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​El hombre que nada con las orcas no quiere verlas más en acuarios

El guardafauna argentino Roberto Bubas ha abandonado su Patagonia natal para colaborar en Fuerteventura en el rodaje de 'El faro de las orcas'

​El hombre que nada con las orcas no quiere verlas más en acuarios

El guardafauna argentino Roberto Bubas, Beto, en una playa de Fuerteventura.

efe
21/04/2016 a las 06:00
  • efe. fuerteventura
El guardafauna argentino Roberto Bubas, Beto, lleva dos décadas nadando con las orcas que se acercan a la península Valdés a alimentarse de leones marinos, unas ballenas con las que ha trabado tan estrecha relación, que pide al mundo que nunca más se permita que las encierren en acuarios.

"Cada vez que vamos a un zoo o un acuario, estamos validando que está bien cercenar la libertad de un ser", asegura Beto, que por unos días ha abandonado su Patagonia natal para colaborar en Fuerteventura en el rodaje de 'El faro de las orcas', una película de Gerardo Olivares inspirada en su historia personal y en "Agustín corazón abierto", el libro que escribió hace algunos años.

Beto no solo supervisa la película, sino que actúa como doble en algunas escenas del último trabajo de Olivares ('Entrelobos'), que relata la historia real de una madre, interpretada por Maribel Verdú, que viaja hasta la Patagonia con su hijo autista en busca de las orcas de un documental que hizo sonreír a su hijo autista.

Acostumbrado a nadar entre verdaderos pesos pesados, Roberto Bubas ahora se mueve como pez el agua al lado de "otros grandes", como Maribel Verdú, o el actor argentino Joaquín Furriel, que da vida a su personaje en "El faro de las orcas".

En un descanso del rodaje, 'Beto' atiende a los periodistas todavía sorprendido de que su historia centre el interés de la gente del cine. "Es muy emocionante ver cómo el mensaje invisible que he venido trasmitiendo ahora se hace visible", confiesa.

Hace unos años, el productor José María Morales, de Wanda Vision, conoció en Argentina a Beto mientras rodaba 'La puta y la ballena' , de Luis Puenzo (2004). La historia del guardafauna con la familia del niño autista cautivó tanto el interés de productor español, que con el tiempo se la contó a Gerardo Olivares para llevarla al cine.

Roberto Buba defiende que la naturaleza tiene poderes curativos y que nadar con las orcas sirvió al pequeño autista al que ayudó a poder desarrollarse. "Sigo teniendo relación con la familia: hoy el niño es un joven de 25 años que hace una vida normal", explica.

Su mensaje en defensa de las orcas, estigmatizadas bajo el apodo de 'ballenas asesinas', va más allá y se suma a las miles de personas que reclaman el fin de los espectáculos con cetáceos en acuarios y zoológicos, en una campaña que ha llevado a la empresa estadounidense Sea World a no utilizarlas más en sus acuarios.

El argentino ha tejido durante estos años una teoría que traslada a todo aquel que se le acerca durante estos días de rodaje en las playas de Fuerteventura: Aquel que visita un zoo o un acuario, "subliminalmente" da por bueno el cautiverio de los animales.

Por ello, la decisión de Sea World supone para Beto todo un logro: "A partir de ahora habrá un antes y un después que obligará a los acuarios de todo el mundo a tomar la misma iniciativa".

Roberto Bubas comenzó hace décadas un estudio sistemático sobre las orcas de la península de Valdés. La falta de medios en aquella época le obligaba a meterse en el agua para su observación.

"Un día que no me metí, se acercaron con un manojo de algas a la orilla y se pusieron a jugar. Dejé de tomar datos y empecé a jugar con ellas", relata.

Desde entonces, ha tomado a las orcas de Valdés como su otra familia, a pesar de que durante años llevó la relación en secreto por temor a ser sancionado por incumplir la ley que prohíbe el contacto con animales marinos.

Antes de que el guión reclame su presencia de nuevo en el set de rodaje, el argentino rebate el mito de la "ballena asesina": "Llevo más de 20 años nadando con ellas en la Patagonia y comen mamíferos marinos diez veces más pesados que yo; si realmente fuera una animal asesino, yo no estaría aquí ahora", sentencia.

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