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Bodegas Ochoa

Adriana Ochoa: "Aprovechamos nuestro conocimiento del vino y lo aplicamos en el aceite"

La enóloga de Bodegas Ochoa explica cómo aplican su experiencia en el sector vinícola para elaborar aceite y diversificar sus líneas de negocio

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Actualizada 14/05/2013 a las 18:04
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  • Edurne Suberviola
Hablando con Adriana Ochoa se percibe rápidamente que el vino es su pasión. Se le iluminan los ojos al explicar con todo detalle el proceso de fermentación del moscato; al comentar las diferencias entre el Merlot, el Syrah o el Graciano; al describir el sabor a madera, a fruta o a rústico... Relata paso a paso cómo ha viajado por media Europa y Australia visitando viñas y bodegas y cuenta con ilusión los proyectos de I+D en los que está ahora metida.

De su experiencia estudiando en Francia más de cinco años, se queda con el amor por el viñedo que sienten nuestros vecinos del norte. "Allí saben que el vino se hace en el campo y lo primero que aprendes en la universidad es ir a vendimiar. Y así conoces todo el proceso de cerca". Ese afán por aprender y probar cosas nuevas no lo ha perdido, y, continuamente, está realizando catas de vinos nuevos, viajando al extranjero y descubriendo nuevas ideas hacia las que dirigir su mira "pero siempre con nuestro estilo", apostilla.


ADRIANA OCHOA

  • Puesto
    Enóloga
  • Fecha de nacimiento
    12/11/1980
  • Formación
    Viticultura y Enología
  • Trayectoria Profesional
    Ha realizado prácticas en Bodegas y Viñedos Nekeas, Château La Grave Trigant de Boisset (Pomerol, Francia), Chateau Pichon Longueville Comtesse de Lalande (second Grand Cru classée de Pauillac, Bordeaux, Francia) y Bodegas Torres.En 2005 trabaja como ayudante de bodega en Yalumba wine company (Barossa Valley, Australia).En 2009 entra a formar parte como miembro activo del panel de Cata de la Denominación de Origen Navarra.Desde 2005 enóloga de Bodegas Ochoa.
 
Y al hablar de Bodegas Ochoa, se llena la conversación de orgullo. De palabras como familia, trabajo, cuidado y cariño. "Una de las cosas más bonitas que tiene esta empresa es que, aunque contamos con 14 vinos diferente, manejamos unas cantidades pequeñas de cada uno de ellos y esto los convierte en vinos muy especiales. No es una producción en masa", explica Adriana Ochoa, sexta generación de enólogos de la familia Ochoa, con una larga tradición vitivinicultora en Olite.

-Lleváis con orgullo el hecho de ser una bodega familiar de más de 160 años, ¿quién creó la empresa?
En realidad estamos en Olite desde el siglo XIV. Sabemos que entonces había un Ochoa de Ayanz, que era el alcalde del pueblo, que tenía una bodega y vendía vino a la reina Juana porque tenemos un recibo de cobro. Pero luego hemos perdido la línea y no sabemos qué paso hasta 1845. Y somos una bodega familiar en la que trabajamos 16 personas. Mi padre es el director técnico y el que se encarga de la viña, mi hermana que lleva el marketing y las ventas, mi madre es la gerente y yo soy la que elaboro los vinos.

-Se suele decir que en las empresas familiares es complicado el relevo generacional pero parece que en la vuestra esto está superado. ¿Habéis contado con algún asesoramiento especial?
La bodega ha existido desde 1845 pero el impulso grande ha llegado con mis padres, porque mi abuelo murió cuando mi padre era muy joven. Él estudió y fue director de la sección de enología de la Estación de Viticultura y Enología de Navarra (EVENA) desde su fundación en 1981 hasta el año 1992, pero también trabajaba en la bodega haciendo los vinos y exportando mucho. Ese año fue cuando decidió dedicarse al negocio familiar que regentaba mi madre. ¿Cómo hemos hecho para mantenernos? No sé. Nos llevamos bien, no reñimos, no hemos tenido problemas... La verdad es que yo pensaba que iba a ser más complicado pero realmente es fácil. Tenemos unos padres que están muy abiertos a nuevas cosas, como las etiquetas y la imagen de la bodega que son muy modernas. No nos estamos estancando en lo antiguo sino que estamos siempre haciendo cosas para renovarnos.

-Por decisión propia, la uva de vuestros vinos procede únicamente de vuestras 143 hectáreas de viñedo. ¿Por qué lo habéis decidido así?
Porque queremos tener una calidad constante todos los años. Si yo elaboro el vino en mi viña siempre es del mismo terreno y, de esa manera, puedes tener una calidad constante o incluso mejorarla porque cada año vas conociendo más el suelo, la uva... es muy diferente a estar comprando la uva cada temporada. Aunque ahora mismo nos saldría bastante más rentable comprarla nosotros creemos que no nos compensa porque pensamos que hemos hecho lo adecuado. Preferimos tener rendimientos pequeñitos, con uvas concentradas para dar vinos más ricos, más aromáticos...

