades del guión, para promocionar el estreno, este viernes, de 'Una noche en el Viejo México'.

Una "road-movie" de alto voltaje sensible que reposa directamente en los hombros de Duvall, un octogenario ganador de un Oscar, que arrastra con su energía al resto del reparto, sobre todo a su nieto Gally, Jeremy Irvine, y a la cantante y stripper Patty Waffers (Cepeda).

"Va sobre las segundas oportunidades, y de lo cruel que puede ser el sistema con la tercera edad, y de cómo este hombre se resiste a ser apartado, contra la sociedad, contra su entorno, porque quiere decidir el final de su vida. Y cuando ya está dispuesto a todo se entera de que tiene un nieto con el que pasa 24 horas en el Viejo México", resume el director.

Aragón sumerge una historia familiar y dolorosa en un ajuste de cuentas con narcotraficantes y la adereza con colorista decorado natural: Nuevo México el día de Todos los Santos, en plena celebración de la muerte.

Duvall es "la espina dorsal de la historia. Es una fuerza de la naturaleza, había días que parecía un caballo a punto de que le soltaran para empezar a galopar; es una leyenda viva del cine y creo que todos hemos aprendido con él", afirma Aragón, refrendado por el resto del equipo con total complicidad.

"Aparentemente no hace nada, tiene una simpleza trabajando que impresiona (...). Me puse nerviosa, y en una de las escenas en las que bailamos le metí unos cuantos pisotones, y eso que en teoría yo bailo bien", desvela Angie Cepeda, elegantísima en su ajustado vestido rojo.

La colombiana asegura que, a punto de cumplir los cuarenta, se siente mejor que nunca, "llena y segura de sí misma".

"A medida que pasan los años te das cuenta de lo que es importante en tu vida, qué vale la pena, cuáles son los límites, qué vas a sacrificar, y ves que algunas cosas ya no son importantes", reflexiona.

"Él se organizaba muy bien su energía para trabajar, que la tiene un poco mermada. No quiero ni pensar lo que fue este hombre cuando hizo 'Apocalipse Now'", se admira el gallego.

Tosar es Panamá, un asesino a sueldo con muy mala puntería, algo muy necesario para que los protagonistas lleguen con bien al final.

"Es el jefe, el dueño del material, por eso no tiene puntería. Pero es que el malo tiene que disparar mal siempre, y su caballo ser lentísimo", apunta Tosar, absolutamente divertido al recordar las dificultades del operador de sonido para encontrar una frecuencia libre por la que comunicarse.

En Nuevo México, aclara, se mueven "los narcos de verdad, patrullas de policía, el ejército, y todos los días había que hacer barridos para encontrar un canal".

El ganador de tres Goyas considera que esta es "una película muy esperanzadora; esto es lo que tienen los norteamericanos, que realmente se creen lo de las segundas oportunidades y que todo el mundo las merece; nosotros somos muy escépticos para eso".

La película pasa "de la comedia al drama continuamente, es una línea muy delgada y lo que hace que sea divertida", apunta el director, satisfecho de "no haber tenido miedo" de cruzar esas líneas.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual