PELOTA
De caza como resaca de la "jaula"
- Asier Olaizola, botillero, y Vergara, técnico de Asegarce, hablan de psicología de la final
Actualizado el 13/12/2011 a las 13:23
Aimar Olaizola celebró ayer su récord de cinco txapelas en el Cuatro y Medio, pero lo hizo de una forma sobria. El reciente fallecimiento de su padre hizo que la celebración fuera distinta. El delantero de Goizueta dedicó ayer la jornada a la caza, una de sus pasiones, para desconectar después de un mes intenso.
Los Olaizola tenían dudas sobre si celebrar o no la txapela de Aimar. La muerte de su padre y de un tío materno en los últimos 15 días no dejaban lugar a la juerga. Al término de la final Aimar se dirigió a la sidrería Alorrenea de Astigarraga. Allí el pelotari, su familia y un grupo de unos 70 amigos degustaron ensalada mixta, tortilla de bacalao, chuletas, queso y nueces y sidra. No hubo trikitixa, ni tampoco copas a la salida de la sidrería.
Olaizola II se fue a casa hacia la 1.30, y le resultó muy difícil conciliar el sueño por el esfuerzo, las emociones y el cansancio de la última semana. El goizuetarra, que terminó bien la final, se levantó pronto y a las 7.30 de la mañana se fue a cazar a Soria con su hermano Asier. Ambos son muy aficionados, y después de una última quincena muy dura (la muerte de su padre, de un tío y la lesión de Aimar y el aplazamiento) les vino bien para relajarse.
La preparación psicológica
Aimar Olaizola había comentado en fechas previas a la final, que su reto más difícil era conseguir concentrarse en el partido. El goizuetarra lo consiguió del primer al último tanto en el frontón Bizkaia.
"Desde la elección de material hasta el partido Aimar desconectó, pensó lo menos posible en el partido contra Juan", comentaba ayer Asier Olaizola, hermano y botillero del campeón del Cuatro y Medio.
En los tres días previos a la final el goizuetarra lo dedicó a estar con su familia e hizo algún paseo por el monte para relajarse.
A Olaizola II no le hizo falta ver partidos previos con Irujo. Él, Asier Olaizola y Salva Vergara, responsable técnico de Asegarce, iban con las ideas claras al recinto vizcaíno.
"Aimar tenía muy claro cómo tenía que jugarle a Irujo. Había que evitar su aire, que entrara de gancho y volea, y obligarle a jugar a bote", explicaba ayer Salva Vergara. "Olaizola II es pelotari cien por cien, y en la final se defendió muy bien a la pared, cuando pasó al ataque le echó la pelota a Juan a los pies y supo terminar muy bien".
Sin miedo y a lo suyo
Tanto Asier Olaizola como Salva Vergara apuntaban ayer que Olaizola II salió sin ningún temor por lo que pudiera pasar con su dedo en el Bizkaia. "Las finales siempre hacen que el pelotari dé un punto más de lo que hace en los entrenamientos", decía Vergara. "En el último entrenamiento, por ejemplo, hizo 10 o 12 saques en los que tuvo de todo, luego en la final mira qué bien sacó en los últimos tantos".
Para Asier Olaizola, una de las llaves de la final estuvo en la actitud de su hermano en el partido. Mantuvo la tensión del primer al último tanto. "Hasta el 10-11 fue una final bastante igualada, luego me dio la sensación de que Juan se desquició, se vino un poco abajo, porque falló pelotas que eran tantos prácticamente hechos, y Aimar siguió a lo suyo".
Todos lo vivieron con intensidad. El pelotari, la empresa y su botillero. Y fue una txapela especial para todos.
Así lo vieron
Radiografía del nuevo rey de la "jaula"
47 PARTIDOS ha jugado Aimar Olaizola dentro del Cuatro y Medio. Ha ganado 36, cinco de ellas finales.
Su primer partido...
22-14 con Ortiz el 31 de octubre de 1998.
Su último partido...
22-12 Irujo. Final de 2011.
Rivales en estos 47 partidos
23
Rival contra el que más ha jugado Abel Barriola, 8 partidos.
Rival al que más veces le ha ganado
Abel Barriola, 6.
Rival contra el que más veces ha perdido.
Juan Martínez de Irujo, 3.
Partido más largo
79 minutos con Barriola en 2002. 16-22 en el Labrit.
Partido más corto
37 minutos con Barriola en 2004. 22-8 en la final.
Partido más peloteado
442 pelotazos contra Barriola en el 16-22 del Labrit en 2002.
Partido menos peloteado
200 contra Juantxo Koka en 2008. 22-5 en el Beotíbar.
Máxima paliza
22-5 a Fernando Goñi en 2004 y a Koka en cuartos de 2005.
Derrota más abultada
11-22 contra Patxi Eugui en 1998 (su primera participación) y contra Retegui bi en los cuartos de final de 2009.