-Eso os permite también conocer mejor las peculiaridades de vuestro vino.
Sí. Para mí como enóloga es algo más sencillo porque tengo un depósito para cada parcela, separándolos por diferentes tipos de suelos, las variedades... Yo siempre digo que el vino es como el pescado, si compras una buena merluza, tienes más posibilidades de que te salga rica aunque seas mal cocinero que si compras una merluza pasada. Esto es lo mismo. Si tú tienes una buena uva es una gozada trabajar porque ya sabes año tras año la mineralidad que te dan algunas parcelas, la fruta que te dan otras... Es como pintar un cuadro, sabes con qué colores cuentas y después haces las mezclas y el vino. Aún así las vendimias son complicadas porque en el mundo del vino no siempre dos más dos son cuatro.

-¿Tenéis pensado adquirir más terrenos para poder producir más?
No, ya nos hemos quedado en este volumen. Creemos que es un tamaño humano, que podemos controlar. Aunque tenemos 14 vinos diferentes, un aceite de oliva, aguardiente de orujo de moscatel, verjus... tenemos un poco de todo pero aún así podemos controlar bien lo que estamos haciendo y su calidad.

-¿Qué cantidad de botellas producís?
Dependiendo del año pero en total hacemos unas 600.000 botellas. Todos los años más o menos igual. Podríamos llegar hasta 700.000 porque hay vinos que se venden a granel en las prensas y siempre tenemos un poco de margen pero tampoco podríamos crecer mucho más.

-¿Cómo definirías las características que definen a los vinos de Bodegas Ochoa?
Tenemos una línea muy amplia, con muchos vinos porque siempre estamos investigando e intentando hacer cosas nuevas pero una de nuestras características es que son vinos elegantes, para beber. Están enfocados al consumidor. Y hay otra cosa que también es muy importante: sacamos los vinos cuando están listos para beber. Puede parecer una tontería pero hay muchas veces que te bebes un vino y piensas que le habría venido bien un año más de madurez. Por esto es por lo que nos va muy bien en exportación porque la gente lo aprecia mucho.


-Sois una empresa familiar pero moderna y muy volcada en la investigación. De hecho uno de estos proyectos de investigación se convirtió en el moscatel Ochoa que es uno de los buques insignia de la marca y fue el primer proyecto de I+D de una bodega española. ¿Cómo surgió la idea de investigar en torno al vino?
En 1994 sacamos el moscatel y ese fue el primer proyecto de I+D que tuvimos. Mi padre siempre cuenta que en 1992 llegó al CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) a Madrid con su mini proyecto para producir un vino blanco dulce de moscatel y se encontró allí a empresas tan grandes como Iberia. Desde entonces no hemos parado de investigar. Todos los años tenemos nuevas cosas: por un lado el I+D y por otro lado las experimentaciones propias que hacemos constantemente. Hay muchos proyectos que son internos. Por ejemplo, para mejorar la calidad del tempranillo llevamos muchos años mirando cómo regar bien, con poca agua y en los momentos adecuados. Intentamos sacar lo mejor de la naturaleza para hacer los mejores vinos.

Otro de los proyectos que hemos sacado últimamente es el Moscato: un vino blanco dulce de baja graduación (aunque no es vino porque tiene 5,5º de alcohol), espumoso, con una burbuja de la propia fermentación. No es un vino desalcoholizado sino que es un mosto parcialmente fermentado. Es muy agradable para introducirse en el mundo del vino y para la gente joven es perfecto porque puedes conducir perfectamente después de beberlo, porque una botella es poco más que dos latas de cerveza.

-El moscatel dulce de Ochoa fue algo revolucionario en 1994. ¿Os sirvió para situaros en el mercado y haceros un hueco pese a ser una bodega pequeña?
Sí porque no había de este estilo de vinos en el mercado. Para nosotros el moscatel nos ha construido una reputación. Ahora se conoce mucho el moscatel de Ochoa y trabajamos todos los años para sacarlo mejor Ha hecho que se nos conozca en muchos sitios y también ha servido para recuperar la uva moscatel de grano menudo en Navarra. La gente estaba arrancando esas cepas y a raíz de salir este moscatel ha habido más bodegas que han empezado a hacer este estilo de vino y se ha recuperado.

-¿Y en qué estáis trabajando ahora?
En un vino dulce de vendimia extra-tardía que llevamos unos años preparándolo y nos está dando unos resultados muy buenos pero todavía no ha salido al mercado. Y también estoy haciendo una cofermentación de tempranillo, que es una variedad tinta, con viognier que es una variedad blanca, lo que estabiliza mucho el color del tempranillo y le da un color mucho más intenso, hacia morado. Está funcionando muy bien y estoy muy contenta.


PRODUCTORES DE ACEITE

-¿Cómo surgió la posibilidad de que Bodegas Ochoa entrara en el mundo del aceite? ¿En qué año fue?

