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LITERATURA

Chesterton y Unamuno, unidos contra la barbarie

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Actualizada 30/12/2012 a las 11:38
  • EFE. SEVILLA
El primer libro que Chesterton publicó en España, "Sobre el concepto de barbarie", fue rescatado por la editorial Espuela de Plata con el mismo prólogo que le escribió en 1915 Miguel de Unamuno, quien asumió sus argumentos antipacifistas y beligerantes, contra Alemania y a favor de Inglaterra.

"Sobre el concepto de barbarie", que no se incluyó en la edición española de las obras completas de Gilbert Keith Chesterton, fue publicado en edición del poeta Emilio Quintana, profesor del Instituto Cervantes en Estocolmo, quien explicó que el autor británico "pensaba que había guerras justas que tenían que librarse" y que mantuvo esa idea "hasta el final", como demuestra en su "Autobiografía".

Chesterton (1874-1936) consideró que la Primera Guerra Mundial era "un enfrentamiento entre civilizaciones y religiones, para determinar el destino moral de la humanidad, una especie de Lepanto moderno, una cruzada de la civilización contra la barbarie", según Quintana.

"Cuando la guerra se fue convirtiendo en una carnicería, en la que murió su propio hermano, tuvo algunos ataques de rabia, pero nunca perdió de vista el espíritu de cruzada, de defensa de unos valores que estaban en cuestión", añadió.

Según Quintana, los escritos de Chesterton sobre la Gran Guerra "no son menores, aunque se traten de panfletos o de obras apologéticas", ya que "son fundamentales para entender su forma de entender las cosas".

"La lucidez con la que disecciona los conceptos de civilización y barbarie es lo que hace que esta obra sea importantísima; es una obra de decantación, en la que establece las líneas rojas de su pensamiento", según Quintana.

Sobre el ilustre prologuista que encontró la primera edición de Chesterton en España, Quintana señaló que "a Unamuno lo que le gustaba de Chesterton es que era un hombre de pelea, un paradojista y un poeta".

En efecto, en su prólogo, Unamuno advierte de que Chesterton "es sobre todo un hombre que escribe más bien que un escritor. Con lo cual creo haber dicho que es un hombre de pelea".

No obstante, Quintana matizó que Unamuno y Chesterton "son espíritus contradictorios pero opuestos; no hay dos libros más diferentes que 'Ortodoxia' y 'El sentimiento trágico de la vida'; Chesterton tiene rasgos barojianos, pero al que más se parece, en cierto modo, es a Ramiro de Maeztu, me parece a mí".

Quintana señaló que estamos viviendo un renacimiento de la figura de Chesterton y que "por todas partes surgen asociaciones chestertonianas, que lo toman como una especie de laico santo", aunque como escribió mucho recomendó a sus seguidores "que separen el grano de la paja, que no hagan profesión de fe con cualquier nimiedad que saliera de su boca".

En cuanto al prólogo de Unamuno, pese a llevar un siglo escrito, quién podría negarle cierta actualidad cuando arremete contra los "troglodíticos germanófilos" españoles, a los que también denomina "tontos a la prusiana" y de los que advierte:

"Declaran ahora estar convencidos no sólo de que los alemanes son en todos los aspectos superiores a los españoles, sino que son ellos los que han de descubrirnos a nosotros mismos, y que son los que deben organizarnos. La salvación de España, dicen, está en ponerse en manos de Alemania, imitarla y organizarse a la alemana (...) y a los que no nos dejamos convencer de ello nos motejan de malos españoles y de descastados".



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