CONVERSACIÓN ENTRE MIROSLAW TRZECIAK Y NINO
Cara a cara con el gol
- "A lo mejor debí apostar para estar más años en Primera, pero yo estoy contento del recorrido que he hecho", dice Nino
Actualizado el 13/11/2011 a las 06:00
Trzeciak: Yo estuve en Segunda en tu tierra de Almería, en el Poli Ejido ¿Coincidimos jugando en contra?
NINO Supongo que con el Elche. Yo estaba allí entonces.
Trzeciak Creo que en un partido en el 2002. Nos ganasteis. Yo había salido de Osasuna, y tú acabas de llegar. Has venido a una buena ciudad. A mí me gustó tanto, que aquí sigo.
Sois un montón los que os quedais a vivir aquí. Es sorprendente. Es una ciudad, pequeña, muy acogedora, con mucha calidad de vida. Me ha llamado la atención.
¿Qué tal tú en Pamplona? ¿No te quejarás de la climatología que te ha recibido, casi como en tu tierra?
Muy bien. Estupendamente. Siempre he estado en equipos de sol, pero ciertamente aquí me acompaña también el buen tiempo, por lo menos hasta el momento, y en Osasuna estoy encantado.
¿Qué familia tienes?
Mujer, un niño de 5 años y una niña de 16 meses. Paseamos por Gorraiz, donde vivimos, nos gusta ir a la Plaza del Castillo, dar una vuelta por Carlos III o algunos parques. Somos de costumbres muy sencillas, disfrutar de los hijos.
Tu llegada es muy parecida a la de Camuñas, que también vino a Primera desde la Segunda División, cuando mi idea es que no os han faltado ofertas antes.
He tardado en salir de los sitios. Unas veces porque no me dejaron abandonar el proyecto que había, y otras porque la familia no quiso moverse. Me he sentido valorado y a gusto. Unas veces no me quisieron vender y otras no estuve yo por la labor de cambiar. Siempre he metido goles, ha habido ofertas y mareos a final de temporada, pero he estado a gusto. A lo mejor debería haber apostado para estar más años en Primera, pero yo estoy contento del recorrido que he hecho. ¿Tú jugaste en Primera?
Llegué a Osasuna muy tarde, como tú. Tenía 30 años, estuve tres años en Segunda y uno en Primera antes de ir al Poli Ejido con 34. Era un jugador muy distinto a ti. Tienes un perfil que le va muy bien a Osasuna. Siempre he pensado que el jugador más peligroso es el que en una jugada pasa por varias posiciones. Me gustaba Di Biaggio, o Raúl en el Madrid. Empiezan la jugada en medio, luego apoya al banda y aparece en el remate. Es la tendencia en el fútbol. No tener posición fija arriba y defender donde toque. Te vemos en todas las posiciones y te da tiempo de llegar al remate.
Me gusta moverme. Soy un jugador de mucha movilidad, contacto continuo con el balón, y mi instinto me dice que siempre debo estar al lado de la portería. La cabeza me lleva a los balones que caen cerca de ella. Llegar por sorpresa al área y complicarle la vida al defensa. No soy el típico delantero centro que está siempre con el defensa al lado. Eso es más fácil para ellos. A un defensa le complicas cuando caes a banda, te pones por delante, caes junto a ellos, ... te mueves mucho. ¿Y tú cómo eras?
Lógicamente no era tan bueno como tú. Jugaba por el extremo, me gustaba regatear a todos los que aparecían por delante, y era más pasador que finalizador. En todo caso hacía de segundo delantero. Físicamente fuerte, rápido, igual tenía más calidad. Disfruté mucho en este equipo. La pena es que llegué tarde. De mi época todavía queda un jugador, Patxi Puñal.
Y sigue muy bien. Es el capitán. Es el hombre de peso en el vestuario. Tiene carácter, trabajo y humildad. La forma de ser de Osasuna tiene mucho que ver con Patxi, dentro y fuera del campo.
La permanencia en todos estos años tiene mucho que ver con él. Me asusta pensar en el año que no esté él.
No es fácil llevar tantos años en Primera División, jugando todo y con 36 seguir al nivel que tiene.
En la banda hay que correr rápido y en el medio pensar rápido, como Patxi. Le veo muy parecido a ti. La vida os ha forzado a tener un estilo de juego. No tienes dos metros ni puedes pegarte con un defensa, sino buscarle la espalda, vivir entre líneas. Patxi no puede hacer grandes conducciones, sino repartir a primer toque. Eso también es inteligencia de jugador. Gracias a eso tú puedes subir un escalón arribacon la confianza de que te llegará el balón.
Cuando llegas a su límite es por algo. Nadie te ha regalado nada. No se trata de sacar un día un "10", sino de ganarte todos los días el "7". No es nada fácil.