Llevamos ya siete años haciendo aceite. Surgió porque además de las 143 hectáreas de viñedo tenemos más terreno y queríamos encontrar algo para plantar que fuese rentable y compatible con la viña. Y ese algo fueron los olivos. Pero el olivar tradicional conlleva muchísimo trabajo, especialmente la recogida de la oliva, que requería un montón de tiempo y gente. Además, en el viñedo ya estamos vendimiando todo con la máquina, no íbamos a dar un paso hacia atrás y pasar a recoger a mano. Entonces, pensando y consultando con diferentes personas llegamos a la conclusión de que el olivar en super intensivo era muy interesante. Hablamos mucho con Agromillora, que es un vivero catalán que nos ayudó un montón. Fuimos a Lleida porque esta manera de cultivar el olivo viene de allí y vimos que esto era la revolución del olivar. Es impresionante porque cambia totalmente el concepto de los olivos.

Empezamos plantando arbequina en 12 hectáreas, siempre con la ayuda de Agromillora. Y el año pasado volvimos a plantar más. Ahora ya hemos aprendido mucho y los de Agromillora a su vez también han aprendido con nosotros. Hemos cambiado un poco el concepto y ya no levantamos tanto los olivos. Estos olivos son enanos y llegan hasta dos metros y medio de altura. Pero ahora estamos haciendo unas estructuras más globosas, más bajas... para tratarlos más como a las viñas. Aprovechamos nuestro conocimiento del vino y lo estamos aplicando en el sector del aceite. Y nos está dando unos resultados fantásticos. Aparte de esto hemos plantado también diferentes variedades. Antes sólo teníamos Arbequina y ahora también Tosca, Koroneiki y alguna variedad experimental de Agromillora, para ver qué tal se implanta aquí.

-La clave de esta diversificación es que aprovecháis la máquina de vendimiar también para recoger la oliva.
Exacto. Lo esencial de esta diversificación de negocio que hemos hecho es que todo lo que utilizamos en el viñedo se puede usar también en los olivos: tratamientos, trabajo del suelo, la recogida, la prepoda... La inversión ha sido sólo la implantación y algunas pequeñas cosas más pero sobre todo hemos adaptado lo que tenemos, que es muy diferente que comprar todo nuevo. Al principio empezamos plantando los olivos con un marco de 5x2 metros de separación que era lo que nos aconsejaron pero ahora hemos reducido a 4x2, cuatro metros de separación entre las filas y dos metros entre los árboles. Es para hacer el efecto seto. Aunque son árboles pequeños lo que queremos no es que nos dé mucha oliva sino que la producción sea constante.

-¿Con qué resultados cerró la empresa el 2012?
Está la cosa complicada porque la crisis se ha notado mucho. Nosotros exportamos más del 60% y gracias a eso la empresa está bien pero no es fácil. Vendemos menos pero vamos vendiendo bien. Estamos evitando esa especie de prostitución que hay alrededor de los precios, bajando hasta niveles abusivos. Tenemos nuestra calidad, nuestros vinos y esto es lo que defendemos. Luchamos contra la crisis sacando cada año mejores vinos y haciendo las cosas lo mejor que podemos. Y luego como no tenemos variaciones en cuanto a calidad dependiendo del año eso es algo que el cliente siempre nos lo ha agradecido. Siempre que alguien compra un vino de Ochoa, será diferente por las añadas pero la calidad siempre será igual, lo que es una garantía.

-¿Qué estimaciones tenéis para 2013?
Estimaciones todas. Estamos viajando mucho a Alemania, Inglaterra, China, Japón, Estados Unidos, México... realizando una importante labor comercial. Nos están funcionando muy bien Rusia y Japón. Incluso tenemos una tienda pequeñita en Tokyo. Nuestro distribuidor tiene una especie de centro comercial del vino español en uno de los barrios más lujosos de la ciudad y ahí hay un espacio Ochoa. Japón junto con China nos están funcionando bien y nos interesa. Lo que no queremos, y lo estamos evitando, es vender por vender. Siempre queremos ir a sitios donde se nos cuide el vino.


Bodegas ochoA

  • Actividad: Elaboración y venta de vinos y aceite
  • SectorVinícola
  • Año de Fundación: 1845
  • Dirección: C/Pedro I, 23 bajo 31007 Pamplona
  • Web: www.bodegasochoa.com
  • Empleados: 16 empleados



  • Jokin
    (17/02/13 11:09)
    #3

    Prostitucion alrededor de los precios? eso se llama MERCADO,CRISIS,AJUSTES,

    Responder

  • UN caparrosaino que viaja
    (17/02/13 09:10)
    #2

    Pues estoy por Nueva Zelanda que de vinos hay y entienden lo suyo y en las delicatesen de los pocos vinos españoles que he visto estaba el de Ochoa , blanco dulce, eso corrobora lo que dice su hija Felicidades Ochoa y que siga vendiendo.

    Responder

  • M.Iribertegui
    (13/02/13 08:51)
    #1

    Sin duda el mejor aceite que he probado nunca. ¡Enhorabuena!

    Responder


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