OSASUNA
Puñal abre la puerta de la historia
- "Que el compañero vea que no entrenas bien o que eres "blandenguito" nunca ha sido mi tema"
Actualizado el 22/11/2011 a las 01:37
Hoy han pasado 128 meses (10 años y 8 meses) desde que Javier Castañeda se retiró del fútbol dejando una cifra para la historia: 350 partidos jugados en Primera División con Osasuna. El próximo domingo en Cornellá frente al Espanyol el niño que se asomaba en aquella sala de masajes igualará esa cifra y se convertirá en el futbolista con más partidos a sus espaldas en la máxima categoría. "Si hace años me llegan a decir que iba a batir el récord de partidos de Javier les hubiese dicho que estaban locos", reconoce Puñal.
Los récords se baten
Ambos son historia viva de un club con 91 años de vida obligado a volver la vista sobre su pasado para no perder sus señas de identidad. Esas mismas que, a pesar de los 20 años de edad que les separan, comparten todavía hoy Castañeda y Puñal. Los dos se reunieron el pasado jueves para escenificar el relevo histórico que se producirá el próximo domingo. "Mi récord no se bate de un año para otro, pero sabes que siempre habrá alguno que vendrá y lo superará, eso está claro. Para poder jugar todos esos partidos lo más importante es la actitud personal del jugador. Yo he visto jugadores muy buenos que no han llegado. Si Patxi ha jugado con todos los entrenadores que ha tenido es por algo. Si está jugando es porque tiene que seguir haciéndolo, porque si no lo quitarían. Eso lo tengo muy claro", asegura el madrileño.
"Se tienen que juntar una serie de cosas", dice Puñal. "Que tengas unas condiciones, que el cuerpo te permita estar muchos años en activo, tener suerte con las lesiones, tener mucho amor por la profesión y dejarte la piel todos los días. Hay que tener suerte, sin duda, pero también hay que trabajárselo día a día".
Puñal, un jugador de antes
Cuando se le pregunta a Castañeda si Puñal es un jugador como los de antes no hay lugar a la duda. "Sí, sí, sí. Yo siempre he valorado más en un jugador una actitud que el hecho de que sea bueno o malo. Yo dentro del campo siempre he sido más partidario de la actitud de un compañero. Dicen que el fútbol ha cambiado mucho, pero lo que ha cambiado es la actitud del jugador. Ahora se ven grandes equipos y grandes jugadores, pero les falta ese punto. Cuando yo jugaba había una gran confianza en el de al lado", explica el excentral rojillo.
Puñal asiente. "A Javier da gusto escucharle", dice. "Yo he tenido la suerte de ir al Sadar con mi padre desde que me empezaron a salir los dientes. Yo veía un equipo muy involucrado, con una raza terrible. Quizá los primeros años que yo estuve en el primer equipo era algo parecido. Éramos casi una cuadrilla de amigos que íbamos y nos dejábamos la vida allí donde estuviésemos. Quizá aquellos de entonces no podríamos jugar hoy porque no daríamos el nivel de calidad exigido ahora. Ha cambiado un poco la cosa", comenta el capitán.
A pesar de todo Patxi Puñal sigue siendo una pieza básica en Osasuna, en unos tiempos en los que es casi imposible que un jugador comience y termine su carrera en el mismo club. "Es muy complicado estar muchos años en Primera y en el mismo equipo. Ahora los mercados están muy abiertos y yo creo que antes la cosa se movía menos. Osasuna es un club que tiene que vender y a la vez ahora puede acceder a muchos jugadores a los que antes no podía", argumenta Puñal.
Sin pájaros en la cabeza
"Es verdad que ahora hay más cambios de equipo, fundamentalmente por el tema económico", interrumpe Castañeda. "Antes existía el derecho de retención y un chaval de 21 años no podía dejar el club prácticamente hasta los 30. Ahora el mercado ha cambiado y la mentalidad del futbolista también, porque se vela más por los intereses económicos", dice el madrileño.
"Yo en ese sentido no me he roto mucho la cabeza", confiesa Puñal. "No he sido un futbolista de hacerme muchos pajaritos ni de apurar contratos hasta el último momento para marcharme. Me iban ofreciendo renovar y yo la verdad es que no he arriesgado demasiado porque siempre me he sentido a gusto y he valorado mucho estar en casa y con la familia. No sé qué acceso hubiese podido tener a otros equipos, pero no he tenido mucha inquietud en ese aspecto", afirma el capitán.
"Yo pienso que aquí se me ha valorado. Quizá al principio costó un poco, pero yo eso lo he visto también en otros jugadores de casa. Al principio, cuando empiezas, cuesta, pero no sólo aquí en Pamplona, sino en otros sitios. Pero yo me he sentido siempre muy querido y muy respetado", dice Puñal.
Paciencia con la cantera
La cantera es indudablemente una de las señas de identidad de Osasuna. Ayer, hoy y siempre. "Con los jugadores que vienen de abajo hay que tener paciencia hasta que el jugador madura y se adapta a una serie de cosas. Hay jugadores que ves que son buenos, pero necesitan cogerle el tranquillo. El problema es que la paciencia en estos tiempos es complicada, no sólo en la gente sino en los entrenadores. Recuerdo que uno de los primeros técnicos que tuve en el primer equipo nos reunió un día a todos los de la cantera y nos dijo: Vosotros no penséis que porque seáis de la casa vais a tener oportunidades. El 30 de junio si el equipo está en Primera yo seguiré, pero si no me tendré que ir. Así que si queréis oportunidades os las tenéis que ganar", cuenta Puñal.
"El canterano se tiene que fijar en los de arriba", explica Castañeda. "El jugador tiene que trasmitirle algo al jugador que viene de abajo, y el de abajo tiene que captar por qué ese señor ha jugado tanto y por qué sigue haciéndolo. Cuando una persona es capitán lo es por algo, y el joven tiene que fijarse en cómo entrena, en las reacciones que tiene cuando se lesiona... Yo creo que Patxi es un ejemplo para todos".
El próximo domingo Puñal llegará donde sólo uno de los cientos de jugadores que han pasado por Osasuna ha llegado. Y con toda seguridad, al terminar su carrera el navarro dejará una marca difícil de superar. "Ahora no le doy mucha importancia a esto de los récords. Al contrario, piensas que ahora en la prensa va a salir que soy más viejo que los fosos", bromea. "En lo único que pienso es en seguir aprovechando esta suerte que tengo de seguir disfrutando del fútbol. He tenido el placer de ver de niño a muchos jugadores que han pasado por el Sadar y ahora juego en ese campo día sí y día también rodeado de mi gente, con mi familia y amigos disfrutando de lo que hago. No puedo pedir más".
"Intento ser cada día el mejor entrenando"
Encontrar la motivación cuando uno lleva más de media vida jugando al fútbol no es fácil. "A mí me han preguntado muchas veces si tenía una motivación especial cuando jugaba contra el Madrid o el Barça. Yo nunca he tenido motivación contra esos equipos, sino ilusión. Mi motivación era demostrar al jugador que no estaba jugando en mi puesto que yo era titular por algo. Mi motivación siempre ha sido hacia mis compañeros, me daba igual jugar contra el Cádiz o contra el Madrid. Yo iba a muerte. Cuando venía la prensa y me preguntaba si estaba más motivado contra el Madrid les decía: Sí, estoy encantado, el equipo está a tope... Pero a mí me la sudaba. Que el compañero vea que no entrenas bien o que eres blandenguito pues nunca ha sido mi tema. Mi motivación era esa", explica Castañeda."Yo disfruto la tira entrenando. Intento ser cada día el mejor entrenando y si ese día no me ha salido un buen entreno al día siguiente voy pensando en el coche que hoy tengo que hacer un buen entrenamiento y disfrutar. No necesito encontrar muchas más motivaciones fuera", confiesa Puñal.
"Mi llegada aquí fue dura", recuerda Castañeda. Venía del Real Madrid y ya sabes el tema, decían que venía el niño bonito de Madrid. Había ese rollo y lo corté en un mes", dice Castañeda. "Tuve que hablar con varios compañeros para que no hubiese problemas, y siempre me lo han agradecido. Mi motivación eran los compañeros. Sí que es verdad que en los últimos años da pereza empezar la pretemporada, pero luego se te pasa. Yo disfrutaba mucho con el fútbol. Cuando me preguntan cuándo dejé el fútbol siempre les digo que no lo dejé, que era lo que más me gustaba, que a mí me echaron. Esto es así, estás hasta que te echan".