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Aceites Sandúa

"Hay que estar atentos para no caer en las debilidades de la empresa familiar"

La gerente Laura Sandúa aboga por definir bien las funciones y capacidades de cada miembro de la familia para "evitar las envidias, la poca disposición a delegar o los distintos criterios a la hora de manejar el negocio"

Laura Sandúa, gerente de Aceites Sandúa

"Hay que estar atentos para no caer en las debilidades de la empresa familiar"

Laura Sandúa, gerente de Aceites Sandúa

Archivo DN
Laura Sandúa, gerente de Aceites Sandúa

"Hay que estar atentos para no caer en las debilidades de la empresa familiar"

Laura Sandúa, gerente de Aceites Sandúa

Archivo DN
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Actualizada 06/02/2014 a las 15:27
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  • edurne suberviola. pamplona
Laura Sandúa no puede estar más orgullosa de la evolución de su empresa familiar y del camino recorrido desde que sus padres, Lorenzo Sandúa y Merche Escribano, crearan en Ablitas en 1975 Aceites Sandúa. Hoy, da trabajo a 16 personas, factura más de 10,5 millones de euros y está posicionada como una de las 20 empresas más importantes de España del sector del aceite (hay en torno a 250). Un 20% de su facturación proviene del mercado exterior y sus productos se venden en casi todos los países de la Unión Europea, Estados Unidos, China, India, Filipinas, Colombia o Uruguay.


LAura sandúa escribano

  • Puesto
    Gerente de Aceites Sandúa.
  • Formación
    Licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza.
  • Trayectoria Profesional
    Al finalizar la carrera comenzó a trabajar en la banca, aunque por las tardes atendía temas financieros y administrativosen la empresa familiar. Hasta que en 1997 se hizo cargo de Aceites Sandúa como gerente. Desde 2005 es miembro del panel de Cata de Aceite de Oliva Virgen del Gobierno de Navarra y, desde 2011, preside la Asociación de Empresarios de la Ribera.
Ella ocupa el puesto de gerente desde 1997 y por eso sabe perfectamente que este éxito es algo que hay que seguir trabajando día a día, apostando por la comunicación, el trabajo, la imaginación y, sobre todas las cosas, la calidad. "Para ello, es necesario innovar, seguir desarrollando nuevos productos que cubran las necesidades de los clientes y de los mercados, invertir en procesos, modernizarlos y, por supuesto, continuar apostando por la calidad, unida a la necesidad de reconocimiento internacional", explica. Por eso, en estos momentos, Aceites Sandúa está en pleno proceso de implantación de las normas de calidad internacionales IFS y BRC.

Precisamente, la apuesta por la calidad, la formación continua de sus trabajadores y la innovación de la compañía fueron los rasgos que destacó el jurado de la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra (AMEDNA) que otorgó el Premio Empresaria del año 2013 a Laura Sandúa el pasado mes de diciembre. Y es que la innovación es una constante en esta empresa. En 2007 realizaron una reforma de todas sus instalaciones con nueva maquinaria, crearon un laboratorio propio y en 2011 construyeron una sala de catas y un laboratorio de I+D. En la actualidad, están realizando una nueva inversión para instalar una nueva línea de envasado con moderna tecnología.

Trabajadora incansable, saca tiempo de donde haga falta para conciliar su vida personal con la profesional aunque admite que en los últimos meses su salud le "ha llamado la atención" y está recuperándose de una operación de pulmón. Confiesa que sin el apoyo de su marido y su madre, que tanto le han ayudado en el cuidado de sus dos hijos, le habría resultado mucho más difícil poder centrarse en la gestión de la empresa. Por eso considera muy importante "la corresponsabilidad, el necesario reparto de las tareas domésticas y cargas familiares entre todos los miembros que forman parte del hogar".

Empresaria, miembro del panel de Cata de Aceite de Oliva Virgen, madre y, además, presidenta de la Asociación de Empresarios de la Ribera, ¿cuántas horas tiene su día? ¿cómo hace para llegar a todo?
Mi día tiene como el de todo el mundo 24 horas, aunque alguna vez me gustaría que tuviese el doble. La verdad es que si algo he aprendido en estos años es a organizarme. No me puedo permitir tener tiempos muertos. Tengo claro que hay que aprovechar al máximo cada situación, de trabajo, de familia, personal… Lo importante son los resultados, la productividad, no el tiempo que pasas haciendo una cosa u otra. Esto es algo que tenemos que tener todos muy claro para que la conciliación de la vida familiar y empresarial no sea un problema.

¿Tiene la sensación de que por ser mujer y empresaria ha tenido que renunciar a cosas o que se le han cerrado algunas puertas?

Pese a desenvolverme en un sector predominantemente masculino, a mí nunca se me han cerrado puertas por ser mujer. Me he sentido capaz y segura de realizar mi trabajo en las mismas condiciones que cualquier otra persona. Sí he tenido que renunciar a ir a recoger a mis hijos al colegio o ir con ellos a cumpleaños pero nunca ha supuesto un problema porque el tiempo que hemos tenido para estar juntos lo hemos aprovechado al máximo.

¿Cuáles considera que son sus puntos fuertes como empresaria?
El punto fuerte de todo empresario, hombre o mujer, es la capacidad de enfrentarnos a situaciones que pueden conllevar un riesgo. Todo no es de color de rosa, y menos en los tiempos en los que estamos. Si algo no sale como quiero o tengo un problema, lo intento resolver lo más rápidamente posible y seguir adelante. Suelo superar de manera rápida ese primer desánimo que se produce cuando algo no sale. Hay que saber tomar decisiones y apechugar con las consecuencias. Otra cosa que me caracteriza es que estoy siempre atenta a nuevas oportunidades y sé escuchar, porque de todo el mundo se aprende algo. Creo que es fundamental propiciar la comunicación y tener empatía.


