Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
NUEVOs colaboradores de DN+

Borja Vaz, investigador en Game Studies y docente de Narrativa de Videojuegos

​Novedades en el frente

Borja Vaz.

Actualizada 14/04/2016 a las 18:45
  • DN. Pamplona
Jugar a videojuegos no es cosa de infantes. Es una industria que ha facturado 90.000 millones de dólares en el último año y en la que el perfil medio de quien juega es un hombre o una mujer, de unos 37 años y con estudios superiores. No es cosa de infantes pero sigue siendo un juego. Y de eso viene a hablar Borja Vaz en su nueva columna en DN+, la nueva oferta informativa digital de Diario de Navarra. Su columna se publica un jueves cada 15 días en la web (el miércoles anterior en DN+ Tablet), alternando con la columna socio-política de Fernando Remiro, a quien presentaremos la semana próxima.

En su columna en DN+, el tema vertebrador son los videojuegos, pero no para hablar de novedades o lanzamientos, sino con la intención de ofrecer “una visión comprehensiva del medio, centrar la atención en sus múltiples facetas: educativa, narrativa, sociológica, financiera, artística e incluso académica –explica Borja Vaz-. Creo que combino una pasión por el medio desde que era niño (aunque entonces mi acceso a los videojuegos era muy limitado), un seguimiento cercano de la industria desde mi adolescencia y, por último, una investigación académica ya en mi etapa adulta”.

Borja Vaz es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra y máster en Estudios Narrativos de artes visuales por la Universidad Rey Juan Carlos. Además de llevar su propia sección sobre videojuegos en el ABC Cultural, imparte clases de Narrativa de Videojuegos en Función Lenguaje, en el Taller de Literatura Aplicada de Madrid, asociado al Instituto Cervantes.

“Las principales universidades del mundo ya tienen desde hace años sus grados en diseño y producción, pero cada vez más se están creando departamentos de ludología dedicados con estudios semióticos, hermenéuticos, filosóficos, narrativos, estéticos… Todo aplicado a los videojuegos, porque los videojuegos plantean dilemas morales y discursos políticos, exponen realidades sociológicas y socioeconómicas”, dice Borja, pero añade que “en el fondo, el objeto primordial del que emana todo es el juego en sí, es el grito supremo de victoria al salvar por los pelos el combate contra el jefe final del Dark Souls 3”.

¿Qué es lo que te apasiona de los videojuegos?

Los videojuegos recogen una tradición que viene desde el hombre primigenio, la necesidad de esparcirse, pero fundamentado en el avance tecnológico para exponernos a la creatividad de otras personas, artistas que diseñan mundos ficcionales donde nosotros vivimos aventuras y alcanzamos metas. En el fondo, los videojuegos son un ejercicio colaborativo necesario entre el creador y el usuario. Ahí es donde se produce la magia: lo que distingue a los videojuegos de otros medios es la interactividad que exige no sólo reflejos o coordinación mano-ojo, sino una aportación intelectual para esclarecer sus mecánicas, dominarlas, y sacarles provecho en tu diseño de estrategias para superar los obstáculos que el juego interpone en tu camino.

¿Cómo funciona ese ejercicio colaborativo creador-usuario?

El problema con los videojuegos es que implican una barrera de entrada muy exigente para los neófitos que se acercan a ellos por primera vez. Exigen algo que en inglés se denomina “suspension of disbelief”, y que supone dejar todos los prejuicios y reparos en la puerta para sumergirse en un mundo recreado en polígonos y píxeles. Sin duda, quienes más les sacan partido y más los disfrutan son los nativos digitales, aquellos niños que se acercaron a ellos sin prejuicios adultos, con la inocencia que les permitía maravillarse con los mundos al otro lado del espejo. Muchos de los niños de entonces hoy son hombres y mujeres con sus propias familias, padres y madres con la mente abierta, pero mucho más responsables que otros, porque saben que los videojuegos son un medio de comunicación y de expresión, no simples juguetes para niños. No los verás comprando el último GTA a su prole como hacen otros en un, tristemente, demasiado habitual ejercicio de dejación de funciones parentales.

El mundo de los videojuegos siempre ha sido muy masculinizado, ¿has visto cambios en los últimos años en la visibilidad de las mujeres en el sector?

Sí, cada vez hay más mujeres en los estudios desarrolladores, sobre todo en la parte artística, pero también hay cada vez más referentes en puestos ejecutivos y de producción. La programación sigue siendo un tema más masculino, por ahora. Según datos de la IGDA (International Game Developers Association), el 22% de quienes desarrollan son mujeres. Todavía es poco, pero queda lejos del 3% que eran en 1989. Se calcula que lleguen al 40% en los próximos diez años. En cuanto a quienes juegan, técnicamente el 52% son mujeres, pero es un dato engañoso. Digamos que hombres y mujeres tienen preferencias distintas en cuanto a géneros y dispositivos, aunque cada vez más las mujeres se meten en ambientes tradicionalmente masculinos.

¿Son esos nativos digitales de que hablabas antes los destinatarios de tu columna o hay más gente que pueda leerla?

Creo que la columna, tal y como la estamos planteando, está dirigida a todo el mundo que tenga un interés mínimo en el medio. Mucha gente simplemente no tiene ni idea de qué son los videojuegos, y se encierran en posturas reduccionistas porque uno siempre tiende a rechazar o despreciar lo que no comprende.

¿Cuáles es tu desafío con esta columna?

Me gustaría sorprender a los lectores mostrándoles todas las posibilidades de los videojuegos, y toda la conversación que están planteando. Quiero llamarles la atención sobre el interesante comentario que Bioware hace sobre el terrorismo yihadista en Dragon Age 2, un juego de rol de fantasía, con magos y dragones. Quiero acercarles a la extraordinaria vida de Joel Green, y cómo sus padres crearon un juego sobre la experiencia de cuidar de un niño con cáncer cerebral terminal. Quiero mostrarles la influencia de la literatura gótica decimonónica en Bloodborne y la ferviente comunidad que colabora en Internet para desentrañar su críptica narrativa. En definitiva, quiero presentarles un mundo lleno de posibilidades.

Los usuarios registrados o suscriptores de DN+ pueden consultar las colaboraciones anteriores de Borja Vaz sobre Los videojuegos en la universidad y La impronta literaria de Lovecraft en Bloodborne. Esta semana, todas las personas que accedan a la web pueden leer de forma gratuita su nueva columna sobre las convulsiones sociales que está causando el desembarco masivo de mujeres en un medio tradicionalmente dirigido a un público masculino.

Este nuevo contenido de DN+ es otro de los productos y servicios que conforman la oferta DN+ para suscriptores: podcast, acceso ilimitado a la web, aplicación móvil, las publicaciones para tablet DN+ Tablet y DN+ Semanal, sistema de alertas personalizadas, boletín en el correo electrónico y ventajas y descuentos del Club del Suscriptor.

DN+ es una nueva manera de vivir la información, una oferta completa y multidispositivo que te mantiene al día de todo lo que sucede en Navarra. Consulta los detalles de la suscripción a DN+ y prueba la oferta de bienvenida de 3€, tres semanas de acceso ilimitado al precio de una.  

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra