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OSASUNA

Osasuna permite a su afición mirar al futuro con optimismo

David García celebra el 2-0.

David García celebra el 2-0.

David García celebra el 2-0.

STEFAN D.G.S.
3
01/06/2015 a las 06:00
  • JOSÉ MIGUEL SÁNCHEZ. PAMPLONA
Minutos antes de que comenzara el partido de Osasuna, centenares de aficionados rojillos se acercaban a El Sadar divididos entre la angustia y la ilusión. El recuerdo era negro y el pasado, doloroso. Hace sólo un año, Osasuna consumaba su descenso a Segunda División contra el Betis en un día muy similar al de este domingo: con la grada llena, buena temperatura y un manto rojo lleno de camisetas del conjunto navarro.

Antes de que empezara el partido, los padres se acercaban con sus hijos al estadio, los amigos se abrazaban entre cánticos y, entre todos ellos, se podían ver las camisetas de años anteriores como el del ascenso, otras de la Champions y algunas con el membrete de la UEFA. Todas ellas recordaban las hazañas de un club fundado en 1920, que ha firmado páginas gloriosas del deporte navarro y que, en mayor o menor medida, vertebra la sociedad navarra, convirtiéndose en uno de los pocos puntos de encuentro para los nacidos en la Comunidad foral.

Desde el norte de Navarra hasta el sur, todos los corazones latían este domingo con Osasuna, ese pobre enfermo que se jugaba la vida en el partido más importante de su historia: el que decidiría su futuro en Segunda División y, posiblemente, su futuro como club.

El partido contra el Recreativo de Huelva era una fecha marcada en rojo, un duelo para profesionales "como la copa de un pino" y un choque que exigía la mayor de las concentraciones; también una pizca de suerte, que tenía que llegar desde Santander, donde el Racing se jugaba la vida contra una Ponferradina con opciones de play-off.

Sobre el campo, Enrique Martín lo tuvo claro. Alineó a todos los jugadores con peso en el vestuario y dio la oportunidad a jugadores navarros, colocando en el once a hasta siete canteranos. Ninguno se dejó ni un sólo gramo de sudor por gastar. Y así, jugaron de forma enérgica cuando el partido pidió más brega y se sirvieron de la inteligencia cuando el duelo necesitó más reposo.


OSASUNA 'VUELA'

Acostumbrado como estaba Osasuna a dominar el juego aéreo, esta temporada se había olvidado de aprovechar las ocasiones a balón parado. En Leganés, y sin Roberto Torres en el once, el equipo echó en falta un buen lanzador para la estrategia. Un error asumido por Enrique Martín, que este domingo dio marcha atrás y colocó de nuevo al de Arre en el once.

Su contribución fue trascendental. De sus botas salieron las dos asistencias de gol del partido: la primera, para Vujadinovic, al que la grada ya quiere como un héroe por su actitud y su coraje; y la segunda, para David García, que con su sensacional zapatazo reivindicó su sitio en el esquema de Martín tras salir del once la semana pasada. Con ese tridente, Osasuna se marchó al descanso con una ventaja de dos goles, lo que le permitió afrontar la segunda parte con una tranquilidad desconocida.

Tras el paso por vestuarios, la atención de El Sadar se trasladó a El Sardinero, donde hacía falta otro milagro: que el Racing de Santander no ganara contra la Ponferradina. Ardieron entonces los transistores y los teléfonos móviles, que buscaron con hambre una buena noticia para el osasunismo.

El milagro llegó en el minuto 75, cuando Alberto Aguilar marcó uno de los goles más celebrados en Pamplona en los últimos años, y que adelantó a la Ponferradina en Santander; el grito de alegría se escuchó en todo El Sadar, y llegó hasta los jugadores, que por fin sintieron que su esfuerzo estaba valiendo la pena.

Con el pitido final en El Sardinero, llegó la felicidad a El Sadar, donde la afición, que tanto ha sufrido esta temporada, se permitió darse una alegría invadiendo el terreno de juego, abrazando, como si estuvieran en un sueño, a sus jugadores. Gritando de alegría y deseando que Osasuna sea capaz de firmar la salvación la próxima jornada en Sabadell, donde deberá ganar o empatar para conseguir la salvación ante un equipo ya descendido. Una noticia que haría feliz al osasunismo, que tanto ha sufrido esta temporada y que este domingo sonrió por fin de alegría. Una afición a la que le duelen las heridas sin cicatrizar, y que a partir de este lunes puede mirar al futuro con un optimismo que casi había olvidado.


  • Lekunberri
    (02/06/15 13:49)
    #3

    Suerte, suerte, suerte, suerte, ... el último empujoncito y dentro de un año en primera.

    Responder

  • EUGENIO FERNANDEZ
    (01/06/15 13:18)
    #2

    Soy de Berazategui uan ciudad del Gran Bs As Argentina. Soy fana del Osasuna desde chico y no se bien porque, pero la afición me encanta. Estoy muy pendiente a la distancia y sufrí desde acá una enormidad. Felicitaciones. Aca soy dirigente de la Asociacion Deportiva Berazategui (equipo de la cuarta categoría) con colores naranja. Aupa Osasuna!!!!. Eugenio 

    Responder

  • txantreano
    (01/06/15 07:54)
    #1

    Aupa rojillos. Osasuna forever!!!!!

    Responder


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