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Sufrida salvación en el 25 aniversario

  • El Orvina cumplió sus bodas de plata esta temporada, en la que logró mantener la categoría en la penúltima jornada de liga

Rebeca Urretavizcaya.

Sufrida salvación en el 25 aniversario

Rebeca Urretavizcaya.

ASTRÁIN
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Actualizada 29/05/2015 a las 13:51
  • Fermín Astráin. Pamplona.
A principio de temporada se le hizo entrega de una placa en conmemoración de los 25 años desde la fundación del Orvina, un cuarto de siglo que es lo que ha estado defendiendo la camiseta del club en la portería Rebeca Urretavizcaya,  la capitana del equipo y una voz autorizada en el conjunto dirigido por Leandro Fernández.

"Este año esperaba que fuera distinto. Es verdad que la plantilla era prácticamente nueva y muy joven y que no iba a ser fácil, pero teníamos la ilusión de funcionar desde el principio, hemos jugado bien, pero no hemos tenido suerte. No te planteas sufrir hasta el final. Creo que teníamos retos mayores, cuando comienzas la temporada siempre aspiras a todo", aseguró la portera. Sin embargo, las lesiones han mermado mucho al equipo en el tramo final de temporada y los apuros han sido más de los esperados. De hecho, la permanencia se consiguió el pasado sábado en la cancha del campeón a pesar de salir goleadas ante el Atlético de Madrid. Las derrotas de Amarelle y Ordizia dejaron sellada la salvación. "Yo particularmente no me esperaba un año así. Creo que la falta de acierto cara a gol y las lesiones nos han marcado desde el principio. Comenzó Itsaso con la rodilla, Maialen con el tobillo y Aintzane ha ido de una en otra. Pero lo que no te puedes imaginar es las lesiones tan graves que nos han ido pasando. Lo de Yessi Gascón fue muy duro y al final lo de Patri también, primero con el hombro y luego con la rodilla. Ha habido otras cosillas musculares, pero esas te las esperas", señaló la capitana.

Tanta ausencia complica mucho los entrenamientos durante la semana, no se pueden preparar bien los encuentros y se pierde intensidad. No obstante, el Lacturale Orvina ha ido sobreponiéndose a todos los problemas. "Hemos entrenado con jugadoras del filial, gente muy joven que nos ha echado una mano. Hasta ha llegado a debutar una de ellas, Yarima, con 15 años recién cumplidos. Hay algunas que vienen con muchas ganas y tienen todas las condiciones para jugar. De cara al próximo año tenemos dónde elegir", expresó.

Y es que una de las características del club era su cantera, aunque ha habido temporadas en las que no se ha mirado demasiado a la casa, por unas u otras circunstancias. "Esa es la filosofía por la que hay que apostar. No porque no haya otra opción, sino porque debe ser nuestra identidad. Creo que ahora se trabaja mejor que antes y se empieza a contar la cantera. Todos hemos ido aprendiendo con los años y creo que el funcionamiento del club ha ido a mejor", expresó Rebeca Urretavizcaya.

Este año han tenido oportunidades jugadoras muy jóvenes como Irune o Aiora (18 años) y han asumido bastante responsabilidad otras que llevan pocas temporadas en esta categoría, como Patri (22), Luci (23), Yessi Gascón (20) o Maialen (21). En general, era un equipo joven exceptuando cuatro jugadoras. "Teníamos mucha juventud, pero sorprende el carácter de alguna. Patri, por ejemplo, es una chavala muy joven pero muy asentada en la pista. Hay gente con más años que pasa más nervios. Irune también tiene mucho desparpajo. Es verdad que era una plantilla con poca experiencia y que a veces cuesta. Pero por otro lado, ellas también transmiten esa ilusión, esas ganas y esa alegría que tienen. Este año el grupo ha sido excepcional y es con lo que me quedo. A pesar de las dificultades, todas nos hemos apoyado muchísimo y ninguna ha bajado los brazos. Por eso hemos sacado la temporada adelante, ha sido un triunfo de todos, vestuario, cuerpo técnico, junta y afición", indicó.

La permanencia estuvo muy cerca y se volvió a complicar

En la jornada 25, el Orvina estaba prácticamente salvado. Venía de vencer a un rival directo como Majadahonda y había cinco equipos por debajo. La distancia con el descenso era de siete puntos a falta de cinco partidos. No obstante, no llegaba el último triunfo y el conjunto pamplonés ha sufrido en exceso hasta el final. De hecho, se ha salvado con los 23 puntos que se sumaron en esa jornada 25. "Nos vimos que lo teníamos casi hecho. Te alegra porque piensas que la gente que no ha tenido muchos minutos va a tener oportunidades. No te relajas, pero sí lo ves de otra manera. Pero cuando no sumas esos puntos que te hacen falta, entonces empieza a pesar todo. En ese tramo, además, nos hicieron mucho daño las lesiones y la falta de acierto. Igualamos el encuentro a uno ante el Ordizia y ganábamos 1-0 al Universidad de Alicante en casa y acabamos perdiendo. No fuimos capaces de coger más ventaja y al final de los partidos nos pesó, porque empezó a fallar el oxígeno y… En fútbol sala es complicadísimo defender un 1-0 y más cuando estás justo de gente", indicó.

Según confirma, Rebeca no es muy de hacer números, sólo piensa en ganar semana a semana, pero sí que lo pasó mal después de enfrentarse a la UA. "Al perder con la UA, pensaba que podíamos llegar a la última jornada sin depender de nosotras mismas. Fue una semana dura, pero no era así y me enteré el jueves. En ese momento piensas en todo lo que nos costó en su día subir y lo complicado que iba a ser volver a estar ahí", explicó Urretavizcaya.

Después de mucho sufrimiento, el resto de equipos tampoco sumó y la permanencia se selló el pasado sábado. Eso sí, después de salir goleadas por 11-2 ante el campeón de liga de la pasada temporada y de esta. La celebración fue de lo más extraña posible. "Celebras y no celebras. Te sientes feliz porque te has salvado, pero te han metido 11. Es una sensación difícil de explicar. Lo celebramos en el autobús y empezamos con ganas, pero para las 00.30 nos entró el bajón por la tensión acumulada. A ver si esta semana nos redimimos un poco y ganamos ante nuestra afición", señaló la veterana portera.

Rebeca, después de 25 años en el club, no tiene pensado retirarse

No tiene pensado retirarse o colgar las botas, aunque tiene dudas de seguir en el primer equipo. "Ilusión no me falta, porque si no fuera así, no seguiría jugando. Pero no depende todo de mí. Depende de cómo se plantee el año que viene. Además, ahora igual tengo otras prioridades y hay que ir pensando en dejar paso a otras. Hay días que me levanto pensando en dejarlo y otros en seguir. Eso sí, me gustaría seguir ligada al club y al fútbol sala. Ya se verá de qué forma", argumentó Rebeca.

La portera analiza el futuro del club con la autoridad que le dan los años en él. Y asegura que puede ser prometedor, que hay chavalas que vienen pegando fuerte desde abajo. "Depende de la gente que siga, pero en la cantera hay mucho futuro. En la cantera hay muchas chavalas que vienen con ganas y que han entrenado muy bien con nosotras. ¿Por qué no repetir en un tiempo el año de la Copa? Igual hay que esperar a que esta gente joven se asiente y coja experiencia y a lo mejor nos da una alegría", añadió.

Después de toda una vida dedicada al club, Rebeca Urretavizcaya guarda buenos y malos momentos. El mejor, sin duda, el del ascenso a Primera División. "Después de cinco años en Primera, ya no se valora tanto quizás no lo vives como el primer día. Pero en ese momento, saber que vas a estar entre los mejores equipos y las mejores jugadoras de fútbol sala te hace mucha ilusión. Luego ya te das cuenta de que se juega cinco contra cinco y que todas tienen dos piernas y dos pies. Y que hay gente muy buena también jugando en categorías inferiores, pero era la novedad después de tantos años”, argumentó. También ha sufrido malos momentos, como los de las despedidas. “Intento quedarme siempre con lo bueno, que es más abundante, así que los malos momentos quedan en un segundo plano. Me resulta duro cuando compañeras tienen que dejar de jugar, principalmente si es por lesiones o porque no pueden compaginarlo… Al final, lo que realmente importa del deporte en general es la gente. Las personas con las que has compartido vestuario, vivencias… Eso también te va formando como persona".

Por último, sabiendo que el nuevo presidente de la FNF Rafael del Amo ya ha tenido sus primeras reuniones con los mandatarios del fútbol sala, Rebeca Urretavizcaya se siente esperanzada en que la Federación le dé un empuje a este deporte en Navarra. "No he profundizado demasiado en esa reunión, pero ojalá cambie. Digamos que he conocido tiempos mejores del fútbol sala femenino. Creo que el tema de las selecciones fue un punto de inflexión hace ya 10 años. El fútbol sala es muy bonito y aporta otras condiciones al joven que el fútbol no aporta. Yo comenzaría por fomentar las categorías inferiores, que es la base de todo deporte. Intentaría captar ayudas y subvenciones para el fútbol sala femenino. Fomentar la liga juvenil, que se queda algo coja. Y recuperar las selecciones de categorías inferiores, para que las chavalas sepan lo que hay fuera", finaliza Rebeca, aún siendo consciente de que es un trabajo complicado.

Ahora es Leandro el que ha decidido dejarlo. "Sí, esta semana nos ha dado la noticia. Entiendo sus motivos, al final creo que todos los entrenadores cumplen un ciclo y necesitan parar, dedicar tiempo a otras cosas, como la familia, pero me da mucha pena. Su aportación y entusiasmo ha sido fundamental estos años, primero para llevar al equipo a la máxima categoría y luego para mantenerlo. Para mí ha sido muy importante tener un entrenador como él, una gran persona dentro y fuera del campo. He aprendido mucho de él y me llevo un gran número de recuerdos, pero lo mejor es que sé que va a seguir estando ahí en el momento en el que lo necesite. Con él también se va parte del cuerpo técnico, Roberto Jiménez (preparador físico), una persona espectacular en todos los sentidos, y Sergio San Martín (entrenador de porteras) que, aunque este año no ha podido estar todo lo que nos hubiera gustado por razones personales, ha sido un gran apoyo en épocas complicadas y con el que también he crecido mucho como jugadora y persona. Tampoco continúa Yolanda Martil, que en los últimos años ha ejercido como delegada, no hay palabra suficientes para describirla como compañera y amiga. Todas ellas son excelentes personas que nos van a seguir apoyando y con las que vamos a poder contar", finalizó visiblemente afectada.



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