A ti te vemos como el primer defensor o el último pasador. Venías con fama de goleador, pero te vemos apoyando la posesión de balón, sirviendo balones. ¿Has sido siempre así o has evolucionado?
Siempre así. Me gusta mucho participar, jugar el balón y ser útil para el equipo. No me gusta estar quieto, sino la movilidad. Siempre he estado con el equipo, haciendo mucho kilómetros. También juego de cabeza. No es mi fuerte por mi estatura, pero me defiendo.
Es un perfil idóneo para lo que queremos que sea Osasuna, un equipo que siempre da guerra, superfuerte en su campo, con personalidad, que no se arruga ante ningún rival. Yo veo el partido en el palco de veteranos, y allí reconocen tu compromiso con el club desde el primer día.
Desde siempre soy así. Me considero un jugador del club, que suda la camiseta como el que más, que le gusta trabajar, con humildad por encima de todo. Optimista, con los pies en el suelo. A partir de ahí, también me gusta poner fútbol. Antes de firmar me dijeron amigos que Osasuna me vendría bien, que le iba a mis características, agresivo en su forma de jugar, y con un campo complicado para cualquier equipo. Valoré esas opciones y estoy contento.
La adaptación en Osasuna suele ser fácil. Conozco a otros muchos que, como tú, se han adaptado desde el primer día y rendido a un nivel máximo. Eso tiene mucho que ver con el vestuario, liderado por gente de aquí.
Fue algo a tener también en cuenta. El club te lo pone todo muy fácil: los jugadores, la gente, el estadio. Además, el equipo va bien, meto algunos goles, todo se junta y estoy muy a gusto. En el equipo hay una filosofía distinta a la los equipos donde he estado. Ya conocía como trabaja Mendilibar y lo que quiere, se trató de cambiar el chip y adaptarse lo antes posible. No ha habido ningún problema. En los últimos años en Tenerife he jugado arriba, pero en el Elche lo hice de media punta. De las dos maneras me he sentido bien. Siempre me he sentido bien y metido goles.
Me tocó pasarlo mal cuando me tuve que ir de Osasuna, ¿cuál ha sido tu peor momento?
Siempre hay momento buenos y malos en el fútbol. Yo tuve el año del Levante. Con 25 años fui a Primera División y por unas cosas u otras no pudimos seguir en Primera. Pero como en la vida, cuando se cierra una puerta se abre otra. Me fui a Tenerife donde marqué un montón de goles.
Yo marqué el gol del ascenso, pero no hacía muchos. Tu caso es distinto. Siempre has marcado muchos, has venido con fama de goleador. ¿Con qué goles te quedas?
También he vivido un ascenso con el Tenerife. En el último partido marqué el segundo gol, que fue muy decisivo. Pero me cuesta mucho quedarme con un gol. Vale lo mismo el que empujas en la línea que el más difícil.
Lo que yo destaco en tus goles es la constancia. El último que metiste en casa es fruto de la constancia. Ganas en la media punta la disputa a un defensor que te saca 30 centímetros, caes de espaldas, sigues la jugada, les sorprendes, no te hacen la cobertura, te cae el balón y marcas.
En el área siempre hay que estar pendiente de esos balones. Siempre puede haber uno que se le escape al portero o al defensa y quede suelto. Hay que estar como de puntillas, esperando a que pase algo. Si pasa algo, ese segundo te da el gol y te da la vida. Estuve ahí un poco vivo y lo aproveché.
Te anticipas.
Eso es. Fuera del área te pueden dar unos metros, pero dentro es complicado encontrarlos. Hay que pensar por dónde puede ir el balón, concentrarte en la jugada.
Sin meterse en peleas, si no es imposible ser constante en el juego.
Hay defensas a los que les gusta intimidar, pero cuando ven que no les haces caso, te suelen dejar en paz. Yo voy a lo mío. Ai estás con el árbitro no estás en el partido.
Otra cosa. Yo llegué aquí con 30 años, pero en tres meses me pusieron las pilas: la intensidad en los entrenamientos, la seriedad, en fin, cosas en este club muy importantes. Aprendí muchísimo. Tú tienes 31, ¿se puede seguir aprendiendo?
Claro que sí. Siempre se aprende, porque hay ilusión. El fútbol es una parte más de la vida, y el futbolista es una persona. Es lo más importante. Me ha llamado la atención, por ejemplo, que en este club no hay multas, a no ser que se trate de temas graves. Hay profesionalidad y seriedad, cada jugador sabe lo que el club se juega.
Me da envidia que puedas jugar. A mi edad, yo no puedo. Me dedico a entrenar en Tajonar. Es mi forma de seguir en el fútbol. ¿Tú has pensado algo para después?
De verdad que no he pensado nada. Cuando deje el fútbol es posible que me venga el "mono" y siga de alguna forma, pero no lo he pensado.