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Recombina

Del laboratorio a la empresa, apostando por la ingeniería genética en Navarra

Esta joven empresa navarra especializada en la recombinación genética ya factura el 78% en mercados internacionales, principalmente Francia y Sudamérica

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Actualizada 09/04/2015 a las 20:01
  • Edurne Suberviola. Pamplona
Recombina Biotech es una joven empresa navarra dedicada a la ingeniería genética que tiene su origen en un grupo de investigación del Instituto de Agrobiotecnología. Varias investigadoras de este centro, que se formaron y trabajaron durante años bajo la dirección del catedrático de Microbiología de la Universidad Pública de Navarra, Iñigo Lasa, decidieron en 2013 crear una empresa que les permitiera acercar su conocimiento sobre ingeniería genética al mercado y convertirlo en un modelo de negocio que les proporcionara un retorno económico y una salida profesional.

 


cristina latasa

  • Puesto
    Gerente de Recombina
  • Fecha de nacimiento
    30/10/1978
  • Formación
    Licenciada en Biología y Bioquímica por la UN. Doctora en Ciencias por la UPNA
  • Trayectoria Profesional
    Tesis e investigadora asociada a proyectos en el IdAB
 
 
Y así comenzó un nuevo camino para Cristina Latasa, María Peñas y Marta Vergara, que les sacó del entorno de la investigación básica para conducirlas por una senda desconocida para ellas, en la que no han parado de aprender cosas nuevas y de enfrentarse a retos que les hacen pivotar su rumbo constantemente. Menos mal que, como explica la gerente de esta empresa de base tecnológica, Cristina Latasa, “una de las lecciones más importantes que te enseña el laboratorio es tolerar la frustración. Así que venimos ya curtidas en ese aspecto”.

Pero al mismo tiempo admite que los comienzos de Recombina fueron duros porque no estaban formadas para crear un proyecto empresarial y tuvieron que ir aprendiendo sobre la marcha. “Yo no sabía leer un balance”, confiesa esta bióloga y bioquímica que resalta el aprendizaje y el apoyo que recibieron en CEIN durante el proceso de preconstitución de su empresa.

Pero en lo que se refiere a recombinación genética, biología molecular, proteínas, enzimas, cepas probióticas… y su conversión en líneas de negocio están sobradamente preparadas. Prueba de ello es que el año pasado quedaron en segundo lugar en Navarra en los Premios EmprendedorXXI, organizados por la Caixa y ENISA, y que en solo dos años ya trabajan para numerosos clientes internacionales, especialmente de Francia y Sudamérica.

A las tres socias iniciales se les unió posteriormente la ingeniera agrónoma Juana María Prieto, conformando así una plantilla de cuatro personas que próximamente esperan ampliar con otras dos ya que este año confían en doblar la facturación de 2014 y dar un mayor impulso a su I+D propia desarrollando sus propias herramientas genéticas.

¿Con qué capital inicial surgió la empresa? ¿Qué inversión han tenido que realizar?
En enero de 2013 constituimos la empresa con capital 100% propio y, gracias al Foro Moderna de Inversores, conseguimos que los empresarios navarros Nacho Virto y Luis Garbayo invirtiesen en Recombina. No tienen nada que ver con nuestro sector pero les resultó atractiva la biotecnología, quieren ayudar a impulsarla en Navarra y les convenció nuestro proyecto. No hemos pedido nada prestado, somos 13 socios y todo el capital es privado. Gracias a ellos pudimos hacer una inversión de casi 90.000 euros para salir del vivero de Cein y tener un laboratorio propio.

Tras la fundación de la empresa, ¿cómo fueron los primeros pasos en el mercado y la búsqueda de clientes?
Lo más duro ha sido saltar del microcosmos del laboratorio al mercado real. Al principio comenzamos contactando con gente y empresas farmacéuticas con las que habíamos colaborado en el grupo de investigación pero, poco a poco, hemos ido aprendiendo a realizar la actividad comercial, a focalizar la oferta a las necesidades de cada sector, de cada cliente, incluso de cada país, porque estamos trabajando mucho para Sudamérica y eso no nos lo esperábamos. Hemos ido aprendiendo, adaptándonos y pivotando continuamente. Inicialmente, pensábamos que íbamos a trabajar para los laboratorios de investigación y, sin embargo, estamos trabajando más para las empresas.

Comenzamos con la idea de ser un core facility, como un servicio de apoyo a la investigación en la parte de ingeniería genómica: cortar y pegar el ADN para clonar, hacer construcciones, vectores de expresión, de fusión… Y aunque cada vez lo estamos haciendo más, lo que realmente nos diferencia y nuestro valor añadido es modificar el ADN genómico de las bacterias. Podemos construir cepas mutantes de Staphylococcus aureus, de salmonela y de otras bacterias que se utilizan para muchísimas cosas como desarrollar vacunas, producir proteínas recombinantes, cepas sobre las que se testan nuevas drogas antibióticas… Pensábamos que íbamos a ser un apoyo de investigación pero estamos supliendo o complementando la I+D de empresas farmacéuticas y veterinarias, sobre todo.

