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FÚTBOL NAVARRO

María Blanco, la internacional que pudo ser campeona de tenis

  • La jugadora de 16 años del Mulier fue campeona navarra de tenis antes de decantarse por el fútbol, deporte con el que ahora se le abren las puertas de la internacionalidad

La internacional María Blanco.

La internacional María Blanco.

La internacional María Blanco.

DN
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Actualizada 15/10/2015 a las 12:27
  • FERMÍN ASTRÁIN. PAMPLONA
María Blanco (15/08/19999) proviene de una familia muy futbolera y muy osasunista. Seguramente de ahí le venga su tremenda afición al balompié, que practica en el Mulier y que le ha llevado a la internacionalidad por España. La próxima semana se marcha a Portugal para disputar el pre Europeo con el combinado nacional sub 17. Esta chica desprende alegría, ilusión y responsabilidad a partes iguales.

Muy centrada y con los pies en el suelo, durante casi toda la charla no para de acordarse y agradecer a su abuelo, a sus amigas, a todas las compañeras que ha tenido, a sus entrenadores, a sus padres… a todos ellos les da el mérito de que ella esté donde está en estos momentos.

Su pasión es el fútbol, aunque como muchos de los grandes deportistas, también practicó otra disciplina, el tenis. Fue campeona de Navarra durante tres años; pero cuando tuvo que elegir, escogió el fútbol. “Entrenaba a tenis cuatro horas al día y además me coincidía con los partidos de fútbol”, argumentó para escoger el fútbol, un deporte colectivo que le resulta más atractivo.

María Blanco juega de lateral en el Mulier de Segunda División, aunque comenzó sus pasos como extremo. Se le ve feliz por el momento que está viviendo. “La primera vez que me llamaron no me lo podía creer, era algo con lo que había soñado desde pequeña. Y la llamada de septiembre me pilló algo desconcertada, porque no sabía ni que había entrenamientos de la selección y tampoco pensaba que me podían volver a llamar. Desde luego, viví el momento con mucha ilusión”, comentó María Blanco. “El primer día con la selección, todo te viene muy grande. Los días siguientes, las compañeras te acogen muy bien y te acomodas. Nunca he entrenado a ese nivel tan alto ni tan serio. Íbamos del hotel al campo a entrenar y del campo al hotel. Llama mucho la atención y te quedas impactado al entrenar en Las Rozas”, comentó.

“El nivel de entrenamientos también es muy diferente al que estás acostumbrado en el club, pero te acomodas enseguida. El primer entrenamiento te cuesta un poco, pero para el segundo ya te has adaptado. Los entrenadores te ayudan mucho”, continuaba María Blanco.

La jugadora navarra coincidió con Patricia Zugasti en la primera llamada para los entrenamientos de la selección en septiembre. Aunque ahora es ella la única que aguanta en la sub 17. De las dos semanas de entrenamientos que ha realizado en Las Rozas, María se queda con la gente que ha conocido. “El primer día coincidí con una catalana con la que hice muy buena relación. El segundo día me tocó con una andaluza con la que me costó algo más. Al final, me llevo bien con todas, pero con las que más relación he hecho ha sido con una riojana y una catalana. Al final, toda la gente que está a mi alrededor la conozco del fútbol, eso es lo bueno de este deporte”, indicó.

La semana que viene comienza la competición y María Blanco estará entre las mejores de España de su edad. Se muestra muy contenta y satisfecha por esta citación pero ella no se conforma con estar únicamente. “Debutamos el 23 contra Armenia en Portugal. Yo voy allí con toda la ilusión del mundo. Para mí ya es especial, pero una vez allí quiero hacerme un sitio. Aunque lo tengo muy difícil porque todas son buenísimas. Tengo ganas mucha ilusión por estar con las mejores de España y muchas ganas de demostrar”, aseguró María Blanco, que se jugará el puesto con una jugadora del Real Madrid y otra del Barcelona.


Descubierta con la selección navarra

Miguel Merino, director deportivo de la FNF, aseguró hace poco que la selección navarra en un verdadero escaparate para Navarra. Efectivamente, así lo fue para María Blanco, puesto que en esas citas es cuando le han visto jugar los seleccionadores nacionales. “Siempre intentas dar todo lo que tienes con la selección porque sabes que siempre hay algún seleccionador en la grada viéndote. Así me pasó la última vez en Asturias, que fui tan al límite que me acabaron expulsando. Era la primera vez en mi vida que me expulsaban”, aseguró. De los partidos con Navarra guarda con mucho cariño el campeonato que realizó en Paracuellos, con el brazalete de capitana.

Por otro lado está su equipo, el Mulier. Allí, su entrenador Josu Domínguez le anima a seguir creciendo a la vez que le da buenos consejos. “Desde el principio me ha apoyado y me dice que tenga los pies en el suelo. Que no se me suba a la cabeza y me anima a seguir trabajando. Me dice que me lo he ganado, pero que no se me suba ahora. Que no voy a jugar más por esta llamada con la selección. Que tengo que seguir currándomelo. La verdad es que estoy donde estoy gracias a él, ya que es de los que más me ha enseñado”, aseguró Blanco. Sin duda, sigue bien los consejos de su entrenador, puesto que se le ve una chica absolutamente normal con la ilusión de seguir jugando al fútbol.

Sigue charlando de su equipo, el Mulier, con el que tiene un vínculo prácticamente familiar. O sin el prácticamente. La oficina del club está en su casa, donde su madre recibe todos los faxes de la Federación. “Todas tuvimos el compromiso de seguir en Regional sin saber qué iba a pasar. Todas tuvimos ofertas y decidimos quedarnos. El equipo está muy unido y ahora estamos muy enchufadas tras ganar al Athletic, a pesar de que hemos pinchado un día. Tenemos las ilusiones de conseguir un doble ascenso, de subir a Primera, aunque sabemos que es muy difícil. La intención es meternos en el play off, que eso sí está más cerca. Pero tenemos que ir poco a poco”, explicó.

Por otro lado, a María Blanco le salió la vena reivindicativa y lamentó la rivalidad que hay entre el Mulier y otros clubes. “Entre las jugadoras nos llevamos muy bien y no entiendo por qué tienen esa rivalidad con nuestro club. Por ejemplo, en el Ardoi he jugado con Valeria, Julia, Henar… y nos llevamos muy bien”, confesó la jugadora del Mulier. “Me gustaría que no nos vieran como unas chulas, porque no lo somos”, concluyó la sencilla internacional sub 17.

En el Mulier precisamente juega con compañeras que le doblan la edad, a sus 16 años es la más joven del plantel. “Sí que es diferente jugar aquí que en un equipo que son todas de tu edad. Pero estoy muy a gusto. Me llevo muy bien con todas, no es incómodo. Las más veteranas están encima de nosotras y siempre te dan consejo. Tenemos mucha competencia entre nosotras, pero eso se queda en el campo. Nos juntamos todos los viernes y nos vamos a tomar algo juntas. Hay muy buen ambiente”, aseveró. “Helen, por ejemplo, tiene 18 año más que yo y es una compañera más. Aunque sí que le tienes más respeto que a las demás, claro. Su experiencia se nota mucho y a mí me ayuda mucho personalmente”, añadió.