Cuando comenzó en Aceites Sandúa, cuatro de los cinco empleados eran de la familia y ese mismo año la plantilla empezó a crecer. ¿Qué objetivos se planteó al convertirse en la gerente?
Lo primero fue determinar funciones. Una persona no podía hacer bien su trabajo si tenía que llenar aceite, repartir pedidos, buscar clientes… Preparé un nuevo organigrama de la empresa en el que necesitaba nuevas personas. Y comencé con lo esencial: buscar un buen comercial. Necesitábamos tener una cartera de clientes más grande que permitiera aprovechar al máximo la producción. Y una cosa llevó a la otra. Vinieron nuevos clientes y fue necesario contratar más personal para producción, reparto, facturación... Había mucho por hacer.

El mercado exterior pasó a ser en dos años nuestro nuevo objetivo, aunque tardamos un poquito más en conseguirlo. Por otro lado, teníamos que estar atentos a las necesidades de los clientes, lo que nos llevó a introducir y desarrollar nuevos tipos de aceite, renovar instalaciones, crear nuestro propio laboratorio… teniendo siempre como objetivo fundamental la calidad integral de la empresa.

¿Qué fortalezas y debilidades conlleva ser una empresa familiar?
Para mí, haber trabajado antes con mis padres y continuar haciéndolo con mi hermano y mi cuñada es gratificante porque todos tenemos un objetivo común: que ese vínculo económico-familiar que aceptamos en su día continúe. Es una responsabilidad y un compromiso que hay que mantener. Para eso hace falta mucho diálogo y confianza. Tenemos que definir muy bien los cargos y funciones, saber de nuestras capacidades... si no, pueden surgir los problemas. Respecto a las fortalezas de una empresa familiar, además de esa confianza y comunicación, lo que nos caracteriza es nuestra dedicación, sacrificio y el alto nivel de exigencia en cuanto a carga horaria, ya que la empresa es para nosotros un proyecto de vida y no sólo un trabajo.

Pero hay que estar muy atento para no caer en las debilidades que la empresa familiar puede despertar, como las envidias, la poca disposición para delegar, la justificación de errores por el afecto, los distintos criterios a la hora de manejar el negocio y, cómo no, la sucesión.

¿Cómo ha hecho frente la empresa a la crisis económica?
Gracias a Dios no hemos tenido que tomar medidas drásticas en ningún sentido. Hemos seguido invirtiendo y no hemos disminuido los puestos de trabajo. Pero hemos tenido que hacer una labor de concienciación. Es el momento de trabajar al 100%. Todo el personal de la empresa tenemos que dar lo mejor de nosotros para conseguir los objetivos que tenemos previstos.

En estos momentos la exportación está siendo el salvavidas para muchas empresas. ¿Hasta qué punto es así para Aceites Sandúa?
Nosotros hicimos un buen trabajo preparatorio antes de que la crisis llegase. Me tocó hacer muchos viajes para ver cómo se movía el aceite fuera de nuestras fronteras, participamos en bastantes misiones comerciales y dimos el salto a la exportación cuando las cosas iban bastante bien. Ahora estamos percibiendo que aquellas empresas que hicieron bien sus deberes y salieron de nuestras fronteras no están teniendo una situación tan complicada. Eso sí, el mercado de la exportación es cada vez más conocedor del aceite, ofrece más facilidades de acceso y, por ello, hay que hacer un trabajo constante. Hemos terminado 2013 con un 20% de nuestras ventas dedicado al mercado exterior y los países a los que vendemos están repartidos por todo el mundo: prácticamente todos los países de la Unión Europea, China, India, Filipinas, EEUU, Colombia...

¿Qué perspectivas de crecimiento hay para 2014?

Aunque soy realista, veo que la economía no se activará mientras no se reduzca el desempleo. Pero quiero ser positiva y nosotros trabajaremos, más duro si hace falta, para seguir creciendo este año. Para ello hay que tener imaginación, así que lanzaremos algo nuevo al mercado pero ya se sabrá a su debido tiempo.

aceites sandúA

  • Actividad: Producción de aceite
  • SectorAgroalimentario
  • Año de Fundación: 1975
  • Dirección: Avenida de Tudela, 28 CP 31523 (Ablitas)
  • Web: www.aceitesandua.com
  • Empleados: 16 empleados



  • Enhorabuena!
    (10/02/14 09:05)
    #3

    Enhorabuena a Laura y familiares. Todos soñamos con tener una buena nómina toda la vida y cuantas menos complicaciones mejor sin pensar en lo que supone estar detrás de un negocio. Tiene muchisimo mérito hacer funcionar una empresa en la que se crean puestos de trabajo y más aún en un sector como el agroalimentario en el que los márgenes son muy ajustados. Mucho ánimo. Me quito el sombrero...

    Responder

  • Lola S.
    (10/02/14 08:28)
    #2

    Enhorabuena Laura y a toda la familia Sandúa por todo lo que estáis consiguiendo

    Responder

  • Ignacio
    (10/02/14 02:01)
    #1

    Si señor, estas personas son las que crean prosperidad en una sociedad. Gente que trabaja todo lo que sea nacesario para sacar adelante un negocio, que arriesga, que tiene que afrontar el pago de nóminas, y que afrontan todas las dificultades que sean necesarias con ilusión y profesionalidad. Tanto que se critica a los empresarios y en realidad son lo mejor que tenemos. Ojala hubiese muchos así.

    Responder


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