PELOTA / CAMPEONATO DE PAREJAS
Titín vuelve a sentar cátedra
- A sus 44 años y con la ayuda de un gran Merino II en la zaga, ambos lograron en el frontón Adarraga de Logroño la victoria sobre Bengoetxea VI-Apraiz por 22-14


Publicado el 21/01/2012 a las 20:39
TITÍN III-MERINO II 22
BENGOETXEA VI-APRAIZ 14
Titín III volvió a demostrar de nuevo su calidad pese a sus 44 años en la quinta jornada del Campeonato de Parejas. Acompañado de un gran Merino II, ambos se impusieron 22-14 sobre la pareja formada por Bengoetxea VI-Apraiz en en frontón Adarraga de Logroño.
Con esta victoria, la pareja riojana logra su segundo punto en cinco partidos en el torneo y se mete de lleno en la pelea por un puesto en las semifinales. Por su parte, y tras esta derrota, Bengoetxea VI-Apraiz se mantienen también con dos puntos en los mismos partidos.
En una nueva muestra de talento y agilidad, el delantero de Tricio llevó la iniciativa de los tantos y enredó a Oinatz en la delantera hasta que le desquició. Gracias a los endiablados ganchos y dejaditas al txoko de Titín, los colorados se pusieron en un santiamén con una clara ventaja de 9-2.
En ese instante, Oinatz despertó brevemente de la pesadilla a la que le estaba sometiendo el riojano y empezó a contraatacar a Titín, en lo que fue una bonita y divertida pugna en los cuadros alegres entre ambos delanteros. Por detras, Merino II y Apraiz aguantaron bien aunque el zaguero vizcaíno llegó más justo a los momentos finales del partido.
Precisamente tras un tanto de suerte de Apraiz, que fue a darle a un pequeño agujero del frontón engañando así a sus rivales, el partido se puso con un marcador de 12-8, y después de una dejada de Oinatz , un fallo de Merino II y una chapa de Titín III, el resultado se ajustó hasta el 13-11. En ese momento, Merino II cogió las riendas del partido y se puso a soltarle a la pelota de una manera muy efectiva y logró pasar por encima de Apraiz, que pasaba dificultades para devolver los pelotazos del de Villar de Torre.
En la parte final del partido, los riojanos, más sólidos, cerraron el partido sin dificultades. En parte, por los nuevos errores de Oinatz, que cuando el partido terminó, había cometido 8, demasiados si se quiere ganar un partido.