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UPN da vía libre a Barcina para negociar con Rajoy

  • Ponen como condición innegociable para llegar a un acuerdo con el PP que UPN "mantenga voz propia" en Madrid

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Actualizada 06/09/2011 a las 00:01
  • BEATRIZ ARNEDO/ LUIS M. SANZ . PAMPLONA

La presidenta de UPN, Yolanda Barcina, tiene ya la autorización de la dirección de su partido para negociar con el líder del PP Mariano Rajoy un acuerdo que permita a ambos partidos ir juntos a las elecciones generales. Barcina obtuvo el plácet del comité ejecutivo de UPN y las conversaciones comenzarán en breve. Y se van a llevar entre Príncipe de Viana, sede de UPN, y Génova, la sede nacional del PP en Madrid y no la de Carlos III, donde está la dirección de los populares navarros. Ésa es la intención del partido regionalista.

El ex presidente Miguel Sanz decidió no acudir al encuentro en el que el comité ejecutivo de UPN abordó ayer este asunto. Pese a haber advertido que sería en ese órgano en el que daría su opinión. Fuentes del partido interpretaron que con este gesto Sanz había optado por ponerse a un lado para que las aguas internas discurrieran tranquilas. Hay que tener en cuenta que todavía se está en fase de contactos.

El secretario general del partido, Carlos García Adanero, dio a conocer las líneas con las que quieren acudir a esa negociación. La principal, no quieren perder algo que UPN consiguió precisamente tras su ruptura con el PP, que es tener voz propia en el Congreso y el Senado.

UPN ha estado en el Grupo Mixto desde la ruptura del pacto con el PP a finales de 2008. Así ha conseguido intervenir en los principales asuntos políticos, algo que hasta ese momento sólo hacía otra política navarra, Uxue Barkos, de NaBai. UPN y PP tendrán que buscar ahora esa fórmula que permita a los regionalistas contar con esa voz, algo que también apaciguaría a los posibles críticos a este acuerdo dentro del partido regionalista. Una fórmula podría ser que los diputados de UPN que formen parte de la candidatura integren luego al Grupo Mixto, aunque con un acuerdo de voto con el PP en los grandes asuntos, empezando, claro está, por apoyar a Mariano Rajoy para la presidencia.

Por otro lado, y aunque desde la dirección de UPN no se ha querido concretar nada, se da por seguro que los regionalistas pedirán encabezar la lista. El partido de Yolanda Barcina mantiene que sería la lista más votada y con diferencia si regionalistas y populares se presentaran por separado en Navarra. Algo que harán valer en la negociación.

Para saber quiénes integrarían la candidatura por parte de UPN, el partido elegirá este mes al comité de listas. Pero, además, cualquier acuerdo que se alcance entre los dirigentes de UPN y el PP tendrá que pasar por los órganos de los respectivos partidos.

Crónica de una intensa tarde

UPN reunió ayer a las cuatro de la tarde a su grupo parlamentario y a sus consejeros, para debatir los asuntos en los que se está trabajando desde el Gobierno. Una hora después, a las cinco, estaba convocada la veintena de miembros del comité ejecutivo.

Fue muy significativa la entrada de Yolanda Barcina en la sede de su partido, a las cuatro menos cuarto. No acudió con sus escuderos, sus cargos de confianza, como los consejeros y ex concejales de Pamplona Juan Luis Sánchez de Muniáin y José Iribas, o los concejales Ana Elizalde o Fermín Alonso. Barcina fue ayer tarde a su partido con los números dos y tres de UPN, el vicepresidente Alberto Catalán y el secretario general, Carlos García Adanero. Un gesto con el que mostró que está arropada por los máximos dirigentes.

Con paso firme y rápido entraron en el portal. Poco después fueron llegando los parlamentarios y consejeros a la primera de las reuniones. A las cinco, se confirmó que Sanz no iba a asistir al comité ejecutivo. Una vez fotógrafos y cámaras de televisión tomaron imágenes del inicio del encuentro, se cerró la puerta y la reunión se prolongó durante dos horas y media.

No faltó el debate, pero, según destacaron varios de los asistentes, fue "bastante tranquilo". Dos dirigentes del partido mostraron reticencias con el inicio de contactos con el PP, ya que defendían que UPN se presentara en solitario. Fueron el ex consejero Javier Caballero, uno de los que más intervino en ese sentido, y la dirigente de UPN Chon Latienda, aunque ésta no se cerró a explorar esta vía si el partido consigue tener una buena posición en la candidatura y que sus cargos estén en el Grupo Mixto.

Tanto Caballero como Latienda pusieron en duda que Bildu y Aralar puedan desbancar a UPN y ser la primera fuerza si el centro-derecha va separado. Es uno de los argumentos que ha dado Barcina para intentar ir con el PP.

El resto de intervenciones fueron a favor de explorar un posible acuerdo con los populares como, por ejemplo, defendió la ex consejera Amelia Salanueva. Otros apoyaron sin reservas el que se alcance un acuerdo, como el alcalde de Tudela, Luis Casado.

Varios dirigentes fueron muy críticos con la forma en la que habían conocido la intención de Barcina de iniciar contactos con el PP. Algunos argumentaron que no se había seguido el procedimiento previsto en los estatutos, al no informar previamente a la ejecutiva.

Como se recordará, fue el pasado viernes, en Cadreita, en el acto con el que UPN abrió el curso político, cuando la presidenta dejó a todos boquiabiertos al anunciar el inicio de contactos con el PP de cara a poder ir juntos a las generales. Ante los reproches, Barcina reconoció ayer a los suyos que tal vez debió hacerlo de otra manera. Sin embargo, varios dirigentes como García Adanero, Juan Luis Sánchez de Muniáin, Eradio Ezpeleta o José Iribas defendieron la potestad de la presidenta para actuar e intentar hacerlo con discreción, como había sido el caso. Además coincidieron en que se trata de iniciar contactos. Luego, en la negociación se verá si se alcanza un acuerdo con el que los órganos de UPN estén o no conformes.

Sin "órdagos" para decidir

No faltó la alusión la reacción que Sanz había tenido cuando declaró que estaba dispuesto a liderar la candidatura de UPN al Congreso y a ofrecerse a ello. Todo un pulso a Barcina, porque si es difícil que alguien pudiera encajar en una lista UPN-PP sería Sanz, al que los populares responsabilizan de la ruptura del pacto.

En la ejecutiva se rechazó todo posible órdago, pero también se elogió al ex presidente, y se reconoció que las actuaciones que lideró permitieron que UPN tuviese voz propia en el Congreso. Algo que ahora no podían perder y será, por eso, un requisito a un posible acuerdo con el PP.

La reunión acababa con el acuerdo por asentimiento (no hubo votación) de autorizar a Barcina, Catalán y García Adanero a iniciar contactos con el PP. Es un primer paso. Pero lo difícil viene ahora: conseguir un acuerdo que satisfaga a ambas partes.

Sanz da un paso a un lado

El ex presidente de UPN, Miguel Sanz, lo ha pensado este fin de semana y decidió no acudir al comité ejecutivo del partido, en el que se iba a poner sobre la mesa un posible acuerdo electoral con el PP. A pesar de que su intención, tras conocer el anuncio de la presidenta Yolanda Barcina, era exponer su opinión crítica en la ejecutiva, optó finalmente por no ser un obstáculo en el camino elegido por Barcina porque, además, suponía poner al partido en un verdadero brete de consecuencias impredecibles, ante la situación de tener que optar por la actual líder de UPN o por uno de los referentes del regionalismo navarro, Miguel Sanz.




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