Trabajamos bastante para varios grupos de una farmacéutica francesa, para empresas veterinarias tanto españolas como sudamericanas y para centros de investigación básica como el Instituto Biodonostia, el Ramón y Cajal o el Institut d'Investigació Biomèdica (IIB) Sant Pau.

¿Con qué mercados internacionales trabajan?
Trabajamos muchísimo para empresas de fuera aunque también hemos trabajado para España pero sobre todo para Francia y Sudamérica: México, Colombia, Perú y con Brasil estamos ahora en negociación. Estos países están muy abiertos a la I+D, buscan tecnología europea y con nosotros al utilizar el mismo idioma es más fácil.

¿Qué facturación han alcanzado y qué porcentaje se debe a la internacionalización?
No tenemos un gran recorrido todavía pero en nuestro primer año, en 2014, hemos superado los 100.000 euros y el 78% proviene del mercado internacional. El 22% nacional es de clientes de fuera de Navarra.

¿Qué perspectivas económicas tienen para este año?
Esperamos doblar la facturación, llegar a beneficios y, sobre todo, dar un mayor impulso a la I+D propia. Estamos desarrollando nuestros propios productos, nuestras herramientas genéticas. Queremos que esa I+D se convierta en líneas de negocio autónomas, centradas en el producto y no en el servicio. Este año queremos llegar a patentar pues ya hemos avanzado en esa línea y vamos bien. Es una I+D dirigida, hemos visto que realmente no existen herramientas genéticas para manipular un tipo de bacterias y estamos diseñándolas y construyéndolas.

¿Tienen pensado ampliar plantilla para poder desarrollar esa línea propia de I+D?
Sí, nos gustaría contratar a otra persona con un perfil de biólogo. Y luego, si los números nos lo permiten, reforzar también la parte comercial y de marketing para ayudar a ampliar nuestro mercado. Pero encontrar un perfil de ventas con conocimientos de biotecnología no es fácil.
 








¿Siguen en contacto con el Instituto de Agrobiotecnología?
Sí, de hecho, no puede existir innovación sin una base de ciencia excelente. Una empresa de ingeniería como la nuestra, necesita mantenerse al día sobre las nuevas tecnologías que se van desarrollando. En nuestro caso, esta vigilancia tecnológica y asesoramiento técnico nos la proporciona, sobre todo, el grupo de investigación donde nos formamos en el Instituto de Agrobiotecnología. En la empresa, no resulta fácil simultanear la satisfacción al cliente con estar al tanto de todos los últimos desarrollos y de las nuevas técnicas que en este campo se están desarrollando. Así que ellos nos complementan en esta faceta..

¿Es el sector biotecnológico uno de los puntales del futuro de Navarra?
Yo creo que sí pese a que estos últimos años el sector ha sufrido bastante por los recortes. Pero es el futuro. Cada vez es mayor el porcentaje de medicamentos de origen biológico. Aquí tenemos unas universidades increíbles y hay gente super buena y muy bien preparada. Al final, conseguiremos que la gente venga a Navarra a hacer el postdoc en vez de ir nosotros fuera.

La gente tiene un poco de miedo a la ingeniería genética...
Tiene mala prensa por el tema de los transgénicos pero, en realidad, la ingeniería genética y el ADN recombinante son algo natural, de hecho, utilizamos procesos que ocurren en la naturaleza solo que los dirigimos. Cortamos y pegamos el ADN para que los organismos, las bacterias, hagan cosas, se transformen en pequeñas biofactorías de proteínas y otras moléculas para que se conviertan en una vacuna, en una cepa probiótica… Son procesos naturales.

En la actualidad, muchas de las variedades vegetales que se cultivan son de origen transgénico y si la FAO calcula que en 2050 habrá que cultivar un 70% más… la solución está en la ingeniería genética. Lo que antes se hacía de forma intuitiva, hibridando las especies, ahora se puede hacer de forma recombinante y no es malo, ni va a producir enfermedades, ni tiene porqué eliminar otras especies, ni alterar nada.

La ingeniería genética ha contribuido de una forma determinante a nuestra calidad de vida y sin ella la vacuna de la hepatitis B o la insulina que se inyectan los diabéticos no estaría disponible. Necesitamos realizar las manipulaciones en condiciones confinadas y por personal adiestrado, pero no se debe tener miedo porque los beneficios son inmensos y nada va a poder detener su desarrollo. Es como si estuviésemos en contra del desarrollo del coche por el peligro que puede suponer a los viandantes.

 

Recombina

  • Actividad: Ingeniería genética y desarrollo de productos innovadores basados en microorganismos recombinantes
  • SectorBiotecnología
  • Año de Fundación: enero de 2013
  • Dirección: Polígono de Mutilva, C/ Nueva nº 8, local 10 31192 Mutilva
  • Web: www.recombina.com
  • Empleados: 4 empleados


  • exalumna 10 de la UPNA
    (12/04/15 10:57)
    #1

    Un excelente ejemplo para los miles de jóvenes navarros que siguen aspirando a formarse intelectual y profesionalmente en la UPNA. Con Alfonso Carlosena de Rector la UPNA va a dar un salto de gigante en la investigación. Es de agradecer su talento y valentía y espero que conforme un gran equipo rectoral. Esta semana nuestra Universidad ya cumple 28 años de edad. Zorionak. Felicidades.

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