Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CURIOSIDADES

Rubén Pardo, el ascensorista más célebre del mundo

El méxicano trabaja desde 1976 en el ascensor de la Torre Wilshire

Actualizada 15/10/2016 a las 15:44
  • EFE. LOS ÁNGELES (EE UU)
El diario más importante de Los Ángeles y una compañía de cine neoyorquina le han dedicado tiempo y espacio al mexicano Rubén Pardo, una auténtica celebridad en el mundo cada vez más pequeño de los ascensoristas.

Desde 1976 Pardo, que está a punto de cumplir 74 años, opera el ascensor en la Torre Wilshire, uno de los pocos elevadores manuales que han sobrevivido en Los Ángeles.

Según dice en una entrevista, está tan "enamorado" de su profesión como cuando la descubrió por primera vez cuando apenas era un niño, pero al mismo tiempo está preparado para despedirse de un trabajo que él considera su "segunda casa".

"Cuando venga, no hay problema. Ya estoy listo para ese día, porque uno se prepara por adelantado", asegura el protagonista de 'Ruben's Elevator', producido por la compañía Dress Code y estrenado hace unos meses.

Aún así, Pardo recalcó que, mientras no llegue el día en que "Dios" se lo "lleve con él", él seguirá subiendo y bajando a los trabajadores y visitantes de la Torre Wilshire en Los Ángeles, fiel al compromiso que adquirió consigo mismo más de 50 años atrás.

En aquella época vivía en Chicago con sus padres y hermanos y le pidió a su madre que le dejara observar cómo los ascensoristas desempeñaban su trabajo, abriendo, cerrando las puertas y alineando suavemente el suelo del ascensor con el suelo de cada planta.

"Entonces le dije a mi mamá: ¡Ay, cómo me gustaría cuando crezca grande estudiar y descubrir cómo manejan los elevadores!", relató.

Tanto perseveró en conseguir su "sueño" que acabó materializándolo. Para ayudar a aliviar la carga económica a sus padres, que habían llegado indocumentados a Estados Unidos, y contribuir también a que sus hermanos siguieran estudiando, Pardo buscó y encontró un trabajo como ascensorista en Chicago.

Adquirió algo de experiencia, fue aprendiendo los trucos de la profesión y en el año 1962 se trasladó a Los Ángeles para vivir en el barrio latino de Boyle Heights.

Primero trabajó como ascensorista en el Hotel Rosslyn y luego en la tienda Bullocks Wilshire, muy cerca de su actual "segundo hogar".

En el trabajo donde echó raíces, en la icónica Torre Wilshire, el horario de Pardo ha ido cambiando en función de las necesidades de los residentes y de los negocios que alberga. Ahora solo trabaja de lunes a sábado y descansa los domingos y festivos.

"Me pagan hasta las vacaciones y es maravilloso, porque ¿quién te paga por no trabajar tantas horas?", asegura con cierta inocencia.

Uno de los mejores recuerdos que tiene de su constante subir y bajar es haber tenido la oportunidad de compartir ascensor con celebridades hollywoodenses como Sylvester Stallone o Cassandra Peterson, que acudían como invitados a las fiestas del edificio.

"Me sentía muy feliz de subirlos y bajarlos al estilo Cantinflas en 'Sube y Baja'", recuerda con nostalgia.

En la torre los trabajadores de las oficinas se expresan con cariño cuando se les pregunta por Rubén y le consienten regalándole de vez en cuando "chocolate", su dulce favorito.

Y es que con su profesionalidad, su carácter y sus ganas de agradar a los demás, Pardo se ha ganado ya un lugar en la historia y cultura de la torre, el primer edificio estilo "art deco" construido en 1936 en la Milla Dorada de Los Ángeles, obra de Gilbert Stanley Underwood.

Tal es su pasión por su "profesión" que ni siquiera le supone un sacrificio tener que tomar tres autobuses y el metro para llegar cada día al trabajo desde la localidad de El Sereno.

"Nunca he visto que esté enojado y eso me alegra el día", aseguró a Efe José Raya, gestor del edificio.

El gerente también explicó que Pardo ha venido despertando gran atención mediática en los últimos años y que incluso hay quienes se acercan al edificio para saludarle y dejarle regalos.

En 2011 el diario "The Los Angeles Times" le dedicó a Pardo un colorido reportaje en el que señalaba que su felicidad reside en un oficio que data del siglo XIX y en una caja de 1,8 por 2,4 metros (6 y 8 pies) que va del "suelo al cielo".

Comentarios

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual