ALMERÍA 1 - OSASUNA 3

Zarpazo a la Copa

  • Satrústegui, Timor y Roberto Torres también jugaron a buen nivel en un once de Osasuna muy superior al Almería

FERNANDO CIORDIA . ENVIADO ESPECIAL A ALMERÍA .

Actualizado el 14/12/2011 a las 02:56

Osasuna sacó pecho en Almería, donde dejó sentenciada la eliminatoria de Copa. El zarpazo de los dieciseisavos resultó mortal en una espléndida primera parte en la que jugadores que no vienen entrando en las alineaciones dieron la talla con suma autoridad. Dejan Lekic fue el ejemplo más representativo de esta pequeña rebeliónen una noche redonda que convierte en mero trámite el encuentro de vuelta del miércoles que viene en Pamplona.

La plantilla que dispone Mendilibar se hizo buena en el estadio de los Juegos Mediterráneos, escenario de tardes aciagas para el osasunismo y que ayer, ante apenas 2.000 personas, dio cobijo a un fútbol alegre y a goles de bella factura. Osasuna cambió su cara de buen defensor en la Liga para pasar al ataque en la Copa contra un rival inferior en todo. Fue un Osasuna joven y hambriento.

La línea de medias puntas que colocó el de Zaldibar por detrás de Lekic respondió a las expectativas por la movilidad. Nekounam y Timor condujeron las posesiones, y conectaron con Annunziata, Cejudo y Roberto Torres, generosos en la pelea y valientes para ofrecerse al balón. Aroma del Promesas. Lekic se sumó a esta pequeña fiesta del fútbol rojillo en Almería. Osasuna funcionó como un reloj pese a las muchas variaciones que presentaba el equipo inicial.

El gigantón serbio abrió el marcador al cuarto de hora con un remate soberano que quedará como uno de los mejores goles de la temporada. El centro se lo puso un Cejudo agresivo después de su suplencia en Málaga. Llegó Lekic en carrera con un zancada elegante y, entre los dos centrales y desde la frontal del área, conectó con su pierna izquierda una soberbia volea sin dejar caer la pelota. Plasticidad y coordinación. Fue directa a la escuadra. Luego apuntaría muchos más detalles, comenzando por la presión, al fin y al caso su caballo de batalla para el estilo que quiere Mendilibar.

Osasuna se había apoderado de la pelota con tranquilidad. Jugó siempre en terreno andaluz y con el balón por la hierba. Tras otra arrancada explosiva de Cejudo, Lekic picó el cuero en el área y provocó que Silva sacara la mano a pasear casi pisando la línea del área. Penalti tonto, pero al fin y al cabo penalti. Neko engañó a Diego García con su habitual seguridad desde los once metros.

Annunziata puso el broche antes del descanso de una primera parte sobresaliente. El canario recibió la pelota de un mal despeje de Bernardello y sin pensárselo dos veces mandó un disparo exterior por encima del meta local. 0-3 y eliminatoria decidida.

El Almería planteó escasa batalla salvo unas tímidas incursiones por banda derecha. La ocasión más clara ante Asier Riesgo fue un remate fuera de Omar. No tuvo mayores problemas el meta guipuzcoano, ayudado porque el equipo andaluz jugó prácticamente sin delanteros. Soriano, un viejo conocido, actuó como hombre más adelantado junto a Aarón. Fue sintomático. Ulloa, el pichichi de Segunda, estaba en la grada. Alcaraz tiene una plantilla corta.

Menos brillo tras el descanso

Siguió dominando Osasuna en la reanudación. En cualquier momento podía llegar el cuarto. Torres intentó el disparo. Parecía que a nada que se acertara en el último pase caería más fruta del árbol. El partido se hizo más favorable todavía con la expulsión del lateral zurdo Dani Bautista.

Era el momento para repartir esfuerzos. Lolo y Raúl García reemplazaron a Flaño y Timor, titulares el domingo. También se marchó Damiá por Raitala, que jugó a pierna cambiada. Osasuna bajó por momentos el pistón, como sucedió en la jugada del tanto del Almería. No son habituales los goles de córner en contra, pero ayer pasó. Se anticipó Marcelo Silva a Roversio y Riesgo para marcar el 1-3. Fue el único lunar.

En el cuarto de hora final, Osasuna gozó de aproximaciones. Satrústegui, que completó 90 minutos muy serios, lanzó un dardo pegado al palo, y en una bonita triangulación navarra la pelota llegó a Annunziata que hizo lucirse al meta del Almería. Lekic también persiguió su segundo gol. El partido acabó con bronca local a Pérez Lasa, que echó a un desquiciado Ortiz Bernal.

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