Momentos difíciles en Osasuna

María Blanco saborea ahora las mieles del fútbol, los mejores momentos, aunque también le ha tocado sufrir a pesar de su juventud. Y es que hasta en tres ocasiones le cerraron las puertas de Osasuna a esta joven lateral. Jugó en la Mutilvera desde los cinco años hasta los once, edad en la que pasó a jugar a fútbol 7 en Osasuna. Al año siguiente, el club eliminó el fútbol 7 de su organigrama y tuvo que salir cedida a Oberena. Cuando volvió de su cesión para jugar con el Regional, Osasuna decidió también hacer desaparecer el equipo para quedarse únicamente con el de categoría nacional. Así que se marchó cedida de nuevo al Kirol Sport, de Regional. Cuando volvió para formar parte del primer equipo rojillo, la directiva presidida por Miguel Archanco se cargó definitivamente el fútbol femenino en Osasuna. Así pues, ha vivido todas las desapariciones del fútbol femenino rojillo en sus carnes. “Lloré mucho y lo pasé muy mal. Siento a Osasuna muy dentro de mí y soy muy rojilla, por eso te fastidia más lo que nos hicieron. Me costó darme cuenta de que fueron las personas las que nos hicieron daño, y no el club. Pero siempre tiré para adelante y busqué otro equipo para jugar. Siempre hay que levantarte y ahora prefiero no mirar hacia atrás. Al final, he jugado en otros clubes, he aprendido mucho y he conocido a mucha gente. Prefiero quedarme con eso”, argumentó.

Estudia 1º de Bachiller y todavía no ha decidido qué va a hacer en un futuro, aunque sí tiene claro que estudiará algo relacionado con el deporte. “He pensado seriamente el poder irme a Estados Unidos, pero todavía me queda tiempo y no sé qué va a pasar. Así que no le doy más vueltas”, aseguró. Estudia en Amigó, donde le están dando todo tipo de facilidades para que vaya con la selección a la vez que sigue sus estudios. “Mi tutora me ayuda mucho, me pasa el temario, tiene flexibilidad a la hora de ponerme los exámenes… pero también tengo que trabajar mucho para ponerme al día. El otro día volví de Madrid a las 10 de la noche y me tuve que quedar estudiando hasta las 4 de la mañana. No me da la vida”, bromeó.

Esta joven dedicada en cuerpo y alma a los estudios y al fútbol, también tiene vida social, aunque a veces pueda no parecerlo. “Los fines de semana quedo con mis amigas. Ellas están tan ilusionadas como yo. En ellas me he apoyado, además de en mis padres, cuando las cosas no han saldo bien. Me han ayudado mucho y ahora están orgullosas de mí”, comentó.


Dos alegatos finales de María Blanco

María Blanco, a pesar de su temprana edad, ya se rebela contra el machismo que todavía hoy sigue existiendo alrededor del fútbol, aunque no usó esa palabra. “He oído comentarios excesivos que me han ofendido, aunque creo que esto está cambiando poco a poco. También he visto a madres que no han dejado a sus hijas jugar a fútbol ‘porque no es de chicas’”, indicó. Quizás ese sentimiento se ve agudizado por una espinita que tiene clavada en lo más hondo. Cuando no fue seleccionada por su colegio para participar en el Interescolar de Tajonar. “No se me va a olvidar nunca. Incluso fui a preguntarle a mi profesor por qué no me había elegido a mí. Por ser chica no jugué el torneo en Tajonar y lo tengo guardado”, aseveró con rabia.

Por último, después de mostrarse muy agradecida a las compañeras y entrenadores que le han acompañado hasta sus 16 años, guarda un lugar muy especial para su abuelo, Miguel Blanco, que llegara a ser entrenador de Osasuna en la década de los 60. “Si estoy donde estoy es por mi abuelo. Desde pequeña ya me puso un balón en los pies y me hacía golpear el balón en la pared. Ha sacrificado muchas mañanas de los domingos para enseñarme y aún viene a verme todos los partidos. Se pone siempre en mi banda y siempre me dice cosas durante los partidos. A mí me gusta mucho que lo haga”, aseguró. Pero María Blanco no sólo se acordó de su abuelo, también quiso acabar acordándose de todas sus compañeras. “Quiero dar las gracias a todas las compañeras que he tenido a lo largo de todos estos años, de todos los equipos. Ellas me han ayudado a crecer. Estoy aquí por ellas”, finalizó María Blanco.

Ya sólo queda que María juegue con España y haga un buen campeonato con el combinado nacional sub 17. Por su alegría, su positivismo y su madurez (a pesar de la edad), sin duda, se lo merece.


  • pichin
    (29/10/15 09:32)
    #1

    Ejemplo a seguir. Sin ninguna duda. Aupa zu Maria!

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